viernes, 29 de enero de 2010

"El presidente Lobo sólo tiene una legitimidad: ha ganado las elecciones primarias del bloque dominante de poder"

Entrevista al profesor Francisco Palacios Romeo, experto en temas latinoamericanos, sobre la situación política hondureña



“[…] Se hace necesario trasladar al hipotético espacio de la sociedad civil-popular la sensación de que el actual contrato constitucional no es “nuestro”; qué fue elaborado por la oligarquía civil-golpista, qué este “contrato constitucional ajeno” nos mantiene en una estructura de miseria y que, por lo tanto, necesitamos un nuevo pacto para un renovado modelo de Estado y sociedad”.




Francisco Palacios Romeo es profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Zaragoza y miembro del Comité de Solidaridad Internacionalista de Aragón. Entre sus últimas publicaciones relacionadas con las transformaciones del Estado en Latinoamérica cabe destacar: “La ruptura constitucional del Estado precario: los derechos sociales en el nuevo constitucionalismo iberoamericano. La especificidad del modelo venezolano” en Venezuela en transición. La experiencia bolivariana de gobierno, Ágora. Revista de Ciencias Sociales, nº 14, 2006, y “Constitucionalización de un sistema integral de derechos sociales. De la Daseinsvorsorge al Sumak Kawsay” en Desafíos Constitucionales. La Constitución ecuatoriana del 2008 en perspectiva, ed.: Ministerio de Justicia y Derechos Humanos y Tribunal Constitucional, Quito, 2008. En el año 2009 coordinó el libro Estudios sobre la Constitución Bolivariana de Venezuela (X Aniversario), ed.: Procuraduría General de la República, Caracas, 2009.

Una inicial aproximación del profesor Palacios Romeo al golpe y la resistencia antigolpista hondureña puede verse en: “Entrevista a Francisco Palacios Romeo: "La única manera de que una mesa de negociaciones avance sería con amenazas internacionales serias como el bloqueo económico y diplomático integral, con un cierre de fronteras incluido". http://www.rebelion.org/noticia.php?id=88758

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Tras el golpe de Estado, los meses de resistencia ciudadana y popular y las, digamos, recientes elecciones, ¿cuál es la actual situación política en Honduras?

La actual situación es la de consolidación primaria del golpe de Estado. La consolidación golpista de lo que es, de facto, una dictadura constitucional, donde se han roto todos los elementos de legitimidad y donde la excepcionalidad, la suspensión de los derechos y la persecución de la disidencia son la norma. Las preguntas son muy fáciles ¿Unas elecciones libres convocadas y presididas por un gobierno golpista? ¿Unas elecciones libres con meses de estados de excepción intermitentes sin posibilidad de hacer despliegues de oposición medianamente serios? ¿Unas elecciones libres con centenares de opositores detenidos, torturados o asesinados? ¿Unas elecciones libres, en dichas condiciones, sin el más mínimo monitoreo de ninguna agencia internacional solvente?

Las llamadas “elecciones libres” son un grosero argumento de muchos actores políticos del Sistema que, sin embargo, por otro lado, impugnan procesos electorales como los de Venezuela o Bolivia convalidados hasta por organizaciones nada empáticas con dichos procesos.

Sin embargo ya vemos como una buena parte de la sociedad internacional viene convalidando la situación por omisión e incluso con aval de normalización.


¿No cree entonces que tengan alguna legitimación democrática los nuevos mandatarios que han resultado elegidos? ¿Cree que Micheletti dejará el poder?

El presidente Lobo sólo tiene una legitimidad: ha ganado las elecciones primarias del bloque dominante de poder. Unas elecciones en las que el único espacio político concurrente ha sido el del bipartidismo que ha oligarquizado la vida política hondureña desde la independencia. El tradicional modelo político-social hondureño ha sido una troika compuesta por el bipartidismo esclerotizado (partido liberal y partido nacional-conservador), el recambio excepcional de las juntas militares y la hegemonía de las multinacionales a partir de su núcleo matriz bananero ( United Fruit-United Brands). El episodio actual significa la continuación de dicho sistema cerrado de poder. La legitimidad democrática debería ser una calificación muy exigente y el actual gobierno apenas es capaz de mantener en pie una institucionalidad semántica que reproduce dicho sistema cerrado bisecular.


En cuanto a Micheletti y el poder.

Micheletti no dejará el poder. Me explico. Sí que lo dejará formalmente pero no materialmente porque Micheletti pertenece al mismo sistema esencial de poder que el nuevo Presidente. Micheletti y Lobo forman parte del bipartidismo oclusivo que ha caracterizado las dictaduras constitucionales en América Latina como primer mecanismo de control político. El segundo mecanismo de control eran las dictaduras militares. Aquí estamos asistiendo a un episodio que ha combinado estas dos formas diferentes de control sistémico -civil y militar- en un plazo muy breve de tiempo.

Honduras es un modelo ejemplar dentro del paradigma de control sistémico del poder establecido para América Latina, ya que ha recorrido, de forma linealmente estratégica, todas las modalidades de control político: 1) Estado liberal-conservador oligárquico en el siglo XIX; 2) Estado liberal abierto hegemonizado desde la segunda mitad del siglo XX; 3) Estado militar-autoritario en la década de los setenta; 4) Estado neoliberal globalizado para finales de los ochenta.

