sábado, 5 de marzo de 2011

El Salvador: ¿A quién beneficia la visita de Obama?

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Roberto Pineda, ALAI, América Latina en Movimiento
La visita de Barack Obama a El Salvador el próximo marzo es un acontecimiento político que exige para el movimiento social y popular salvadoreño una clara y definida posición. Y este posición debe evitar caer tanto en un irreflexivo y servil entusiasmo oportunista como en repetir fórmulas dogmáticas de situaciones del pasado conflicto. Asimismo hay que evitar ser presa de la derecha mediática que hábilmente pretende lanzarnos al pleito y a las calles.

Debemos de ubicarnos en la nueva realidad creada a partir del 15 de marzo de 2009. Y definir una nueva estrategia para un nuevo momento. La derecha ha sido derrotada mientras que la izquierda todavía no dispone de todo el gobierno. Es un gobierno de transición en el que el mando se comparte con sectores de centro-izquierda encabezados por el presidente Mauricio Funes. Esta dualidad de mando fortalece el proyecto por su amplitud, a la vez que lo debilita porque dificulta e incluso puede bloquear la posibilidad de profundizarlo.

Pero esta es la dura realidad. Y sobre esta base hay que pensar y actuar para garantizar que este gobierno, que derrotó a la derecha, avance y no se estanque. Las elecciones municipales y legislativas del 2012 definirán hacia dónde se inclinará la balanza. Si la derecha política recupera fuerzas este proceso de cambios se estancara e incluso puede revertirse.

Pero la perspectiva actual es la de avanzar. Y la derecha lo sabe. Y los Estados Unidos lo saben. Y este avance tiene dos motores: el de la izquierda política y el de la izquierda social. El motor electoral está ya encendido y seguramente va a acelerar la marcha en los próximos meses, pero el motor social continúa apagado, no despega. Y esto beneficia a la derecha, que tiene a su motor social, representado por la ANEP bien aceitado y lanzado al ruedo político, mientras termina de reparar a su instrumento político, el partido ARENA.

La derecha salvadoreña, tradicionalmente anticomunista y proimperialista, va a presenciar la visita de un presidente estadounidense a un gobierno de izquierda, en el que participa significativamente el FMLN. Es un hecho inédito. La realidad supera siempre la fantasía. Cristiani verá con lagrimas en los ojos como Obama viene a darle un espaldarazo político al presidente Funes. Y no puede hacer nada al respecto más que tragar hondo y esperar que la visita termine. Es una visita que los perjudica.

La política de Obama hacia El Salvador

La política del gobierno estadounidense hacia el Gobierno Funes inteligentemente evade el tema ideológico de la presencia del FMLN y se fundamenta en abrirle las puertas de los organismos financieros internacionales para endeudar el país; vincularlo a sus organismos de inteligencia y seguridad regional, favorecer a sus empresas transnacionales y determinar el rumbo de su política exterior. No son casuales los viajes a Colombia e Israel. En particular, pretende alejarlo del ALBA, de Venezuela y de Cuba. Obama viene a fortalecer esta visión y relación política. Obama viene a legitimar al Gobierno Funes. Es una visita que beneficia al Gobierno Funes.

Nuestra posición
Históricamente ha existido un profundo conflicto entre el movimiento social y popular salvadoreño y las diversas administraciones estadounidenses. Durante sesenta años los Estados Unidos apoyaron a las dictaduras militares. Durante 12 años, de 1980 a 1992, en el marco de la Guerra Popular Revolucionaria, los sectores populares encabezados por el FMLN enfrentaron las políticas de contrainsurgencia emanadas de Washington. Durante 20 años, de 1989 a 2009, los Estados Unidos apoyaron a los gobiernos derechistas de ARENA que impusieron el modelo neoliberal.

Durante la campaña de Schafik Handal como candidato del FMLN para la presidencia en el 2004 los Estados Unidos intervinieron abiertamente a favor del candidato de ARENA, Antonio Saca. Durante la campaña de Mauricio Funes como candidato del FMLN para la presidencia en el 2009, la situación se modificó. Y en esto influyó la llegada a la Casa Blanca de Barack Obama, con una visión diferente en la defensa de los intereses imperiales.

Y la derecha salvadoreña derrotada tuvo que aceptar que los Estados Unidos reconocieran la victoria de Funes. Perdieron la elección, perdieron al aliado. Los Estados Unidos tienen intereses, no amistades. Y esta visita por lo tanto beneficia al Gobierno Funes. Lo coloca e identifica como un gobierno confiable para sus intereses globales y regionales.

Como movimiento social y popular debemos exigir al presidente Obama que se desmantele la Base Militar de Comalapa, el cierre de la ILEA, la modificación del TLC, la ampliación del TPS, el cese de las redadas contra nuestra Comunidad Salvadoreña en USA, así como solidarizarnos con las justas demandas de los trabajadores de Wisconsin y demandar que el gobierno estadounidense cese su apoyo a las dictaduras del Medio Oriente.

Roberto Pineda es profesor de la Universidad de El Salvador.
http://alainet.org/active/44718

Mensaje del coordinador del FNRP en relación a la crisis mundial actual

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Santo Domingo, 3 de marzo de 2011

Compatriotas

La situación actual en el mundo se ha tornada volátil en extremo, debido a la actitud agresiva de las transnacionales del petróleo, que amenazan a través de las potencias industriales de invadir LIBIA y usar sus gobiernos y modernos ejércitos para detener las gestas populares en los países del oriente medio, y el norte de África.

Condenamos desde ya cualquier tipo de intervención armada en esta región.

La situación descrita es particularmente delicada para Honduras post golpe, pues la “coraza” de protección que nos habíamos construido con la adhesión a Petrocaribe y el ALBA, fue destruida por la dictadura, y seguida por quienes hoy rigen los destinos de la nación.

No es con garrotazos o más muertos que se detendrá la crisis en Honduras, hoy avasallada por el poder transnacional.

La crisis petrolera, en el 2008, llevo el precio de los carburantes a precios históricos que alcanzaron los 149 dólares por barril; y subsidiamos todos los combustibles, el transporte y el precio de la energía eléctrica; con todo esto nuestra economía creció casi 5 puntos porcentuales, aunque los “genios” al servicio de la oscura clase dominante proclamen que hacíamos la cosas erráticamente.

No en balde ahora mismo re surgen iniciativas que fueron bloqueadas sistemáticamente durante mi administración. Como la disminución del trafico vehicular que la corte declaro inconstitucional y Llegan al colmo que ya no les da vergüenza darnos la razón todos los días, aunque nos mantienen exiliados precisamente por tomar esas acciones que hoy abanderan.

El Frente Nacional de Resistencia Popular junto a la coalición, patriótica debe aclarar en cada barrio, colonia, aldea, caserío, cómo funciona el cartel de los carburantes en Honduras y en el mundo. No se debe utilizar lenguaje complejo e incomprensible, pues necesitamos que el mensaje llegue a cada hogar que será afectado por la voracidad de las transnacionales del petróleo asociadas con el Gobierno .

El régimen, terminará exigiendo al pueblo el pago de los excesos, de las petroleras que estrangula la economía los transportistas y eleva sin límites el costo de la vida.

Los empresarios le piden al régimen que se desprenda de los impuestos, necesarios para hacer escuelas y otras obras; eso es como pedirle a un pordiosero que baje el monto de lo que pide. ¿ Porque los empresarios no le piden al gobierno ? ; que le quite los excesos que tienen la formula de las trasnacionales petroleras .

Después del zarpazo de los 17 lempiras por galón, de la administración Maduro se formo una comisión, integrada entre otros por la iglesia y el sector privado, contrato una consultoría (Robert Mehyering) para que le diera soluciones al problema con los precios del petróleo. Las recomendaciones hechas por aquella consultora fueron categóricas;

a) Licitar la importación de Combustibles; b) Cambiar la fórmula para fijar los precios de los carburantes y c) Adherirse a la iniciativa de Petrocaribe: nuestra administración hizo realidad estas recomendaciones; ese era el camino, ese sigue siendo el camino, no el que han escogido de sacrificio del estado y del pueblo.

Pueblo de Honduras, en esta hora difícil, en la que le devolvieron todos los privilegios a las trasnacionales, y en la que nos vemos amenazados de mil formas, día y noche, cuando la brújula marca hacia el sur, y el adversario se empeña en mantener la mirada fija en el norte; en este momento en que siguen las ejecuciones extrajudiciales y las violaciones a los derechos humanos, en esto momento cuando los orates vasallos de la clase dominante, escriben sandeces y proclaman que “aquí no hay muertos” y que todo está bien como lo dice la secretaria Clinton ; debemos apretar los puños y juntar los hombros para caminar junto a la resistencia hacia la refundación de la patria y a defender lo que nos pertenece para no quedar llorando después lo que no hoy no pudimos defender .

Exijamos un alto a la barbarie, que se detengan el latrocinio y la persecución político y que le devuelvan a los taxistas, a los transportistas y al consumidor los subsidios que les habíamos decretado; que regresen a la ley de los 60 % grados, que restauren la fórmula de los combustibles y que retomen el proyecto de Petrocaribe y del ALBA.

Es incomprensible la doble moral de los Estados Unidos, y del presidente Obama; que hoy pretenden establecer espacio de excepción aérea en Libia para defender derechos humanos, mismos que no defendieron en el caso del golpe de estado en Honduras, a sabiendas que estaban sucediendo los asesinatos y la represión contra el pueblo que se desangraba en las calles pidiendo la salida del dictador y el retorno de la democracia

Resistimos y venceremos .


