lunes, 4 de enero de 2010

El primer reto

Víctor Manuel Ramos

He prometido, a RAVIBER, referirme a sus interpretaciones que a mi modo de entender andan equivocadas. En uso del derecho y la libertad de pensar, que me otorga la Constitución, creo que es saludable, el ejercicio de opinar.

El Dr. Villeda Bermúdez sigue insistiendo en que aquí no ha habido golpe de Estado. Para él, lo que ocurrió fue una simple y sencilla suspensión constitucional del Presidente Constitucional de Honduras José Manuel Zelaya Rosales, a pesar de que el Presidente fue asaltado, en su casa, por los militares, sin orden judicial, en hora prohibida por la ley para hacer esas detenciones; que fue expulsado, en contra de su voluntad, vía Palmerola, a Costa Rica; que el Congreso aceptó una renuncia que el Presidente dice no haber firmado, que el Congreso sustituye al Presidente por considerarlo ausente, a pesar de haber sido expatriado violentamente; y que el régimen militar usurpador, para mantenerse en el poder, ha acudido a la represión, al asesinato de muchos miembros de la Resistencia y al cierre de los medios de comunicación que lo le son adeptos.

Así que no hay muros de incomprensión en la comunidad internacional que ha rechazado enérgicamente el golpe de Estado en Honduras. Lo que realmente hay es una verdadera comprensión hacia la democracia real y verdadera, pues en Honduras se echó por la borda “lo que por dos décadas se procuró institucionalizar y civilizar –la sujeción de la fuerza armada al mando civil- [que] se fue a carajos el 28 de junio y dio paso al Frankestein que asumíamos ya enterrado”, como afirma Julio Escoto.

Realmente el proceso electoral fue iniciado por el Presidente Zelaya y eso prueba que no pensaba perpetuarse en el poder. A lo que aspiraba el Presidente Zelaya era a consultar al pueblo sobre si quería una cuarta urna para promover una nueva Constitución que recoja las aspiraciones del pueblo hondureño. Es decir, le han expulsado por promover la democracia. Pero el hecho de que haya sido iniciado por un gobierno legítimo, el proceso electoral, al final, fue realizado por un gobierno ilegítimo y presidido por un Tribunal electoral conformado, igualmente, en forma ilegítima.

Lo que realmente temen, gobiernos admirados y respetados como el de Brasil y Chile, es que el ejemplo desafortunado de Honduras, se convierta en regla y que la desfachatez de los militares hondureños no sea un ejemplo a seguir por la castas militares de los países que están orientando a sus pueblos por la senda de una auténtica democracia, destinada a resolver los graves problemas del pueblo, problemas que no han sido enfrentados en nuestro país, tales como la miseria, la insalubridad, la mortalidad y la falta de trabajo y educación, para solo señalar algunos.

Además, el Dr. Villeda se llama al engaño solo. No hay tales elecciones masivas. Él sabe perfectamente que el abstencionismo fue enorme y que entre los que votaron hubo un fuerte grupo de votantes que repudiaron el proceso al anular su voto con frases y marcas muy expresivas. En otras palabras, la elección fue un fraude y el Presidente Electo no ha logrado el verdadero respaldo del pueblo hondureño, por el contrario, ha recibido, igual que Elvin, el rechazo de la mayoría de los hondureños. En cuanto a los partidos pequeños –PINU y DC-, vacíos de propuestas valederas, Ud. debe de saber que estos en varias ocasiones no han logrado los votos que establece la ley para mantener su inscripción y que el Tribunal Electoral les ha adjudicado los votos necesarios para dar la impresión de que aquí hay una verdadera democracia y de que se respeta a las minorías.

Pero lo que más me llama la atención es que Villeda habla de que el actual gobierno golpista ha mantenido una disciplina monetaria, cambiaria y crediticia azdmirables y que ha actuado con gran probidad de tal suerte que ha logrado mantener a flote las finanzas. Nada más falso: en primer lugar las finanzas nacionales se han ido al suelo, a tal grado que el gobierno no ha podido honrar gran parte de sus obligaciones salariales y se ha apoderado, ilegalmente, de las aportaciones de los maestros a sus organizaciones gremiales y a su instituto de jubilaciones. Pero también sabemos que se ha adjudicado una suma cuantiosa al señor Facusé para que haga campaña a favor del gobierno -para poner un ejemplo-, de que se están firmando a matacaballo los contratos con las termoeléctricas y para la perforación de pozos, que se cambió la fórmula para fijar el precio de los combustibles y que no se ha hecho nada para destapar la enorme corrupción que hay en la Secretaría al mando de Saro Bonano.

Nadie de la Resistencia se ha ensañado en contra de nuestro país. Quienes realmente se ensañaron en contra de Honduras fueron los golpistas que provocaron esa reacción internacional de condena en contra de Honduras, incluida la que proviene de la OEA, que Ud. considera desprestigiada y que realmente lo está por no tener los mecanismos necesarios para revertir la situación de atropello que se ha perpetrado en Honduras. Fueron los golpistas quienes no midieron las consecuencias de sus actos y solo ellos, y nadie más, son los responsables el que se hayan sacrificado los programas de ayuda a la niñez, de ayuda a los sectores y municipios más necesitados. En eso no pensaron los golpistas al ejecutar su crimen en contra de la democracia. Claro, todos los usurpadores estarían contentos si el pueblo hubiese agachado la cabeza y hubiese aceptado el golpe como algo inevitable. Y esa es precisamente la equivocación en que cayeron los golpistas: no esperaban esa reacción del pueblo, mayoritariamente cristiano, que ahora desconoce, incluso, la autoridad del Cardenal.

Así que con su lupa distorsionadora, amigo Villeda, afánese en ver que no son pocos los casos patológicos –de acuerdo con su estilo muy sui gereris de hacer diagnóstico humano siendo veterinario- dolidos por lo sucedido. El pueblo hondureño en su mayoría desaprueba el golpe y también la mayoría de los países de la comunidad internacional, incluido Los Estados Unidos.

De tal manera que la tarea de Pepe Lobo será deshacer los entuertos heredados de este régimen golpista, y no otra. Sobre todo volver a los militares a sus cuarteles y subordinarlos al poder civil, al poder del pueblo.

Fuente: Vos el soberano

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1 comentario:

  1. Acertadísimas palabras, y seguramente es uno de los afines a los golpista que recibe dinero para tratar de minimizar el descontento interno y externo que han provocado… No hay sucesión democrática sin urnas…, esto simplemente es un golpe de estado perpetrado desde los oligarcas, en contra del pueblo hondureño, al que dicen defender.

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