Es bueno recordar lo que decíamos allá por junio en estas mismas páginas…


De acuerdo, hágalo si le parece

Honduras ha sido buen ejemplo de cómo todas las sociedades latinoamericanas han tenido sometidos sus Estados a la estrategia estadounidense. Recordar como las Juntas militares inician un proceso dictatorial en los años setenta en abierta complicidad con los dos partidos institucionales que habían protagonizado todas las décadas de autoritarismo constitucional más o menos continuo. Y como son las mismas juntas militares, en consenso abierto con los partidos y clanes oligárquicos, los que retoman las formulaciones constitucionales en la siguiente década de los ochenta. Y este cambio de estrategia se desarrolla –curiosamente- de forma simultánea en múltiples Estados latinoamericanos: Bolivia en 1982, El Salvador en 1982, Argentina en 1983, Guatemala en 1984, Brasil en 1985, Uruguay en 1985, Chile en 1988, Paraguay en 1989. Como se ve es la práctica totalidad del continente la que inicia procesos constituyentes y primerizos procesos electorales. Es una orden lanzada desde Washington a todas las juntas golpistas y a todos los bi-partidos hegemónicos. Es la década de transición política que tiene la misión de adaptar las super-estructuras políticas a las necesidades del modo de producción imperialista. Es decir, se pasa del Plan Cóndor (década de los setenta) a la nueva época que prepara la década del Consenso de Washington (década de los noventa) en donde se iba a introducir el nuevo modelo hegemónico económico-social de globalización neoliberal. Ahí donde las corporaciones multinacionales pudieran reconquistar el espacio que algunos Estados habían ganado en las décadas de los cincuenta y sesenta. La década de los ochenta debería ser la etapa de normalización institucional, de democracias formales controladas, de la continuación del control político y social por otros medios, una vez eliminados los núcleos fuertes de disidencia y oposición.

Y ahí es donde entra la Constituyente de Honduras de 1982 y el nuevo papel institucional del general Policarpo Paz instalado en el centro de la estrategia servil del imperio estadounidense.

En Latinoamérica -como en otros tanto espacios geopolíticos del Estado periférico- no hay un enfrentamiento esencial entre actores de poder civiles y militares, y ni siquiera entre los sectores político-civiles tradicionales, sino que todos ellos forman parte de una misma lógica y de un mismo paradigma de control político-económico.

Lo mismo ha sucedido ahora en Honduras con un episodio que nos alerta sobre la utilización de un nuevo recurso estratégico-institucional, una nueva versión de la colaboración civil-militar dentro del bloque de poder.


¿Ha obrado la oposición democrática cómo debería haberse obrado a lo largo de todos estos meses de resistencia y de lucha? ¿Se ha cometido algún error de bulto en tu opinión?

Más que tratarse de si se ha obrado como se ha debido, habría que decir que se ha obrado como se ha podido. Hay que partir del hecho de cómo los movimientos alternativos en Honduras no tenían una organización aún muy solvente. Eran organizaciones con poca militancia, pocos medios y que no se habían recuperado suficientemente de las purgas represivas de la dictadura del general Paz (Policarpo). Por otro lado esa ha sido la constante en todo el subcontinente americano. Las dictaduras militares (o las pseudo-dictaduras excepcionalistas civiles) de los años setenta descabezaron todos los nacientes movimientos populares que había adquirido alguna mínima estructura durante las décadas de los cincuenta y sesenta. Y salvo en países excepcionales -como Bolivia o Brasil- no había quedado una estructura de oposición-organización mínimamente sólida. Recordemos que ni siquiera en Venezuela o Ecuador existía una estructura civil-popular de masas, aunque sí un gran cúmulo de pequeños grupos e individualidades. Y existían esos pequeños espacios merced a que Venezuela y Ecuador fueron sociedades políticas sólo sometidas al excepcionalismo civil con niveles de represión de intensidad media-baja.

Dicho esto no considero que se haya cometido ningún error grave porque la oposición no contaba con una capacidad de organización y movilización suficiente. Honduras era una sociedad sin cultura de organización opositora o, siquiera, con una mística de confrontación excepcionalmente sobrevenida. No estaba encuadrado ni movilizado un grueso suficiente de población. Sólo existían individualidades o grupúsculos. Y una organización-movilización no se puede improvisar en circunstancias de excepcionalidad militar como las que se han vivido en estos meses con amenazas, torturas, procesamientos, prisiones incondicionales y asesinatos. Hay que recordar que la cifra de más de cien asesinatos u homicidios en militantes resistentes al golpe no es baladí para un país del tamaño de Honduras y, sobre manera, cuando esas muertes afectan a personas emblemáticas de la resistencia como sería el caso reciente del dirigente Walter Tróchez, vinculado a varias asociaciones de resistencia integradas en el Frente (como el Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos).

No obstante sí que es cierto que ha faltado estrategia.


¿Ha faltado estrategia? Puede precisar.

El Frente Nacional de Resistencia Popular ha debido improvisar una estrategia reuniendo a múltiples grupos sociales y políticos cada uno con sensibilidades diferentes. Esto no es fácil y realmente han faltado lineamientos claros de actuación. Cuando la dispersión organizativa es tan amplia, y la base civil-popular no tiene una organización radial propia, la estrategia se diluye y puede no llegar a conformarse. Probablemente también haya habido deficiencias tácticas, y de lo que sería buen ejemplo un lenguaje y escenografía un tanto limitados para la captación de sensibilidades, clases y estratos sociales y culturales no especialmente ideologizados. Por otro lado tampoco se dio la favorable y aleatoria circunstancia de una eclosión emocional espontánea y generalizada, que es un factor excepcional, susceptible de producirse en algunas coyunturas críticas.