José Manuel Zelaya
Coordinador General
FNRP

viernes, 4 de marzo de 2011

Guatemala :segundo Estado más sentenciado por violaciones a DDHH en el continente

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El Estado de Guatemala es el segundo más condenado por violaciones a derechos humanos en el continente después de Perú, como consecuencia de la falta de sanciones a los autores materiales e intelectuales, señala una carta pública, enviada al presidente de ese país por organizaciones centroamericanas y de México que trabajan por los derechos fundamentales.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos, CIDH declaró la responsabilidad del Estado guatemalteco en 14 casos, ubicando a esta nación como la segunda más violadora de los derechos humanos después de Perú, en América Latina.

Asimismo esta Corte destacó el grave problema de impunidad en relación a las violaciones a los derechos humanos sobre las cuales el Estado de Guatemala tiene la obligación de investigar, identificar y  sancionar a todos los actores materiales e intelectuales.

No obstante durante décadas la investigación de los hechos ha enfrentado numerosos obstáculos, impidiendo el acceso a la justicia de las víctimas, visualizando al aparato judicial guatemalteco como un ente indiferente ante la impunidad, según señala la carta.

Las sentencias de la CIDH

 El día 9 de diciembre de 2004,  la Corte Interamericana notificó la sentencia del caso Carpio Nicolle, donde declaró que su ejecución extrajudicial tuvo una motivación política. Además, la Corte estimó que en el proceso de investigación interno hubo una obstrucción continua por parte de agentes del Estado y de los llamados “grupos paralelos” en el poder, así como una falta de diligencia en el desarrollo de las investigaciones, lo cual ha determinado que hasta ahora exista impunidad total respecto de los hechos ocurridos el 3 de julio de 1993. Todo ello se ha visto acompañado de constantes amenazas y actos intimidatorios contra los familiares, testigos y operadores de justicia.

Jorge Carpio Nicolle fue un connotado político y periodista guatemalteco que a través del partido político Unión del Centro Nacional (UCN) y del Diario “El Gráfico” -ambas creaciones suyas- expresaba sus ideas a la sociedad guatemalteca y participaba en decisiones políticas trascendentales de su época. El 3 de julio de 1993, durante una gira de campaña presidencial, la caravana con la comitiva que acompañaba a Carpio fue interceptada por miembros de las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC). Fueron asesinados Carpio, Juan Vicente Villacorta, Alejandro Ávila Guzmán y Rigoberto Rivas, y el entonces menor de edad Sydney Shaw Díaz fue herido.

Carpio fue asesinado por su oposición a las propuestas de leyes de amnistía luego del autogolpe de Jorge Serrano Elías en 1993, y para evitar que llegara a ser Presidente del país.

El 24 de novimebre de 2009 la misma corte condenó al Estado de Guatemala por no investigar la masacre de 251 personas en el barrio de Las Dos Erres, en el departamento de Petén, entre los días 6 y 8 de diciembre 1982, durante la dictadura militar del general José Efraín Ríos Montt.

  En sus argumentos el organismo internacional destacó que "La Corte constata que la masacre de Las Dos Erres se enmarcó en un contexto sistemático de violaciones masivas a los Derechos Humanos en Guatemala, en el cual ocurrieron múltiples masacres".

 Agrega que esa  masacre fue ejecutada por miembros del grupo especializado de las fuerzas armadas de Guatemala denominados kaibiles1. Entre los habitantes del Parcelamiento se encontraban niños, mujeres y hombres. Las personas ejecutadas, habrían sufrido previamente golpes y maltratos, así como muchas mujeres habrían sido violadas y golpeadas hasta el punto de sufrir abortos", precisa la sentencia.

La carta pública de las organizaciones de derechos humanos fue enviada este 02 de marzo al presidente guatemalteco Roberto Molina Barreto, donde además le señalan que pronto habrán recursos que han interpuesto los encausados en casos donde hay condena de la Corte.

Vea texto completo de la carta enviada.

Fuente: Defensoresenlinea.com

La Guerra inevitable de la OTAN (Segunda parte)

Cuando Gaddafi, coronel del ejército libio, inspirado en su colega egipcio Abdel Nasser, derrocó al Rey Idris I en 1969 con solo 27 años de edad, aplicó importantes medidas revolucionarias como la reforma agraria y la nacionalización del petróleo.  Los crecientes ingresos fueron dedicados al desarrollo económico y social, particularmente a los servicios educacionales y de salud de la reducida población libia, ubicada en un inmenso territorio desértico con muy poca tierra cultivable.

Bajo aquel desierto existía un extenso y profundo mar de aguas fósiles. Tuve la impresión, cuando conocí un área experimental de cultivos, que aquellas aguas, en un futuro, serían más valiosas que el petróleo.

La fe religiosa, predicada con el fervor que caracteriza a los pueblos musulmanes, ayudaba en parte a compensar la fuerte tendencia tribal que todavía subsiste en ese país árabe.

Los revolucionarios libios elaboraron y aplicaron sus propias ideas respecto a las instituciones legales y políticas, que Cuba, como norma, respetó.
Nos abstuvimos por completo de emitir opiniones sobre las concepciones de la dirección libia.

Vemos con claridad que la preocupación fundamental de Estados Unidos y la OTAN no es Libia, sino la ola revolucionaria desatada en el mundo árabe que desean impedir a cualquier precio.

Es un hecho irrebatible que las relaciones entre Estados Unidos y sus aliados de la OTAN con Libia en los últimos años eran excelentes, antes de que surgiera la rebelión en Egipto y en Túnez.

En los encuentros de alto nivel entre Libia y los dirigentes de la OTAN ninguno de estos tenía problemas con Gaddafi. El país era una fuente segura de abastecimiento de petróleo de alta calidad, gas e incluso potasio. Los problemas surgidos entre ellos durante las primeras décadas habían sido superados.

Se abrieron a la inversión extranjera sectores estratégicos como la producción y distribución del petróleo.

La privatización alcanzó a muchas empresas públicas. El Fondo Monetario Internacional ejerció su beatífico papel en la instrumentación de dichas operaciones.

Como es lógico, Aznar se deshizo en elogios a Gaddafi y tras él Blair, Berlusconi, Sarkozy, Zapatero, y hasta mi amigo el Rey de España, desfilaron ante la burlona mirada del líder libio. Estaban felices.
Aunque pareciera que me burlo no es así; me pregunto simplemente por qué quieren ahora invadir Libia y llevar a Gaddafi a la Corte Penal Internacional en La Haya.

Lo acusan durante las 24 horas del día de disparar contra ciudadanos desarmados que protestaban. ¿Por qué no explican al mundo que las armas y sobre todo los equipos sofisticados de represión que posee Libia fueron suministrados por Estados Unidos, Gran Bretaña y otros ilustres anfitriones de Gaddafi?

Me opongo al cinismo y a las mentiras con que ahora se quiere justificar la invasión y ocupación de Libia.

La última vez que visité a Gaddafi fue en mayo de 2001, 15 años después de que Reagan atacó su residencia bastante modesta, donde me llevó para ver cómo había quedado. Recibió un impacto directo de la aviación y estaba considerablemente destruida; su pequeña hija de tres años murió en el ataque: fue asesinada por Ronald Reagan. No hubo acuerdo previo de la OTAN, el Consejo de Derechos Humanos, ni el Consejo de Seguridad.

Mi visita anterior había tenido lugar en 1977, ocho años después del inicio del proceso revolucionario en Libia. Visité Trípoli; participé en el Congreso del Pueblo libio, en Sebha; recorrí los primeros experimentos agrícolas con las aguas extraídas del inmenso mar de aguas fósiles; conocí Bengasi, fui objeto de un cálido recibimiento. Se trataba de un país legendario que había sido escenario de históricos combates en la última guerra mundial. Aún no tenía seis millones de habitantes, ni se conocía su enorme volumen de petróleo ligero y agua fósil. Ya las antiguas colonias portuguesas de África se habían liberado.

En Angola habíamos luchado durante 15 años contra las bandas mercenarias organizadas por Estados Unidos sobre bases tribales, el gobierno de Mobutu, y el bien equipado y entrenado ejército racista del apartheid. Éste, siguiendo instrucciones de Estados Unidos, como hoy se conoce, invadió Angola para impedir su independencia en 1975, llegando con sus fuerzas motorizadas a las inmediaciones de Luanda. Varios constructores cubanos murieron en aquella brutal invasión. Con toda urgencia se enviaron recursos.

Expulsados de ese país por las tropas internacionalistas cubanas y angolanas hasta la frontera con Namibia ocupada por Sudáfrica, durante 13 años los racistas recibieron la misión de liquidar el proceso revolucionario en Angola.

Con el apoyo de Estados Unidos e Israel desarrollaron el arma nuclear. Poseían ya ese armamento cuando las tropas cubanas y angolanas derrotaron en Cuito Cuanavale sus fuerzas terrestres y aéreas, y desafiando el riesgo, empleando las tácticas y medios convencionales, avanzaron hacia la frontera de Namibia, donde las tropas del apartheid pretendían resistir. Dos veces en su historia nuestras fuerzas han estado bajo el riesgo de ser atacadas por ese tipo de armas: en octubre de 1962 y en el Sur de Angola, pero en esa segunda ocasión, ni siquiera utilizando las que poseía Sudáfrica habrían podido impedir la derrota que marcó el fin del odioso sistema. Los hechos ocurrieron bajo el gobierno de Ronald Reagan en Estados Unidos y Pieter Botha en Sudáfrica.

De eso, y de los cientos de miles de vidas que costó la aventura imperialista, no se habla.

Lamento tener que recordar estos hechos cuando otro gran riesgo se cierne sobre los pueblos árabes, porque no se resignan a seguir siendo víctimas del saqueo y la opresión.

La Revolución en el mundo árabe, que tanto temen Estados Unidos y la OTAN, es la de los que carecen de todos los derechos frente a los que ostentan todos los privilegios, llamada, por tanto, a ser más profunda que la que en 1789 se desató en Europa con la toma de la Bastilla.

Ni siquiera Luis XIV, cuando proclamó que el Estado era él, poseía los privilegios del Rey Abdulá de Arabia Saudita, y mucho menos la inmensa riqueza que yace bajo la superficie de ese casi desértico país, donde las transnacionales yankis determinan la sustracción y, por tanto, el precio del petróleo en el mundo.

A partir de la crisis en Libia, la extracción en Arabia Saudita se elevó en un millón de barriles diarios, a un costo mínimo y, en consecuencia, por ese solo concepto los ingresos de ese país y quienes lo controlan se elevan a mil millones de dólares diarios.
Nadie imagine, sin embargo, que el pueblo saudita nada en dinero. Son conmovedores los relatos de las condiciones de vida de muchos trabajadores de la construcción y otros sectores, que se ven obligados a trabajar 13 y 14 horas con salarios miserables.

Asustados por la ola revolucionaria que sacude el sistema de saqueo prevaleciente, después de lo ocurrido con los trabajadores de Egipto y Túnez, pero también por los jóvenes sin empleo en Jordania, los territorios ocupados de Palestina, Yemen, e incluso Bahrein y los Emiratos Árabes con ingresos más elevados, la alta jerarquía saudita está bajo el impacto de los acontecimientos.

A diferencia de otros tiempos, hoy los pueblos árabes reciben información casi instantánea de los sucesos, aunque extraordinariamente manipulada.

Lo peor para el estatus quo de los sectores privilegiados es que los porfiados hechos están coincidiendo con un considerable incremento de los precios de los alimentos y el impacto demoledor de los cambios climáticos, mientras Estados Unidos, el mayor productor de maíz del mundo, gasta el 40 por ciento de ese producto subsidiado y una parte importante de la soya en producir biocombustible para alimentar los automóviles. Seguramente Lester Brown, el ecologista norteamericano mejor informado del mundo sobre productos agrícolas, nos pueda ofrecer una idea de la actual situación alimentaria.

El presidente bolivariano, Hugo Chávez, realiza un valiente esfuerzo por buscar una solución sin la intervención de la OTAN en Libia. Sus posibilidades de alcanzar el objetivo se incrementarían si lograra la proeza de crear un amplio movimiento de opinión antes y no después que se produzca la intervención, y los pueblos no vean repetirse en otros países la atroz experiencia de Iraq.
Final de la Reflexión.
      laguerrainebitable segunda parte
Fidel Castro Ruz
Marzo 3 de 2011
10 y 32 p.m.


La Guerra inevitable de la OTAN

A diferencia de lo que ocurre en Egipto y Túnez, Libia ocupa el primer lugar en el Índice de Desarrollo Humano de África y tiene la más alta esperanza de vida del Continente. La educación y la salud reciben especial atención del Estado. El nivel cultural de su población es sin dudas más alto.  Sus problemas son de otro carácter. La población no carecía de alimentos y servicios sociales indispensables. El país requería abundante fuerza de trabajo extranjera para llevar a cabo ambiciosos planes de producción y desarrollo social.
Por ello suministraba empleo a cientos de miles de trabajadores egipcios, tunecinos, chinos y de otras nacionalidades. Disponía de enormes ingresos y reservas en divisas convertibles depositadas en los bancos de los países ricos, con las cuales adquirían bienes de consumo e incluso, armas sofisticadas que precisamente le suministraban los mismos países que hoy quieren invadirla en nombre de los derechos humanos.
La colosal campaña de mentiras, desatada por los medios masivos de información, dio lugar a una gran confusión en la opinión pública mundial. Pasará tiempo antes de que pueda reconstruirse lo que realmente ha ocurrido en Libia, y separar los hechos reales de los falsos que se han divulgado.
Emisoras serias y prestigiosas, como Telesur, se veían obligadas a enviar reporteros y camarógrafos a las actividades de un grupo y a las del lado opuesto, para informar lo que realmente ocurría.
Las comunicaciones estaban bloqueadas, los funcionarios diplomáticos honestos se jugaban la vida recorriendo barrios y observando actividades, de día o de noche, para informar lo que estaba ocurriendo. El imperio y sus principales aliados emplearon los medios más sofisticados para divulgar informaciones deformadas sobre los acontecimientos, entre las cuales había que inferir los rasgos de la verdad.
Sin duda alguna, los rostros de los jóvenes que protestaban en Bengasi, hombres, y mujeres con velo o sin velo, expresaban indignación real.
Se puede apreciar la influencia que todavía ejerce el componente tribal en ese país árabe, a pesar de la fe musulmana que comparte sinceramente el 95% de su población.
El imperialismo y la OTAN ─seriamente preocupados por la ola revolucionaria desatada en el mundo árabe, donde se genera gran parte del petróleo que sostiene la economía de consumo de los países desarrollados y ricos─ no podían dejar de aprovechar el conflicto interno surgido en Libia para promover la intervención militar. Las declaraciones formuladas por la administración de Estados Unidos desde el primer instante fueron categóricas en ese sentido.
Las circunstancias no podían ser más propicias. En las elecciones de noviembre la derecha republicana propinó un golpe contundente al Presidente Obama, experto en retórica.
El grupo fascista de “misión cumplida”, apoyado ahora ideológicamente por los extremistas del Tea Party, redujo las posibilidades del actual Presidente a un papel meramente decorativo, en el que peligraba incluso su programa de salud y la dudosa recuperación de la economía, a causa del déficit presupuestario y el incontrolable crecimiento de la deuda pública, que batían ya todos los records históricos.
Pese al diluvio de mentiras y la confusión creada, Estados Unidos no pudo arrastrar a China y la Federación Rusa a la aprobación por el Consejo de Seguridad de una intervención militar en Libia, aunque logró en cambio obtener, en el Consejo de Derechos Humanos, la aprobación de los objetivos que buscaba en ese momento. Con relación a una intervención militar, la Secretaria de Estado declaró con palabras que no admiten la menor duda: “ninguna opción está descartada”.
El hecho real es que Libia está ya envuelta en una guerra civil, como habíamos previsto, y nada pudo hacer Naciones Unidas para evitarlo, excepto que su propio Secretario General regara una buena dosis de combustible en el fuego.
El problema que tal vez no imaginaban los actores es que los propios líderes de la rebelión irrumpieran en el complicado tema declarando que rechazaban toda intervención militar extranjera.
Diversas agencias de noticias informaron que Abdelhafiz Ghoga, portavoz del Comité de la Revolución declaró el lunes 28 que “‘El resto de Libia será liberado por el pueblo libio’”.
“Contamos con el ejército para liberar Trípoli’ aseguró Ghoga durante el anuncio de la formación de un ‘Consejo Nacional’ para representar a las ciudades del país en manos de la insurrección.”
“‘Lo que queremos es informaciones de inteligencia, pero en ningún caso que se afecte nuestra soberanía aérea, terrestre o marítima’, agregó, durante un encuentro con periodistas en esta ciudad situada 1.000 km al este de Trípoli.”
“La intransigencia de los responsables de la oposición sobre la soberanía nacional reflejaba la opinión manifestada en forma espontánea por muchos ciudadanos libios a la prensa internacional en Bengasi”, informó un despacho de la agencia AFP el pasado lunes.
Ese mismo día, una profesora de Ciencias Políticas de la Universidad de Bengasi, Abeir Imneina, declaró:
“Hay un sentimiento nacional muy fuerte en Libia.”
“‘Además, el ejemplo de Irak da miedo al conjunto del mundo árabe’, subraya, en referencia a la invasión norteamericana de 2003 que debía llevar la democracia a ese país y luego, por contagio, al conjunto de la región, una hipótesis totalmente desmentida por los hechos.”
Prosigue la profesora:
“‘Sabemos lo que pasó en Irak, es que se encuentra en plena inestabilidad, y verdaderamente no deseamos seguir el mismo camino. No queremos que los norteamericanos vengan para tener que terminar lamentando a Gadafi’, continuó esta experta.”
“Pero según Abeir Imneina, ‘también existe el sentimiento de que es nuestra revolución, y que nos corresponde a nosotros hacerla’.”
A las pocas horas de publicarse este despacho, dos de los principales órganos de prensa de Estados Unidos, The New York Times y The Washington Post, se apresuraron en ofrecer nuevas versiones sobre el tema, de lo cual informa la agencia DPA al día siguiente 1º de marzo: “La oposición libia podría solicitar que Occidente bombardee desde el aire posiciones estratégicas de las fuerzas fieles al presidente Muamar al Gadafi, informa hoy la prensa estadounidense.”
“El tema está siendo discutido dentro del Consejo Revolucionario libio, precisan ‘The New York Times’ y ‘The Washington Post’ en sus versiones online.”
“‘The New York Times’ acota que estas discusiones ponen de manifiesto la creciente frustración de los líderes rebeldes ante la posibilidad de que Gadafi retome el poder”.
“En el caso de que las acciones aéreas se realicen en el marco de las Naciones Unidas, éstas no implicarían intervención internacional, explicó el portavoz del consejo, citado por ‘The New York Times’.”
“El consejo está conformado por abogados, académicos, jueces y prominentes miembros de la sociedad Libia.”
Afirma el despacho:
“‘The Washington Post’ citó a rebeldes reconociendo que, sin el apoyo de Occidente, los combates con las fuerzas leales a Gadafi podrían durar mucho y costar gran cantidad de vidas humanas.”
Llama la atención que en esa relación no se mencione un solo obrero, campesino, constructor, alguien relacionado con la producción material o a un joven estudiante o combatiente de los que aparecen en las manifestaciones. ¿Por qué el empeño en presentar a los rebeldes como miembros prominentes de la sociedad reclamando bombardeos de Estados Unidos y la OTAN para matar libios?
Algún día se conocerá la verdad, a través de personas como la profesora de Ciencias Políticas de la Universidad de Bengasi, que con tanta elocuencia narra la terrible experiencia que mató, destruyó los hogares, dejó sin empleo o hizo emigrar a millones de personas en Iraq.
Hoy miércoles dos de marzo, la Agencia EFE presenta al conocido vocero rebelde haciendo declaraciones que, a mi juicio, afirman y a la vez contradicen las del lunes: “Bengasi (Libia), 2 de marzo. La dirección rebelde libia pidió hoy al Consejo de Seguridad de la ONU que lance un ataque aéreo ‘contra los mercenarios’ del régimen de Muamar el Gadafi.”
“‘Nuestro Ejército no puede lanzar ataques contra los mercenarios, por su papel defensivo’, afirmó el portavoz rebelde Abdelhafiz Ghoga en una conferencia de prensa en Bengasi.”
“‘Es diferente un ataque aéreo estratégico que una intervención extranjera, que rechazamos’, recalcó el portavoz de las fuerzas de oposición, que en todo momento se han mostrado en contra de una intervención militar extranjera en el conflicto libio”.
¿A cuál de las muchas guerras imperialistas se parecería esta?
¿La de España en 1936, la de Mussolini contra Etiopía en 1935, la de George W. Bush contra Iraq en el año 2003 o a cualquiera de las decenas de guerras promovidas por Estados Unidos contra los pueblos de América, desde la invasión de México en 1846, hasta la de Las Malvinas en 1982?
Sin excluir, desde luego, la invasión mercenaria de Girón, la guerra sucia y el bloqueo a nuestra Patria a lo largo de 50 años, que se cumplirán el próximo 16 de abril.
En todas esas guerras, como la de Vietnam que costó millones de vidas, imperaron las justificaciones y las medidas más cínicas.
Para los que alberguen alguna duda, sobre la inevitable intervención militar que se producirá en Libia, la agencia de noticias AP, a la que considero bien informada, encabezó un cable publicado hoy, en el que se afirma: “Los países de la Organización del Tratado del Atlántico (OTAN) elaboran un plan de contingencia tomando como modelo las zonas de exclusión de vuelos establecidas sobre los Balcanes en la década de 1990, en caso de que la comunidad internacional decida imponer un embargo aéreo sobre Libia, dijeron diplomáticos”.
Más adelante concluye: “Los funcionarios, que no podían dar sus nombres debido a lo delicado del asunto, indicaron que las opciones que se observan tienen punto de partida en la zona de exclusión de vuelos que impuso la alianza militar occidental sobre Bosnia en 1993 que contó con el mandato del Consejo de Seguridad, y en los bombardeos de la OTAN por Kosovo en 1999, QUE NO LO TUVO”.
Prosigue mañana.
Fidel Castro Ruz
Marzo 2 de 2011
8 y 19 p.m.