Respecto a los movimientos de Zelaya discrepar en cuanto a la aceptación de los contenidos del Acuerdo Tegucigalpa/San José por parte de éste. A no ser que el tuviera la convicción que no era sino otro intento dilatorio más y que nunca ese iba a llevar a la práctica... Pero no se podía conceder, a esas alturas de la coyuntura, la renuncia a una Asamblea Constituyente de forma indefinida, teniendo en cuenta que el acuerdo tampoco garantizaba la posibilidad de articular una oposición electoral solvente de cara a un proceso electoral. Era negociar sobre unas bases nada favorables.


En su opinión, en las actuales circunstancias, ¿se debe seguir vindicando la vuelta de Zelaya a la presidencia de Honduras o esta reclamación ya no tiene sentido alguno desde su punto de vista?

La reivindicación principal debe ser ahora la Asamblea Nacional Constituyente. El elemento de Zelaya -a modo de retorno a la Presidencia- debe ahora quedar en un plano más mitológico-formal para que no pueda parecer que se personaliza en exceso. Por el momento se debería trabajar con los dos elementos en simultáneo pero cobrando cada vez más protagonismo la Asamblea Constituyente como un punto esencial de catarsis y de pedagogía popular. Catarsis en cuanto a un referente de ruptura simbólico y práctico. Cualquiera de los muchos problemas que vayan surgiendo en el país habrá que trasladarlos a la opinión pública bajo el prisma de la necesidad de un nuevo pacto social. Ese llamamiento genera ilusión y socializa a la población en la idea material de “cambio” que, en principio, no debe ser usufructuado por persona, grupo o partido alguno. Se hace necesario trasladar al hipotético espacio de la sociedad civil-popular la sensación de que el actual contrato constitucional no es “nuestro”; qué fue elaborado por la oligarquía civil-golpista, qué este “contrato constitucional ajeno” nos mantiene en una estructura de miseria y que, por lo tanto, necesitamos un nuevo pacto para un renovado modelo de Estado y sociedad.

La estrategia en torno a la Asamblea Constituyente debe imbuirse de tres funciones: a) como punto de ruptura con la anterior etapa de sistema oligarquizado; b) como un nuevo contrato social que pone las bases para: un sistema de derechos fundamentales integral, un modelo de democracia participativa y una estructura de seguridad nacional integral; c) como arquitectura de un nuevo modelo de Estado y sociedad de generación popular-colectiva. Estos puntos hay que empezar a utilizarlos de inmediato –cuando estamos actualmente ante una inercia desmovilizadora- porque sólo así se podrá conseguir más movilización con un programa de “mínimos paralelos”. Un programa de mínimos paralelos es aquel por el cual la lucha general se focaliza en todas las luchas sociales concretas que vayan originándose, las cuales se deben enmarcar, paralelamente, en los mínimos constituyentes que se exponían anteriormente.

Zelaya debe ser el abanderado en las elecciones para una Asamblea Constituyente, pero siempre habrá que matizar que su retorno va unido a una base material programática constituyente. Finalmente tengo que decir que la hipótesis que lo sitúa aceptando el exilio sería un gravísimo error. Zelaya debería salir de la embajada de Brasil para quedarse en el país. Ahí es donde hace daño a la oligarquía, ya sea libre, encarcelado ilegalmente o procesado. Zelaya debe dirigir desde dentro dónde realizar una función práctica y simbólica. Zelaya pierde toda su operatividad como una especie de ex presidente errante. Los golpistas lo quieren lejos y, por lo tanto, él debería empeñarse en quedarse dentro y no aceptar la cínica oferta del presidente (fáctico) Lobo que desea transformarlo en una especie de alma en pena bolivariana.


Con la perspectiva del tiempo transcurrido, ¿cómo cree que podría resumirse la política seguida por Estados Unidos ante un golpe que nunca han llamado así? ¿Estamos ante un cambio de estrategia para tratar los asuntos latinoamericanos?

El cambio de estrategia es claro y muy a tono con el estilo estratégico del Partido Demócrata. Pero sobre todo hay un cambio táctico, hay una modificación total de modos y maneras. Se acabó el pistolero Bush y ahora llega el “boy scout” Obama, lleno de frescura y modos amables. Este fue bastante contundente en contra del golpe, en un primer momento, y muy en la “new wave Obama” para, posteriormente, diluir su posición de manera casi imperceptible, no sin antes inducir a Mrs. Clinton a ordenar que fueran montadas las Mesas de negociación.