Peña Cultural Necia en la UNAH - Por la Democracia Universitaria

https://lh4.googleusercontent.com/-UWKAeoODE7Y/TW9In9wluMI/AAAAAAAAACc/mKk-KK5TsKQ/s1600/DSC_0387.JPG

Tegucigalpa. NeciUs es una organización de reciente fundación que promueve la participación de la comunidad universitaria en los órganos de decisión de la intitución. En el mes de noviembre inauraron una Escuela de Formación Política e Ideológica que funciona semanalmente haciendo profunda reflexión y análisis crítico de la realidad del Honduras y el papel de debe desempeñar la Universidad Nacional como institución y los estudiantes, docentes y trabajadores de la misma en la transformación positiva de su realidad.

También se inició desde el mes de noviembre la proyección semanal -los días miércoles- de videos documentales y películas del cine clásico y universal con el fin de promover la cultura; herramienta fundamental para el cambio de conciencia y el desarrollo de habilidad cognitivas del ser humano. Según sus intergrantes "Es la cultura también la facilitadora de conciencia social, conciencia que la comunidad universitaria ha tenido lejos durante mucho tiempo".

En el marco de esas idea se celebró el día hoy, miércoles 2 de marzo, la III Peña Cultural por la Democracia Universitaria, contando con la participación de más de una docena de artístas nacionales que interpretaron para centenares de estudiantes sus obras inéditas y su arte popular.

NeciUs continua luchando por la apertura democrática en UNAH, en la que en el presente año deberán realizarse elecciones para nombrar representantes de Asociaciones Estudiantiles por carreras y facultades y así obtener una cuota de participación en la toma de decisiones de la institución y contribuir a definir sus objetivos.

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Fuente: Los NeciUs

jueves, 3 de marzo de 2011

Gloria y Delmer o el arte político cómo fundir una columna política social

En la Resistencia hondureña se aglutinan más de 300 organizaciones sociales, políticas, gremiales y una diversidad de pueblos originarios


Entrevistas con:

GLORIA OQUELI (26 min.) VIDEO: http://vimeo.com/20576149
DELMER LOPEZ MORENO (24 min.): VIDEO: http://vimeo.com/20578758
En el programa radial Voz de la Resistencia con Felix Molina: http://vimeo.com/20564490
Todos VIDEOS Honduras: http://vimeo.com/album/220363
Todos los AUDIOS de Honduras: http://www.box.net/shared/cfsgtjf522

 

POR DICK Y MIRIAN EMANUELSSON

TEGUCIGALPA / 2011-03-02 / Ella es una verdadera veterana política que inició la lucha política hace 30 años en el Partido Liberal. Fue Secretaria General, coronando la “carrera” como presidenta del Parlamento Centroamericano, PARLACEN.
Él es un artista y trabajador cultural del pequeño municipio Trinidad en el hermoso departamento de Santa Bárbara, caracterizado por la agricultura y la ganadería, un verdadero bastión de liberalismo pero que ahora es dominado totalmente por la Resistencia.
¿Qué lo que unen dos hondureños con diferentes pasados y hojas de vidas?
Pues, el anhelo de cambiar uno de los países más injustos, clasistas y corruptos que un grupúsculo de oligarcas ha manejado desde la independencia como si fuera su propia finca.
¿Que instrumento o herramienta quieren o necesitan para transformar Honduras?
El Frente Nacional de Resistencia Popular, dicen los dos, sin vacilar un segundo.


DE LA FILA LIBERAL A LA RESISTENCIA POPULAR

Gloria Oqueli cumplió 50 años hace poco y le felicitamos cuando iniciamos la entrevista, faltando unas horas para clausurar la primera sesión de la asamblea el sábado 26 de febrero. Acaba de terminar un acalorado debate sobre participar Si o No en las elecciones, que, por lo menos por el momento, no obtuvo una mayoría aunque 14 departamentos de los 19 no descartan la posibilidad si las circunstancias cambiaran.
Dirige el programa radial “Encuentro Progresista ProConstituyente” del lunes a viernes entre 7-8 rn la noche. A principio era el programa de Liberales en Resistencia pero con el tiempo y el mismo proceso político, fue cambiándose el nombre y contenido, subrayando la tarea de conquistar la Constituyente. También maduró el hecho que los liberales de la base habían dejado atrás la estructura del Partido Liberal, cuya cúpula prácticamente fue el motor y el aval del golpe de estado militar, metiendo brutalmente una puñalada en la espalda de su propio líder, el derrocado presidente Manuel Zelaya Rosales que llevaba la misma cantidad de años en el Partido Liberal como Gloria.
Para cualquier ser humano que lleva tanto tiempo en una organización, es doloroso despertar un día y darse cuenta que no es la misma organización como ayer, que tengo tres alternativas; me quedo violando mis principios politicos, me retiro y me quedo pasivo o sigo insistiendo en las ideas progresistas por lo cual entré una vez en aquel partido cuya cúpula traicionó, no solamente a mi, sino a todo un pueblo.
– Cuando se dio el golpe de estado, siendo leal y fiel a mis principios, fui la primera en decir, que “no puedo caminar por las calles de Tegucigalpa, por que cuando me van a preguntar mis hijos y futuros nietos; Madre, Abuela, ¿que hiciste al frente del golpe de estado”?
– Muchos (liberales) se han quedado callados, esperando que pasa. Otros simplemente se fueron en favor al golpe de estado, buscando las formas para justificar. Pero yo no quise, siendo presidenta del Parlamento Centroamericano, teniendo una posición, dice Gloria con firmeza.

ASÍ FUNCIONA LA DEMOCRACIA POPULAR

Delmer López Moreno es dirigente departamental de la Resistencia y tiene el cargo para desarrollar la Cultura y Arte en el departamento de Santa Bárbara.
Dice que la Resistencia es fuerte y que tiene la simpatía política de la gran mayoría de los habitantes en el departamento por un cambio fundamental de Honduras. Por eso fueron muy exitosos en la recaudación de firmas para la convocatoria de una Asamblea Constituyente. Llegaron a ser casi 1,4 millones los hondureños que pusieron sus firmas para reforzar el reclamo popular para una Constituyente.
Mientras entrevistamos a Delmer, los casi 30 delegados de los 17 municipios de Santa Bárbara están debatiendo la propuesta de integrantes departamentales para la Dirección Nacional del Frente que se van a elegir en dentro de una hora. Esta vez, con los 1500 delegados; propietarios y suplentes, es importante que la mitad sean mujeres, dice Delmer, un hecho casi imaginable hace poco en este país en donde el machismo, las botas y el sombrero de vaquero es símbolo de HOMBRE  de “H” mayúsculo.
Pero el cambio es brusco después del golpe de estado el 28 de junio de 2009 y el musculoso y barbudo Delmer no vacila ante los retos que significa, sobre todo en un departamento agrícola y ganadero como Santa Bárbara, de romper con viejos esquemas que han embrutecido no solamente hombres, sino también mujeres.
– Queremos dejar atrás ese proceso viciado en donde tres (personas) se reunían en una casa y tomaron las decisiones (en el nombre) de los indígenas, sin ser indígenas.  Eso nos va a traer ciertos conflictos de análisis. Pero vamos a llegar a la confianza y concordia y establecer que nuestra lucha no es contra nosotros mismos sino contra la oligarquía, dice Delmer con un tono pausado y tan típico de la gente que viene del campo, y no tan estresado a muerte como los capitalinos.





Véase las dos entrevistas en video:

GLORIA OQUELI (26 min.) VIDEO: http://vimeo.com/20576149
DELMER LOPEZ MORENO (24 min.): VIDEO: http://vimeo.com/20578758
En el programa radial Voz de la Resistencia con Felix Molina: http://vimeo.com/20564490
Todos VIDEOS Honduras: http://vimeo.com/album/220363
Todos los AUDIOS de Honduras: http://www.box.net/shared/cfsgtjf522

Fuente: Los/as Necios/as

miércoles, 2 de marzo de 2011

La atención está en Libia, la importancia geoestratégica en Bahrein

Alberto Cruz

Una vez más jugando el juego de la burguesía: que si Gadafi es bueno, que si es malo, que si ya no controla el país, que si hay que ocupar el país, que si se le apoya desde América Latina, que si hay que criticarle… Con una habilidad pasmosa, la burguesía ha desenfocado las revueltas que se están produciendo en el mundo árabe: en Egipto y Túnez la clase media que impulsó las revueltas, con el apoyo del Ejército, no duda en atacar a quienes quieren ir más allá de meras reformas cosméticas para que todo siga igual y ellos tengan su parcelita de poder para evitar su progresivo empobrecimiento; en Marruecos y Jordania siguen las movilizaciones, ya con críticas a las respectivas monarquías (algo novedoso) pero se han vuelto inexistentes. Apenas algún suelto entre la maraña de crónicas desde las “zonas liberadas” de los “enviados especiales” a Libia. Pero no es aquí donde se está jugando el futuro del mundo árabe tal y como hoy le conocemos, sino en Bahrein, la mecha que puede prender las revueltas en todo el Golfo Pérsico.
La importancia geoestratégica de lo que sucede en este pequeño país es de tal calado que si triunfa la revuelta en marcha afectará a Kuwait y a Arabia Saudita. En el primer país ya ha comenzado a haber manifestaciones. En los tres países hay shiíes, mayoría absoluta de la población (70%) de Bahrein y minorías significativas en los otros dos (con alrededor de un 30% en Kuwait y algo menos del 20% en Arabia, pero en este país asentados en la zona más rica de petróleo –de ahí sale el 10% del petróleo que consume diariamente en mundo- que está, además, muy cercana a Bahrein). A lo largo de los tiempos, han sido los shiíes marginados política, económicamente y vistos como una especie de “quinta columna” de la revolución islámica que se inició en Irán en 1979. Ni siquiera con la tímida reforma constitucional de 2001 y la reactivación del Parlamento los shííes bahriníes salieron de la exclusión y se les impidió con argucias legales establecer una mayoría política, por lo que el control se mantuvo en anos suníes. Fue, en realidad, una farsa que consolidaba constitucionalmente el poder en manos de las élites suníes puesto que quedaba en manos de la monarquía nombrar un consejo consultivo que puede bloquear a los candidatos electorales y se manipularon los distritos electorales hasta reducir al mínimo la representación shií en el Parlamento. Los partidos no son legales, sólo pueden presentarse a las elecciones como “sociedades políticas”.
Si hay preocupación en Occidente por el petróleo, imaginemos lo que sucedería con un cambio en la correlación de fuerzas en el “granero negro” del Golfo. Por no hablar de dos cosas: la primera, del penoso lugar en que quedará el despliegue militar estadounidense en la zona, donde tiene no solo la sede central de la V Flota (Bahrein), desde la que salieron los bombarderos y misiles que asolaron Bagdad antes de la invasión de 2003, sino prácticamente el mando militar (en Kuwait) de las tropas de ocupación de Irak y en Afganistán; la segunda, del reforzamiento de la influencia de Irán en la zona y, por extensión, en todo Oriente Próximo.
Este es el talón de Aquiles de la estrategia que está adoptando la Administración Obama con las revueltas en el mundo árabe: apoyarlas para que no se le vayan de las manos y puedan ser utilizadas, como lo han venido siendo los presidentes depuestos, en su campaña contra Irán. De ahí esos llamados a la “moderación” en la respuesta a los manifestantes, al “evitar la violencia” , lo cual, en caso de Bahrein, se tradujo en que de inmediato las fuerzas militares (Ejército y Policía) de la monarquía dejaron de masacrar a los que poco antes había desalojado a sangre y fuego de la Plaza de la Perla (llamada por los manifestantes “Plaza de los Mártires” en homenaje a los muertos causados por la represión). No hace falta recordar la bravucona intervención del jefe del Ejército en televisión asegurando que se utilizaría toda la fuerza necesaria para evitar “los desórdenes” tras sacar los tanques a la calle para reprimir la revuelta a los tres días de iniciada. Bahrein es el único país árabe en crisis que ha sido visitado dos veces por altos responsables, políticos y militares, estadounidenses en estos días (1). El último, por ahora, el Secretario de Estado para Asuntos del Cercano Oriente, Jeffrey Feltman.
Tanto EEUU como Arabia Saudita sienten un frío que recorre su espina dorsal y ambos están en una posición difícil. No pueden alentar la represión ni tampoco invadir el país, como se está planteando con insistencia respecto a Libia. Esa simple idea desataría la furia entre los shiíes hasta extremos incontrolables. Desde luego, los bahriníes han tenido mucho cuidado en no hacer ostentación de su creencia religiosa en las protestas. Al igual que en Egipto, el uso de la bandera nacional evidencia un sentimiento de país y no de fe religiosa que reduce el margen de maniobra a los partidarios de “las fronteras de sangre” y del enfrentamiento interreligioso suní-shií. Nada más lejos de la realidad que un intento por parte de los manifestantes de crear algún tipo de wilayat al-faqih, Estado shií, puesto en Bahrein hay una importante organización de izquierda, Waad, integrada casi en su totalidad por shiíes. Por lo tanto, no tiene ningún sentido hacer caso de aseveraciones como la de Mike Mullen, Jefe del Estado Mayor Conjunto de las FFAA de EEUU cuando acusa, sin nombrarlo, a Irán de “incitar los disturbios en Bahrein” (2).
Arabia Saudita en jaque
Esa ha sido la gran justificación de la monarquía de Bahrein en los últimos años, hasta el extremo de pedir a EEUU el bombardeo de Irán como pusieron de manifiesto los documentos revelados por Wikileaks. La monarquía ha pretendido contraatacar la revuelta popular convocando a sus partidarios (21 de febrero) en la mezquita suní Al-Khalifa, con lo que vuelve a ponerse encima de la mesa el sectarismo que sustenta este régimen. Además, si en Libia se habla de mercenarios que apoyan a Gadafi, lo mismo hay que decir de Bahrein, con mercenarios salafistas –muchos de ellos saudíes- utilizados por el Ministerio del Interior para reprimir las protestas en los primeros días. Hay tribus que tienen la doble nacionalidad, bahriní-saudita y es en ellos en quienes se ha asentado la seguridad del régimen monárquico hasta la fecha.
Los intereses de los saudíes en Bahrein son históricos, hasta el extremo de haber construido un puente que une los dos países (Bahrein es una isla) y por el que cada fin se semana se trasladan miles de hombres de negocios saudíes para desfogarse en el “liberal” (respecto a Arabia Saudita) Bahrein. Pero ese puente –que se comenzó a construir en 1981, dos años después del triunfo de la revolución islámica de Irán- no tiene una función lúdica, sino de control militar. Tiene la suficiente anchura como para que pase en poco tiempo toda una división mecanizada con la que reforzar al Ejército de Bahrein cuando sea necesario. Ya se hizo en 1990, cuando una oleada de bombas afectó al centro comercial y financiero de Manama, la capital.
Por lo tanto, no es una hipótesis descabellada la intervención saudita si las manifestaciones adquieren un carácter más drástico. Si con las movilizaciones de Egipto la bolsa de valores saudita cayó una media del 6% diario (3), una crisis similar en Bahrein sería devastadora para la economía de un país que, rico, se encuentra en una parálisis política por la enfermedad de la gerontocracia, en pleno proceso de sucesión, y la falta de respuesta a lo que está sucediendo en la zona y que se traduce, sin concesiones, en una progresiva pérdida de su influencia. Y Arabia Saudita es la gran pieza en esta partida de ajedrez que se está jugando: el equivalente al jaque al rey. Con el alfil jordano anulado y la dama egipcia amenazada y con sus movimientos restringidos a las casillas cercanas, la pérdida de la torre bahriní implica el mate al rey saudita.
De momento, y a la espera de cómo evolucionan las protestas, tanto EEUU como Arabia Saudita han incentivado a la monarquía de Bahrein a hacer concesiones, modestas, pero concesiones a la mayoría de su población como la liberación de algunos presos políticos y el nombramiento de un príncipe heredero para negociar con los manifestantes, al tiempo que ha habido un cambio de cinco ministros (Vivienda, Trabajo, Salud, Electricidad y Agua y Presidencia, es decir, todos ministerios sociales, lo que pone de manifiesto la depauperización en que vive la mayoría de la población) y se reduce un 25% la tasa de interés en préstamos para la vivienda. Insuficiente para las demandas shiíes, que ya están pidiendo ni más ni menos que la desaparición de la monarquía.
No lo van a lograr si no incrementan y radicalizan sus acciones -y el domingo 27 de febrero se inició un camino en esa dirección con el bloqueo de la sede de Gobierno (4), en protesta por una reunión del Parlamento que consideran ilegal puesto que al haberse retirado el bloque parlamentario shíi no hay quórum suficiente para ningún debate ni reunión al tiempo que el gobierno reforzaba la seguridad policial de las embajadas de los países del Golfo-, pero sí conseguirán más concesiones políticas de lo que les gustaría tanto a la monarquía como a sus patrocinadores saudíes y estadounidenses. En cualquier caso, eso ya será visto como un triunfo que va a envalentonar a los shíies tanto en Kuwait como en Arabia, con la consiguiente merma de la influencia política de EEUU y del Consejo de Cooperación del Golfo (Arabia Saudita, Bahrein, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán y Qatar).
El que el 17 de febrero, un día después de la matanza de manifestantes, los ministros de Asuntos Exteriores del CCG se reuniesen en Manama deja bien claro que no se va a dejar caer al régimen de Bahrein, con tal alto porcentaje de población shií. Para ellos, eso sería como dar por perdido el golfo y dejarlo en manos de Irán en unos momentos en los que este país festeja lo que considera “un nuevo despertar islámico y un Nuevo Oriente Medio” con la aparición de nuevos actores menos serviles a los intereses occidentales. Desde ese momento, la cadena Al Jazeera ha comenzado a ofrecer una cobertura más sectaria de lo que ocurre en Bahrein, en contraposición a su abierta postura de simpatía con las revueltas en los otros países árabes. Eso parece haber abierto unan fisura entre los manifestantes bahriníes, con los más moderados del Al-Wefaq (Movimiento para el Acuerdo Nacional) apostando ahora por una “monarquía constitucional” al estilo británico.
Sin embargo, dentro del CCG hay un país, Qatar, que desde el triunfo de Hizbulá contra Israel en la guerra del verano de 2006 está jugando fuerte para convertirse en un puente entre ellos e Irán. Qatar puede jugar un papel geoestratégico importante: buscar un acercamiento a Irán y ejercer una influencia moderadora entre los shíies del Golfo.
Las fuerzas del “cambio” en Libia
En esta convulsa situación el imperialismo sólo respira en Libia. Aquí sí se puede afirmar de manera abierta que están triunfando las huestes pro-imperialistas. El denominado Frente Nacional para la Salvación de Libia, a quien se considera el protagonista de la rebelión (siendo muy significativo que se exhiba la bandera monárquica) es una creación de la CIA y de Arabia Saudita en los años 70 del siglo pasado (5) y la Unión Constitucional Libia es una organización monárquica. Ambas forman parte de la denominada Conferencia Nacional de Oposición Libia.
¿Quiere decir eso que Gadafi es “bueno” y un referente anti-imperialista? En absoluto. Sus histrionismos y devaneos prooccidentales son suficientemente conocidos aunque ahora haya sido abandonado por Occidente y tratado como un paria. Ya había sido denunciado hace tiempo dentro del mundo árabe por el Frente de la Resistencia (especialmente Hizbulá) por estos hechos y por su papel en la desaparición de uno de los principales dirigentes shiíes, Musa Sadr, hace treinta años y del que ahora se cuenta que podría estar vivo y en una cárcel libia.
Es entendible el apoyo que recibe desde América Latina, más con el corazón que con la cabeza. Pero si se defiende el derecho a la autodeterminación de los pueblos habrá que ser consecuentes, entendiendo que la postura es apoyar el derecho del pueblo libio a gestionar sus propios asuntos, sin injerencias de la OTAN o cualquier otra potencia imperialista-.
El hecho que el Consejo de Seguridad de la ONU haya votado por unanimidad una serie de sanciones a personalidades y haya abierto la puerta de la Corte Penal Internacional (sobre la que habría mucho que hablar) no quiere decir gran cosa: la resistencia de Turquía, Rusia y China ha impedido que se aprobase la declaración de unas “zonas de exclusión aérea” como las que sirvieron de premisa para la invasión de Irak y que habían sido reclamadas por la Conferencia Nacional de Oposición Libia. Habrá un derrumbe del régimen pero no tan pronto como los imperialistas desearían y, por ahora, no será posible una intervención extranjera al menos de forma abierta.
Sí habrá un reconocimiento a un “gobierno provisional” al estilo de Túnez y Egipto, es decir, formado por personalidades hasta ahora del régimen y en el que tendrá cabida la CNOL. Y si en estos dos países se mantienen intactas las líneas económicas neoliberales desarrolladas tanto por Ben Ali como por Mubarak, en Libia, que también existen con Gadafi, se acelerarán. La CNOL ya hablaba en 1994 de una privatización completa de la economía libia (6).
Notas:
(1) Al-Quds Al-Arabi, 25 de febrero de 2011.
(2) Asia Times, 24 de febrero de 2011.
(3) Alberto Cruz, “Egipto: la revuelta de la clase media (y el comienzo de una nueva lucha)”, http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article1079
(4) Al Jazeera, 27 de febrero de 2011.
(5) Jeffrey Richelson, “The US intelligence community”, Westview Press, 2008.
(6) “Libyans Debate Post-Qaddafi Era”, http://www.wrmea.com/backissues/0194/9401050.htm
Alberto Cruz es periodista, politólogo y escritor.
albercruz@eresmas.com
Fuente: CEPRID