Ahora queda más claro que el Departamento de Estado tenía perfectamente perfilada la estrategia, cuya segunda fase terminaba en las elecciones de noviembre. El plazo era muy corto y perfectamente sostenible. Desde el 29 de junio al 29 de noviembre son apenas 5 meses y sólo 4 meses hasta el inicio de la campaña electoral. De ellos casi un mes se perdería en condenas enérgicas de los diferentes Estados y las distintas organizaciones internacionales; dos meses en la falsa mesa de negociaciones (Acuerdo de San José I) puesto que Micheletti la sabotearía una y otra vez ante la pasividad de Arias; otro mes en el restablecimiento de la legalidad democrática con el proceso electoral. Total 4 meses. Sólo quedaba un mes sin rellenar y ese mes era el mes de Octubre que se ocuparía sacando de la chistera sin fondo de Oscar Arias otra mesa (Pacto Tegucigalpa/San José II), que resultaría otro nuevo lapso dilatorio y al que nunca debió consentir Zelaya, máxime ante la burla continuada de la anterior mesa. Era una estrategia dilatoria para llegar a la convalidación de facto de las elecciones noviembre y con la intención paralela de desactivar a aquellos colectivos, organizaciones, Estados e individuos que creían en las posibilidades, resolución y contundencia de dichas condenas y dichos procesos negociadores. Esa hipótesis mantenía yo mismo en julio, y tú mismo, Salvador, así titulaste la entrevista que me hacías en ese mes. Se me calificó de agorero. Pues bien, ahí están los resultados. Había que haber dicho sí a la Mesa pero mucho menos tiempo y sobre la base de la ilegitimidad de las elecciones de noviembre sin unas condiciones mínimas.

La llamada sociedad internacional no tomó medidas más drásticas cuando el golpista Micheletti saboteaba la primera mesa de negociaciones de forma burda y cuando, sin embargo, el equipo de Zelaya aceptaba todos los presupuestos que Óscar Arias ponía encima de la mesa. Tampoco dicha sociedad internacional rechazó contundentemente cualquier proceso electoral en estas grotescas circunstancias.


No parece que deje en muy buen lugar al premiado Óscar Arias

La mejor demostración de que las mesas eran una simple coartada dilatoria del operativo estratégico es la propia posición de Oscar Arias. En lugar de sentirse burlado y humillado, y en lugar de impugnar el proceso electoral de noviembre, jaleó la normalidad de dicho proceso y se mostró a favor del reconocimiento por la sociedad internacional del presidente elegido. Y lo hizo con unas declaraciones surrealistas que es imposible puedan compatibilizarse con su anterior teórica posición negociadora y antigolpista: "Se hizo todo lo que se pudo para intentar revertir el golpe de Estado, pero no fue posible. Hoy hemos amanecido con una nueva realidad y, si todo transcurrió más o menos dentro de la legalidad, no podemos castigar al pueblo hondureño a que sufra más de lo que ya ha sufrido”.

En una segunda escala de cinismo extremo vino a decir que como la sociedad internacional había aceptado el fraude electoral en unos sitios… también podría hacerse en otras situaciones irregulares como la hondureña ("Lo peor sería que actuáramos con una doble moral. Se acepta el resultado de las elecciones en Irán o Afganistán, que se sabe que no fueron limpias. No podemos convertir a Honduras en la Albania de Centroamérica”). La serenidad, e incluso euforia, con que Arias acepta la convalidación golpista lo hacen sospechoso número uno como peón principal de toda la operación estratégica.


¿Ve algún punto de unión entre el papel de Estados Unidos en el golpe hondureño y en los acontecimientos posteriores y los decisivos y medio ocultados acuerdos militares con la Colombia de Uribe?

Todo va siempre relacionado porque está incardinado a un fin último: el mantenimiento de la hegemonía estadounidense como centro neurálgico de control geotécnico del sistema dominante. Incluso el golpe de Estado institucional-militar de Honduras puede ser un paradigma probado y experimentado para situaciones semejantes. A nadie se le escapa que la correlación de fuerzas en la próxima Asamblea Nacional de Venezuela va a estar muy igualada y que incluso la oposición puede conseguir una ligera mayoría. En ese caso tendríamos a un poder legislativo confrontado con el poder ejecutivo. Y ahí podría plantearse un escenario con relativos niveles de similitud respecto al escenario hondureño.

Es ahí donde podríamos establecer una relación probable respecto a una pinza militar-institucional en torno a Venezuela. En la idea de que toda estrategia de poder que se precie debe considerar todos los instrumentos. Desde la adquisición de una patente de paz (premio Nóbel) a patentes de guerra (bases militares). Las bases militares en Colombia tienen tres finalidades. La primera y más clásica es la de una mayor eficacia contra la insurgencia y todo el espacio cívico-político alternativo colombiano. Pero la segunda está vinculada directamente con Venezuela. La situación geoestratégica de las nuevas bases tiene la función de adquirir una mayor capacidad operativa sobre todo lo relacionado con Venezuela y, sobre todo, con el control de la frontera como uno de sus objetivos prioritarios. Y no me refiero sólo al control militar sino al control global de la zona de frontera. La frontera es uno de los parámetros estratégicos fundamentales en el acoso y derribo del proyecto bolivariano. De hecho ya han conseguido tomar gran parte de la misma de las perspectivas política y civil-militar. El Zulia y el Táchira son territorios controlados por la oposición y por la inteligencia colombiana en casi todos sus niveles, y ahora van a contar con el apoyo significativamente más masivo de la inteligencia estadounidense. La tercera finalidad es envolvente, ya que tanta infraestructura configura el sistema de bases en Colombia como el núcleo de su operativo militar-hegemonista para Latinoamérica.