martes, 1 de marzo de 2011

Odio contra los campesinos en el Bajo Aguán

Un reciente informe presentado por el MUCA a la Misión Internacional que está evaluando la situación de los derechos humanos en el Bajo Aguán, evidencia un preocupante avance de la violencia contra las organizaciones campesinas y las familias que las integran. Decenas de asesinatos, agresiones, secuestros e intimidaciones demuestran un odio profundo de la oligarquía productora de palma africana en contra de este sector social organizado.


“Decidimos elaborar el informe ‘Bajo Aguán: masacre, luto y dolor’, para demostrar, a nivel nacional e internacional, la sistemática violación de los derechos humanos que existe en la zona”, dijo a Sirel un directivo del Movimiento Unificado Campesino del Aguán (MUCA), quien prefirió mantener el anonimato.

De acuerdo con el informe serían 18 los campesinos miembros del MUCA y del Movimiento Campesino del Aguán (MCA) asesinados durante el último año. También se detalla la creciente ola de secuestros, detenciones ilegales, persecuciones y personas heridas.

“No ha sido fácil elaborar ese documento, pero creemos que va a ser muy importante para el trabajo que está realizando la Misión.

También estamos señalando la responsabilidad de los terratenientes y productores palmeros de la zona en estos delitos. Son ellos quienes nos reprimen a través de sus guardias privadas y sicarios, coludidos con la Policía y el Ejército”, denunció el dirigente campesino del MUCA.

Sabemos que en cualquier momento podemos caer, pero es un riesgo que debemos correr si queremos que en el Bajo Aguán y en todo el país haya un verdadero cambio.

Según las organizaciones campesinas, existe una verdadera ofensiva de estos sectores pudientes para mantener la hegemonía de las tierras y seguir impulsando el monocultivo de la palma africana. El campesinado es un estorbo para sus planes.

“Necesitamos recuperar las tierras que nos fueron usurpadas y los terratenientes responden con odio y más violación a los derechos humanos. Pero no se dan cuenta de que lo que están logrando es el surgimiento de más organización y lucha”, dijo Adolfo Cruz, directivo del MCA, durante la visita realizada por la Misión Internacional a la comunidad Guadalupe Carney, municipio de Trujillo.

Según Cruz, la masacre de los cinco miembros del MCA el pasado 15 de noviembre no fue casual, sino parte de una estrategia de terror impulsada por los terratenientes, coludidos con los cuerpos represivos del Estado.

“Nos asesinaron a cinco compañeros que han dejado viudas y huérfanos. Nos han cercado, amenazado y asesinado. Nos han tendido un cerco mediático criminalizando nuestra lucha.

Han provocado graves daños a nuestra economía para obligarnos a arrodillarnos, pero nunca han logrado desalojarnos de nuestras tierras.

Lleven esta información al mundo -continuó el dirigente del MCA- porque estamos seriamente preocupados por lo que está ocurriendo en el Bajo Aguán. Lanzamos un grito al cielo para que se nos escuche”, concluyó.