Por otro lado la deriva de Obama es ya muy preocupante. Véase si no el anuncio sobre la irrupción de veintidós mil marines en Haití (¡22 mil!) y el desalojo obligado de todos los periodistas de distintas áreas de la capital, incluidas las más seguras para estos mismos periodistas como el aeropuerto, en un ejercicio brutal de autoritarismo imperial que predice las más oscuras intenciones para su estrategia en el país. Recordar que cuando los marines desembarcaron en 1915 se quedaron hasta 1934, no sin antes dejar el país camino del holocausto progresivo de todo el último siglo.


Le pregunto más tarde sobre Haití. ¿Qué papel cree que ha jugado en toda la situación la apuesta del presidente Zelaya por ALBA? ¿Tanto temor tienen las oligarquías y las instituciones imperiales ante la alternativa defendida por los gobiernos de Venezuela y Bolivia? ¿No son sólo un pequeño David ante un omnipotente Goliat?

La apuesta por el ALBA tiene mucha responsabilidad en el reactivo de la oligarquía. Aun a sabiendas que el Presidente Zelaya no había asumido el paradigma del socialismo del siglo XXI, sino que buscaba fórmulas cuasi-asistencialistas para reducir la miseria, la pobreza y la dependencia. Pero la oligarquía y al sistema hegemónico saben que todo elemento que fortalezca políticas alternativas les va a restar poder social, aunque no les reste apenas nada de sus patrimonios adquiridos. Aun con todo estas oligarquías -rentistas y ociosas en su mayoría- han demostrado históricamente que no están dispuestos a ceder un ápice en sus intereses. Si pueden tener una criada por tres lempiras no la van a tener por siete. Y saben que si aumenta la capacidad adquisitiva de la población ya no van a poder tener criadas por tres lempiras ni jardineros por cuatro ni trabajadores por cinco. Saben que cualquier cambio relevantemente cuantitativo va a afectar a su mundo seudo-esclavista: su mundo de compras en Miami, sus puestas de largo quinceañeras, sus varias mansiones, sus exclusivos sitios de encuentro y todos los decorados obscenos de su mundo opulento en medio de una estructura de miseria. Aunque sepan que Zelaya no es sinónimo de “toma del palacio de invierno” saben que si se les van a reducir sus espacios, y no porque los echen sino porque otros reivindiquen y consigan el derecho a ocuparlos. Lo que se les derrumba no sería tanto una estructura de poder económico o político como una buena parte de sus mundo social. En el fondo no hay mucha distancia de la descripción socio-cultural del mundo burgués europeo del XIX que hacía Sombart a principios del siglo XX (recomiendo la lectura de El Burgués [1]). A esta oligarquía todavía puede resultarle más insoportable la posibilidad de un cambio de espacios de poder político-culturales, ahí donde la población se empodera de espacios de organización, deliberación y movilización. La posibilidad del fin de su para-democracia elitista le produce tanto pánico como la devaluación de su estructura y su mundo socio-cultural elitista.


Respecto a Estados Unidos y el ALBA.

El tratado significa una alternativa para su hasta ahora hegemónico sistema orgánico comercial de TLCs. La elite de poder estadounidense no puede tolerar como se debilita su poder orgánico económico basado en la lógica de la ganancia y del valor de cambio (concepto exacerbado que hay que resucitar), a la vez que se comienza a generar un contrapoder basado en la lógica de la solidaridad y del valor de uso (concepto que hay que reivindicar). El ALBA es, en síntesis, la intención de modificar las lógicas especulativas y cambiarlas por lógicas de solidaridad y economía natural. Significa ir generando un espacio desde el que, progresivamente, ir prescindiendo de la agiotista mecánica de las multinacionales, como grupos de presión determinantes de toda la estructura de decisiones económicas y políticas. Para el sistema hegemonista Zelaya era más peligroso que Chávez o Evo Morales en el sentido de que se incorporaba al ALBA desde la asunción simple de posiciones técnicas de economía natural y desde los parámetros radicalmente capitalistas desde los que se estructura actualmente la economía hondureña. Zelaya representaba un ejemplo de manual de cómo el ALBA es posible a partir de cualquier tipo de estructura económica sin necesidad de que haya detrás sólo draconianos Estados intervencionistas. Un modelo cuya finalidad no es construir burocráticos Estados totalitarios sino para generar una estructura nacional e internacional de economía social y natural. El ALBA es una construcción letal para el imperialismo económico ya que es una construcción sumamente abierta.

En contra de lo propagado por la politología orgánica no es el comunismo totalitario lo que al imperialismo le ha empujado a formulaciones autoritarias de violencia y de exclusión. Como tampoco lo es el islamismo fundamentalista. Todo ello no son sino coartadas propagandísticas al servicio de su modelo hegemónico con el objetivo de encubrir toda la defensa de puros intereses económicos y geopolíticos mediante los medios humanamente más letales y jurídicamente más criminales. Haciendo pasar todas sus acciones como relacionadas con la lucha sea contra el comunismo sea contra el terrorismo islamista ¿Soy yo el que afirmo esto? No, son ellos mismos, son sus principales ideólogos desde hace décadas. La creación de demoniacas arquitecturas geotácticas (y geo-dramáticas) que equiparar a grandes paradigmas del Mal son necesidades esenciales del sistema. Así lo afirmaba el propio Samuel Huntington, el que ha sido principal estratega del imperialismo estadounidense en el último medio siglo. Allá por 1981 afirmaba que siempre había que crear la impresión (simulación) de que cualquier movimiento internacional beligerante era para combatir a la Unión Soviética aunque en definitiva los movimientos político-militares fueran para defender los intereses políticos y económicos occidentales; y el mismo afirmaba que “así lo llevaba haciendo Estados Unidos desde la doctrina Truman” (vid., su artículo Vietnam repraissed en Internacional Security, vol 6, nº 1). Es el mismo Huntington el que una vez caída la Unión Soviética -casualmente- elabora “científicamente” el paradigma del Choque de Civilizaciones (1993) para encontrar todo tipo de enemigos con mucha mayor facilidad que la que proporcionaba el espantajo soviético.

Por eso Zelaya ha sido sistemáticamente vinculado a la estrategia chavista, a su vez vinculada al eje del Mal.


La opinión pública internacional, los estados democráticos, ¿han estado, hemos estado, a la altura de las circunstancias?

La opinión pública internacional ha continuado deformada por las grandes agencias de información, los principales grupos mediáticos y los tanques de pensamiento del sistema (think-tank, ¡qué expresivo término anglosajón!). Como en otras ocasiones ha existido una operación de construcción de opinión pública. Y lo ha sido en una doble estrategia: a) la dirigida a la opinión pública-masa; b) la incardinada a los líderes de opinión, tanto líderes medios como elites políticas institucionales.

En principio hubo una condena unánime del golpe y así se rotuló y se trasladó a la opinión pública. Ya en julio calificábamos de “sospechosa unanimidad” la condena del golpe. Era sospechosa porque se hacía desde casi todos los intereses políticos e ideológicos. No obstante lo general de la “condena unánime” del golpe iba casi siempre unida al cuestionamiento de las decisiones y del papel institucional del propio Presidente legítimo Zelaya. Y se hacía con matices y argumentos que progresivamente iban inundando el mercado de las ideas mediático y académico hasta, de facto, legitimar el golpe como un simple conflicto entre poderes institucionales. A esa misión se emplearon a fondo medios de comunicación de amplia orquilla política y tanques de pensamiento varios. En julio citábamos intelectuales orgánicos tales como Vargas Llosa, Villalobos o Moisés Naim. A ellos y a otros se añadió una amplia nómina de centros académicos orgánicos (tanques de pensamiento) que iban no sólo desde los conservadores, como podían ser el Cato Institute o las FAES, sino también centros aparentemente más equilibrados como al Instituto de Iberoamérica (Universidad de Salamanca). La nómina se fue ampliando también en cuanto a individualidades orgánicas tales como el ubicuo, versátil y transamericano profesor venezolano Brewer-Carias o nuestro también nacional versátil Antonio Elorza. A los que podíamos sumar a Manuel Alcántara, el muy representativo director del citado Instituto de Iberoamérica. Es bueno fijarse en como la ofensiva ha procedido desde diversas especialidades (Derecho, Ciencia Política, Historia).

Todos ellos utilizaban el argumento del conflicto entre poderes. Todos ellos apelaban a una hipotética violación del texto constitucional. Y lo hacían con una descarnada eliminación de elementos e incluso con falsedades radicalmente obvias. Estos escribanos nunca decían expresamente que Zelaya estaba bien deportado pero ponían encima de la mesa hipótesis retóricas que conducían a esa deducción amparándose en la espuria cientificidad de sus argumentos y cobijados en el empaque de sus adquiridos estatus. No es este un lugar para contestar a su invectiva estratégica, que ya ha sido contra-argumentadas por otros compañeros (vid.J.C. Monedero en www.tni.org/es ; vid. B. Clavero en www.rebelion.org/noticia.php?id=92450; vid. D. Sketcher en su polémica con el representante del Cato Institute, http://dailysketcher.blogspot.com/2009/07/juan-carlos-hidalgo-of-cato-institute.html ; e incluso por mi mismo en www.rebelion.org/noticia.php?id=87999 y www.rebelion.org/noticia.php?id=88431 ). No obstante podemos hacer aquí una básica recapitulación de las líneas argumentales utilizadas.


De acuerdo, hágala por favor.

Los argumentos jurídicos se basan en primer lugar en una mentira: Zelaya buscaba su reelección y estaba convocando un referéndum sobre la aprobación popular a una asamblea constituyente. Propuesta de Zelaya que, sin embargo, trataba de una simple prospección estadística sin relevancia jurídica. En segundo lugar, y aunque hubiera sido cierta la intención del Presidente, todos los argumentos golpistas se han hecho en función de una lineal lectura del texto constitucional en torno a la intangibilidad del mismo. De repente la letra constitucional no vale nada en todos sus contenidos participativos y, sin embargo, se convierte en oro jurídico para los parámetros más antidemocráticos y obscenos de dicho texto como son las cláusulas de intangibilidad (pétreas), que suponen una condena eterna de los dictados orgánicos de la anterior asamblea constituyente. Prohibición eterna al poder constituyente para modificar cláusulas pétreas impuestas en el anterior proceso constituyente dirigido bajo gobierno de la junta golpista. En tercer lugar se arguyen elementos procedimentales por los cuales la inobservancia presidencial de un simple auto judicial (ilegal) dictado por un simple juzgado de lo contencioso-administrativo (juzgado de letras) puede justificar/explicar toda una deportación-destitución-procesamiento de un Jefe de Estado. Un “argumento” jurídico-procesal al que nos podríamos apuntar todos por estos lares y a ver que pasaba….