Pese a la fuerte represión, las organizaciones campesinas reiteraron su compromiso de lucha. Además, condenaron la derogación del Decreto 18-2008, cuyo objetivo era solucionar el grave problema de la mora agraria y los graves conflictos que se han generado a raíz de la falta de acceso a la tierra

Finalmente, exigieron al gobierno de Porfirio Lobo y a las autoridades del Instituto Nacional Agrario (INA), el respeto de los acuerdos firmados y la legalización y distribución de las tierras que fueron adjudicadas para fines de reforma agraria.

“Hemos venido creciendo y concientizándonos. La muerte de cada uno de nuestros compañeros nos da más fuerza para seguir luchando.

Sabemos que en cualquier momento podemos caer, pero es un riesgo que debemos correr si queremos que en el Bajo Aguán y en todo el país haya un verdadero cambio.

La presencia de esta Misión es importante -consideró el dirigente del MUCA-, porque nos va a dar una mayor credibilidad a nivel internacional y nos ayudará a romper el cerco mediático de los medios controlados por los golpistas.

Es intolerable lo que nos están haciendo, y ahora, más que nunca, necesitamos que el mundo sepa y condene esta situación”, concluyó.

Fuente: hondurascontraelgolpedeestado.blogspot.com

Se construye una alianza estratégica entre sindicatos y Resistencia Popular hondureña


Si el Frente de la Resistencia (en Honduras) se une, se consolida y se fortalece podemos ver en un tiempo también todos estos responsables del golpe que le dieron a Zelaya, van a terminar presos. Y algunos de los perseguidos o perseguidas políticas van a terminar presidenta o presidente en Honduras.
Lo dice en la siguiente entrevista en video VICTOR BÁEZ, secretario general por más de 50 millones de afiliados en 29 países donde la Confederación Sindical de las Americas, CSA, tiene representación. Baez visitó Honduras el 24-25 de febrero y conversamos con él.
EL FRENTE AMPLIO SOCIAL Y POLITICO URUGUAYO

Le interesa el funcionamiento de la Resistencia hondureña que considera muy interesante por que “en la Resistencia se reúnen casi todos los sectores sociales, políticos y sindicales, entre ellos las tres centrales obreras de Honduras que son afiliadas a la CSA; CUTH, CGT y CTH”.

– He venido para compartir la experiencia uruguaya con las centrales obreras que es la experiencia del Frente Amplio y el PIT-CNT. Uruguay tiene más menos las mismas características como los países centroamericanos. Pero es más avanzado en el sentido que tiene un Frente Amplio que se creó hace 35 años. Llevó 28 años para conquistar la intendencia de la capital, Montevideo, mientras duró 35 años para ganar la presidencia del país.
Dice que el actual presidente, ´Pepe´ Mújica, ex guerrillero Tupamaros, ex preso político, es un ejemplo que un pueblo puede llegar hasta la toma del gobierno de un país, como fue el caso de Uruguay, si existe una política inteligente de alianzas de los movimientos populares que sean capaces de canalizar los anhelos del pueblo hacia una liberación del país.

MENOS SINDICATOS Y MÁS TRABAJADORES
– El Uruguay tiene una particularidad y es que tiene una central obrera, aquí (Honduras) hay tres. Nosotros de la CSA estamos peleando para que en el continente el movimiento sindical se unifique. Por que hay muchas organizaciones sindicales que representan pocos trabajadores y trabajadoras. Por eso nuestro slogan es: Más trabajadores y trabajadoras presentados en pocos sindicatos que incluyan más trabajadores.
En Honduras el requisito legal para formar un sindicato en una empresa es tener 30 trabajadores. Pero lo contradictorio, dice el líder sindical internacional, es que la mayoría de las empresas hondureñas tienen menos de esa cantidad de trabajadores.
– Esa ley automáticamente esta negando el derecho a sindicalización a la gran mayoría de los trabajadores en Honduras. Entonces hay que cambiar la ley.
Pero dice que hay que ir más allá y toma el ejemplo de los sindicatos más fuertes que se encuentran en el Cono Sur como en Uruguay, Argentina o Brasil. No son sindicatos de empresa sino sindicatos por ramas. Los obreros de la construcción, por ejemplo, son afiliados en una federación nacional de trabajadores y por ende entran en las negociaciones por el contrato colectivo en forma nacional
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“FORTALECER EL FRENTE Y TRABAJAR ESTRATÉGICAMENTE”

Sobre las relaciones entre el sindicalismo hondureño y el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), Víctor Baez ha dado el consejo a sus afiliados en Honduras “de no tener miedo por aliarse con otros sectores”.
– El movimiento sindical (hondureño) esta convencido de fortalecer el Frente y trabajar estratégicamente y tener un programa de acción en el Frente. No nesecariamente que el programa del Frente coincide con el programa del sindicalismo. En Uruguay, gobernando el Frente Amplio, el movimiento sindical ha tenido problema con el gobierno del Frente. La diferencia es que no se ha solucionado a través la represión como en otros países como Honduras, donde se acostumbra de solucionar los problemas (con gases y garrotes), sino se ha solucionado los problemas en una mesa de dialogo.
– Sobre todos esos temas hemos estado hablando ayer. Vamos a seguir trabajando en el funcionamiento con el Frente y el movimiento sindical en Honduras.
Víctor Baez es paraguayo y fue elegido secretario general de la CSA en 2008. Durante la dictadura de Alfredo Stroessner (1953-1989) fue presidente del sector sindical bancario paraguayo. Presidió también la Comisión Intersindical que era un tipo de central obrera semiclandestina durante la dictadura.
VÉASE TODA LA ENTREVISTA


LOS EJEMPLOS MÁS AVANZADOS DE SINDICALISMO POR RAMA se encuentran quizás en países del norte de Europa como Alemania, Suecia, Finlandia, Dinamarca y Noruega.
Los trabajadores municipales en Suecia son afiliados en su federación nacional que aglutina más de medio millón de miembros en un país que apenas tiene un millón más de habitantes que Honduras.
La Federación Metalúrgica tiene más de 300.000 afiliados y constituye una poderosa organización numérica.
Las aproximadamente 20 federaciones nacionales son afiliadas en la central obrera sueca, LO, que generalmente mueve la batuta en representación de las federaciones nacionales cuando se trata de negociar de un convenio colectivo para todo el mercado laboral con la organización patronal sueca.
Lo negativo o el peligro, según mi (Dick E.) propia experiencia como antiguo obrero metalúrgico en Suecia, es que la distancia entre la cúpula de la federación / central obrera y el sindicato de empresa puede volverse muy grande y el afiliado se siente como que su participación activa en el sindicato se disminuye.
La LO organiza los obreros y trabajadores privados o del estado mientras la otra central obrera, TCO, organiza la mayoría de los empleados privados & estatales (oficinistas) pero sin competir con la LO.
En total existen más o menos cuatro millones de suecos afiliados en los sindicatos que en este momento sufre una gran crisis por la pérdida de afiliados. De todas maneras el grado de afiliación es relativamente alta en comparación con otros países, cerca de 80 por ciento de la población económicamente activa son miembros en un sindicato.
Fuente:  hondurascontraelgolpedeestado.blogspot.com

Unidos para romper los cercos de la oligarquía

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Concluye gran asamblea nacional del FNRP
Por Giorgio Trucchi
Más de 1,500 delegados de todo el país se reunieron durante dos días en Tegucigalpa para analizar y discutir el futuro del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP). Pese a la campaña mediática orquestada por los medios corporativos de comunicación y a la estrategia impulsada por las oligarquías nacionales e internacionales para dividir, la Resistencia logró afianzar su proyecto de unidad en la diversidad.
Para hacer un primer balance de los resultados de la Asamblea, la Lista Informativa “Nicaragua y más” conversó con Carlos H. Reyes, miembro del Comité Ejecutivo provisional del FNRP.
¿Cuáles han sido los resultados más importantes de esta Asamblea del FNRP?
Hubo mucho debate y participación de la gente. Un país como Honduras supo debatir un tema que a nivel mundial está tomando mucho auge, es decir quién es el soberano. ¿Es el pueblo o la oligarquía, las transnacionales y el imperio?
En nuestra asamblea se ha ratificado la voluntad de autoconvocarnos a una Asamblea Nacional Constituyente, con un propósito no solamente de hacer una nueva Constitución desde el pueblo, sino también para organizar, movilizar y politizar a la gente.
También se debatió el tema de si participar o no a las próximas elecciones. ¿Cuáles fueron las conclusiones?
Decidimos que para participar en un proceso electoral debemos pasar primero por la instalación de la Asamblea Constituyente, hacer una nueva ley electoral, lograr el retorno de Manuel Zelaya y de todos las y los exiliados, y desmontar el aparato golpista.
Además, consideramos que la propuesta de constituir un Frente Amplio podía desembocar en una estructura paralela, que podía conducir a la división del Frente y de las instancias sociales y políticas que lo integran. En este sentido fue importante la carta enviada por el coordinador del FNRP, Manuel Zelaya, remarcando el hecho de que, en este momento, no existen las condiciones necesarias para ir a una contienda electoral.
Finalmente, tomamos una serie de decisiones que tienen que ver con fuertes movilizaciones para contrarrestar las medidas antipopulares adoptadas por el gobierno. Aquí sigue habiendo resistencia al golpismo.
¿Cuál es el rumbo que está tomando el FNRP después de veinte meses de su conformación?
Estamos estabilizando la estructura de la organización. Fueron nombrados 150 delegados que dentro de dos semanas se reunirán para elegir el Comité de Conducción y el Político. Además, estamos ratificando que en Honduras el soberano es el pueblo y estamos saliendo de esta experiencia más unidos y fortalecidos.
Había temor de que esta asamblea podía desembocar en una división interna. Hasta los medios corporativos de comunicación comenzaron a celebrar esta posibilidad. ¿Cómo sale el FNRP después de dos días de debate?
Desde un principio dijimos que todo esto es parte de un proceso. Va a continuar un debate profundo sobre distintos temas y vamos a seguir desestabilizando al gobierno, y preparándonos para instalar una Asamblea Constituyente autoconvocada y para futuras luchas.
Crees que el resultado que se ha logrado en estos dos días sea también una respuesta contundente ante las maniobras de la oligarquía nacional y del imperio?
También analizamos ese tema. Las elecciones pasadas fueron un instrumento para blanquear el golpe de Estado y con el proceso electoral del 2013 quieren hacer borrón y cuenta nueva de ese crimen.
Aceptar la idea de conformar un Frente Amplio para participar en estas elecciones significaba seguir el plan del imperio. Por el contrario, el mensaje de nuestra asamblea es que continúa la resistencia contra el golpe y es un fracaso para el imperio y la oligarquía nacional.
¿Cuáles son los pasos concretos para los próximos meses?
Vamos a elegir los nuevos Comités. Vamos a estudiar la fecha para un nuevo paro cívico nacional y se van a conformar comisiones para nuevas acciones a realizar, porque hay serios problemas en todo el país.
Aquí no solamente ha habido un golpe y una ruptura del orden constitucional, sino que tenemos un Estado fallido. La situación es muy difícil y para el 28 de junio, segundo aniversario del golpe de Estado, vamos a arrancar el proceso que nos va a conducir a la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente, porque una idea que captura las mentes de la gente se convierte en una fuerza material.