Por otro lado están las explicaciones politológicas que han venido de la mano del Instituto de Iberoamérica (Universidad de Salamanca). Ellos deciden abordar el golpe de Estado preguntando sólo a uno de sus actores principales implicado directamente: el Congreso Nacional que, a su vez, es el actor golpista institucional y su propio Presidente el usurpador golpista. A nadie más se le pregunta. Ahí se acaba la prospección de todo el cuerpo investigador del Instituto en tema tan relevante, con todas sus decenas de investigadores y millones de presupuesto. A eso lo denominan “Intento de explicación de la crisis de Honduras”. Estudio científico que comienza en la tercera línea sentando cátedra jurídica sobre la causa de lo que denominan crisis: “una consulta popular de claro carácter inconstitucional”. La palabra golpe de Estado no aparecerá nunca en su texto. A cambio es sustituida por “crisis” o por “instrucciones imprecisas”. Mientras se desgranan todos los elementos argumentales de los golpistas sin ninguna valoración. Claro, es un estudio científico dirán. ¿Y la calificación de “claro carácter inconstitucional”? ¿Y la calificación de “política contrainsurgente” en referencia a la estrategia estadounidense de crímenes de lesa humanidad? Lo más divertido (tragicómico) puede ser que para conseguir mayor base probatoria recurra a un estudio estadounidense del 2009 (muy científico, por supuesto) que afirma, ni más ni menos, que “Honduras es el único caso en América Latina con los niveles más altos de ciudadanos triplemente insatisfechos (…):población antidemocrática, institucionalmente desleal y frustrada por el desempeño económico(…) con alto apoyo a los golpes de Estado, a los métodos de política confrontacional y de rebelión” (sic). ¿Ustedes se imaginan la desfachatez del ejemplo? Nada, Colombia es un aprendiz al lado de Honduras en confrontación, o Chile y Argentina apenas tienen base social de apoyo a los golpes de Estado o en Ecuador y Bolivia apenas ha habido rebeliones o algo de lo que se denomina “deslealtad institucional”… Y por supuesto los ciudadanos de Haití están bastante menos disgustados que los hondureños en cuestiones como el desempeño económico. Esta claro, ningún ejemplo como la sociedad civil hondureña en cuestión de insatisfacción, de crisis políticas, de actitud antidemocrática y de apoyo a los numerosísimos golpes de Estado que se han dado en ese país... Este estudio (Seligson y Booth, 2009) forma parte del 50% de la base de apoyo bibliográfico concreto de todo el trabajo del Instituto Iberoamericano de la Universidad de Salamanca. Resulta surrealista que el Instituto quiera “explicar” el golpe intentando trasladar la idea de que Honduras es el paradigma latinoamericano de sociedad desvertebrada, caótica y antidemocrática y de cómo su Estado es poco menos que un Estado rudimentario en niveles inferiores a Haití. Cuando sin embargo Honduras –y a pesar de la general postración social e institucional de todo Estado periférico- es una sociedad muy por debajo de la media histórico-social en cuanto a tales elementos.

Son sólo dos ejemplos, pero tanto Brewer como Alcántara (y el Instituto Iberoamericano de la Universidad de Salamanca) son intelectuales orgánicos altamente subvencionados y con presencia ubicua en decenas de foros y medios de comunicación. Replicantes de productos tóxicos a favor del golpe de Estado.


“Intelectuales orgánicos altamente subvencionados”, tomo nota. Un periodista internacionalista que no ha cesado ni un momento de combatir el golpe y sus derivadas, Giorgio Trucchi, denunció que continuaba la ola de violencia y represión contra de miembros de la resistencia. En diciembre, por ejemplo, diferentes organizaciones de derechos humanos del país han denunciado las desapariciones del joven Abner Hernández, miembro del Comité de Disciplina de la Resistencia, quien fue visto por última vez junto con Walter Tróchez, defensor de derechos humanos asesinado el 13 de diciembre, de Carlos Turcios Maldonado, vicepresidente del movimiento de resistencia de Choloma, departamento de Cortéz, y el asesinato en Tegucigalpa con un disparo en la cabeza de Karen Jessenia Hernández Mondragón, esposa de un miembro de la Resistencia. ¿Es así? ¿La represión sigue siendo tan salvaje? ¿Nadie les para los pies? ¿Quiénes están detrás de estos atentados?

Sí. Ya lo hemos comentado antes como el número de asesinados alcanza el centenar. Sin embargo son muertos “débiles”. Muertos no significativos porque así lo han decidido las agencias de prensa internacionales. El Frente ha individualizado todas las casuísticas de violación y alcanzan cifras nada despreciables que fueron vertidas en un comunicado del propio Zelaya el pasado 16 de enero (Comunicado a los Presidentes de los Estados centroamericanos. Así podrían contabilizarse más de 4.234 personas con genéricas violaciones comprobadas a los derechos humanos, 130 asesinatos de miembros de la resistencia, de los cuales 106 habrían sido efectuados durante los toques de queda, 5 jóvenes asesinados por los militares en manifestaciones pacíficas, 453 lesionados o torturados, 3.033 detenciones ilegales, 14 medios de comunicación amenazados (dos de los cuales radio globo y canal-36 fueron clausurados y ocupadas militarmente), cientos de amenazas de muerte y 114 presos políticos.