Fuente: Los Necios

ORGANIZADOS/AS CONTRA EL VERDADERO SUJETO DE CONTIENDA

Samuel Trigueros

Finalizada la 1a Asamblea Nacional de delegados y delegadas del FNRP, viene la tarea de analizar las mecánicas y resultados de este paso histórico de la población hondureña en resistencia. Los que anunciaban el fracaso de la asamblea y la desintegración del Frente han quedado defraudados en sus expectativas y ahora se enfrentan a la constitución formal de la mayor fuerza política de oposición bipartidista, anti oligárquica, antiimperialista...de la historia hondureña: el FNRP.


Las fuerzas internas y externas que operan sobre este movimiento de masas pacífico y revolucionario han tenido que replegarse ante la voz del soberano que ha ordenado al comité ejecutivo desarrollar una agenda política en la que las tareas de organización, formación y movilización sigan siendo los ejes principales. Del mismo modo, es la sabiduría popular en resistencia la que, sin necesidad de encuestas de opinión pagadas a transnacionales, ha interpretado la coyuntura actual y determinado que no existen condiciones que nos permitan priorizar nuestra lucha hacia la vía electoral y que es necesario diseñar y ejecutar un plan de lucha que desgaste y/o desmonte el aparato oligárquico, a fin de inclinar a nuestro favor la correlación de fuerzas actual y, de esa manera, poder autoconvocarnos a la Asamblea Nacional Constituyente.

Otras condiciones que posibilitarían la participación del FNRP en futuros procesos electorales son: el retorno seguro e incondicional del Coordinador General del FNRP, Manuel Zelaya Rosales y de los cientos de exiliados políticos, el cambio o reforma de la actual Ley Electoral y de las organizaciones políticas y la modificación cualitativa del Tribunal supremo electoral, en el cual el FNRP tenga participación como fuerza política reconocida nacional e internacionalmente, interesada y capaz de compartir la dirección, ejecución y supervisión de un  eventual proceso electoral. Además, la estructuración de unas 25 mil estructuras locales a nivel nacional, la construcción de un ideario político consensuado entre todas las fuerzas organizadas que convergen en el Frente y un avance significativo en la formación política de los/as integrantes del FNRP, también cuentan como condiciones para que la vía electoral sea una posibilidad con probabilidades reales de alcanzar el poder.




Mientras tanto, paralelo a la toma del poder, la construcción del poder(término no excluyentes) se plantea como una tarea en la que debemos esforzarnos más de lo que hemos hecho hasta ahora. La Asamblea Nacional finalizada el día de ayer es una muestra del punto en que nos encontramos en este aspecto, luego de siglos de colonización y vasallaje de imperios transtemporales. Es evidente que los fundamentos de inclusión, participación, equidad y democratización no son satisfechos en toda su dimensión en este momento y que debemos generar estatutos, protocolos y demás reglas de juego que nos permitan purgar los vicios actuales que por herencia o adopción seguimos practicando. Los más curtidos en política deben evolucionar hacia prácticas más revolucionarias, menos estáticas, autoritarias, verticales, deben desfosilizar su visión del liderazgo y la lucha o serán rebasados en algún momento por la masa. Los más bisoños de la política, que han avizorado el poder latente en el FNRP como una presa a la que hay que darle caza para descuartizarla y devorar la mejor parte, deben reflexionar hasta dónde sus afanes protagónicos y de acaparamiento de cuotas desmedidas construye desde adentro ese poder popular incluyente, diverso, democrático, justo y equitativo que necesitamos para alcanzar el futuro que soñamos. Que nadie se cure en salud acusando al compañero o compañera sin reconocer el yerro propio, la maniobra de nuestro gremio u organización para desplazar, casi para excluir, al otro o la otra. Necesitamos trabajar en nosotros mismos para extirpar los rastros del cáncer que señalamos en quienes diseñan la opresión y la muerte desde sus poltronas imperialistas. De otro modo, a medida que nos acerquemos a la toma del poder, la lucha interna será más encarnizada, los intereses ocultos saldrán a la vista con toda su locura. Pero seamos optimistas y empecemos por nosotros mismos, en un ejercicio diario, permanente, de desconstrucción de imaginarios y prácticas heredados de una casta política maldita, para construir en el descombrado el nuevo hombre, la mujer nueva, revolucionarios.

Desde mi imperfecta visión, no se trata de números mecánicos, de porcentajes fríos, de cuotas pétreas para unos y otras, sino de que necesitamos construir un órgano político operativo contra los métodos y maquinaria -totalmente afinada y funcional- de la derecha. Poner compañeros y compañeras en los cargos disponibles, sólo para que nuestra organización, sector, gremio, barrio o estructura ocupe la mayor cantidad de espacios significará crear un elefante blanco al mejor estilo del bipartidismo y sus adláteres. Necesitamos que las personas que componen los diferentes niveles estructurales y orgánicos del FNRP realmente desempeñen una función de acuerdo a los fundamentos y necesidades del FNRP. A veinte meses de lucha organizada como resistencia, nuestro avance parece realizado a velocidad WARP, pero las tareas que tenemos por delante podrían tardar centurias si no nos aplicamos a dar contenido y operatividad a palabras y términos como "democrático", "incluyente", "participativo", "popular", "revolucionario", etc. No podemos permitirnos caer en el tramperismo vulgar de los políticos de oficio, no podemos degenerar el sueño originario de una patria liberada por un mercado de vitrinas personales, gremiales o sectoriales. Hay que reconocer el aporte y derecho de los demás sin sobredimensionar el nuestro: los muertos son los mismos en el Aguán que en las calles de Tegucigalpa, en las montañas de Santa Bárbara, en el sopor de San Pedro Sula o la Lima o en el "no man´s land" de La Mosquitia. 



La lucha de la colonia Cerro Grande no es "mejor" que la lucha de la Villanueva, sólo es "distinta" en sus dificultades y contexto; pero, en tanto hay un compañero o compañera en lucha, es un territorio que el pueblo está disputándole a los grupos de poder oligárquicos e imperialistas. Eso tiene el mismo valor de términos de lucha unitaria. No hay gremio mejor que otro en esta lucha: maestros, enfermeras, campesinos, artistas, obreros/as, sindicalistas, hombres, mujeres, jóvenes, ancianos, niños, niñas, todos tenemos nuestra propia trinchera, pero el campo de batalla es el mismo, el enemigo es el mismo y la lucha debe ser la misma. No llegamos al FNRP para inflar nuestros curriculum, sino para unirnos como pueblo, en alianza horizontal igualitaria, contra la verticalidad de los opresores. Cuando se ven las maniobras de unos y otros para apoderarse de las estructuras del FNRP, resulta fácil equivocarse y reducir esa práctica a vicios gremiales o sectoriales, resulta fácil olvidarse de que esas estructuras están formadas por personas y que el verdadero sujeto de contienda es la miseria humana que opera dentro de nosotros mismos y nos pone en contra de los otros, de las otras. Tal vez suene romántico y utopista, pero ya lo dijo Gramsci: "Cada movimiento revolucionario es romántico por definición". La patria socialista tiene como aduana ese romanticismo que luego, alcanzado y destruido como consecuencia de la lucha, se convierte en realidad tangible: una sociedad más justa, más humana.


Hemos cumplido otra etapa de la lucha. Podemos darnos por satisfechos, pero no podemos dejar de forjar, desde adentro de nosotros mismos, la patria que buscamos liberada. Nuestra resistencia no es de asamblea, sino un estilo de vida inteligente y permanente, alerta contra el imperio y la miseria humana.

Esta es la punta del hilo. Queda mucho por analizar y por decir.

Queda más por hacer.

Fuente: oscarlestrada.blogspot.com