Esta estructura violatoria del más rudimentario Estado de derecho puede venir avalada, parcialmente, por el Informe de la propia Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que acaba de emitir un Informe sobre la lógica y desarrollo de las violaciones de derechos humanos durante el golpe, sobre todo con base a lo acontecido en el mes de Agosto (http://cidh.org/countryrep/Honduras09sp/Cap.5.htm#B).

Decíamos que son muertos débiles y violencia débil por la apariencia y sensación que la estructura de comunicación (o mejor dicho la toxi-comunicación) logra transmitir a la opinión pública. Por un lado habrá hechos de violencia generadores de gran repercusión y de graves consecuencias porque así lo deciden estratégicamente las instancias de control-propiedad de los medios de comunicación. Así de esta manera tenemos el elevadísimo espacio mediático que ha alcanzado durante casi todo un mes el jovencito nigeriano Umar Farouk que pretendidamente llevaba adosados a sus calzoncillos unos gramos de trilita bajo órdenes de Al-Qaeda. Un espectáculo grotesco que ha generado el “terror” de la totalidad de la ciudadanía universal y, por ende, la toma de nuevas medidas excepcionales restrictivas de derechos. Por el otro lado, tendríamos la violencia masiva, generalizada, inmediata y estructural de muchos otros espacios en el mundo que pasa casi por inexistente o es encubierta. Este sería el caso de Colombia, donde todos los meses y durante los últimos cuarenta años está siendo asesinado un promedio de mil personas al año bajo la modalidad de ejecuciones extra judiciales con responsabilidad de Estado, según señalan las principales agencias de derechos humanos, incluido el Alto Comisionado de Naciones Unidas. Esto último está pasando con Honduras en una mecánica de sobras conocida.


Respecto a los autores materiales.

Indudablemente el Estado hondureño está detrás en los hechos más evidentes. Pero no necesariamente en todos los hechos de violencia ya que las agencias de acciones encubiertas de otros Estados suelen estar detrás de las ejecuciones más selectivas. Estos Estados que cada vez, en mayor medida, trabajan con personal mercenario.


Permítame alguna pregunta fuera del guión hondureño. Usted ha apoyado desde hace años la causa saharaui y seguro que ha seguido la admirable lucha de la ciudadana saharaui Aminetou Haidar. ¿Qué valoración le merece lo sucedido? ¿Ha obrado correctamente el gobierno español? ¿Ha cedido sin acuerdos ocultos el gobierno marroquí o han existido compensaciones políticas y económicas? ¿Cree que sigue siendo justa la aspiración saharaui a ejercer el derecho de autodeterminación?

El gobierno español no actúo correctamente ni técnica ni políticamente. Técnicamente resulta sorprendente que se pueda dejar entrar a alguien en territorio español sin pasaporte. Moratinos, Rubalcaba o los funcionarios de policía, en una gran ceremonia de la confusión interesada, se dedicaron a esparcir todo un argumentario que sonrojaría a un alumno de Derecho. Se alegó que Aminetou entró porque tenía tarjeta de residencia cuando, por el contrario, nadie puede entrar porque tenga una simple tarjeta de residencia, ya que hace falta un pasaporte en regla que Aminetou no tenía porque se lo habían confiscado en Marruecos. A continuación se dijo que había entrado –excepcionalmente- por motivos humanitarios, tal y como habilita la Ley de Extranjería. Estaríamos ante algo aún más grave porque claro que la ley de extranjería habilita para ello pero… ¡no contra la voluntad del hipotéticamente protegido! Sería el colmo que se quisiera hacer un favor a alguien obligándole a hacer algo que le repugna hacer. ¿Eso es un motivo humanitario? Probablemente sí en la lógica de Rubalcaba instalada en el “despotismo democrático” y en la razón de Estado pero nunca en una lógica ius-humanista.

En simultáneo se quiso comprar a Aminetou, de forma zafia, otorgándole pasaporte y nacionalidad española. ¡Qué paradoja! Cuando, por el contrario, cientos de saharauis a pesar de tener padres y abuelos con pasaporte, d.n.i. y ciudadanía española atraviesan un calvario de años para poder obtener la nacionalidad e incluso una simple residencia. El gobierno español pensaba poder comprar y quebrar la voluntad, con un simple pasaporte, a una persona que lleva tras de si años de resistencia en el sistema carcelario de Marruecos, torturada día sí y día también. Y eso denota un desconocimiento palmario de casi todo lo referente al alma colectiva saharaui o, lo que sería peor, una insensibilidad aun más atroz.

¿Si ha cedido sin acuerdos ocultos el gobierno marroquí o han existido compensaciones económicas? Por supuesto, porque Marruecos más que un Estado es un Ente administrativo con consejo de administración que no trabaja sino en la lógica de componendas y acuerdos que trafican con voluntades e intereses. El Estado de Marruecos –o mejor dicho la oligarquía que patrimonializa el Estado autodenominada, sin pudor, como Majzen- es experta en todo tipo de cambalaches y mercadeos con el resto de oligarquías del Sistema. No por casualidad Majzen quiere decir “Almacén”. Como tampoco es casualidad que la Unión Europea es un sub-producto del antiguo Mercado (Almacén) Común Europeo, que ha quebrado muchas expectativas sobre su naturaleza y elementos, con palmaria omisión social e inscritos desde la década de los ochenta en el pensamiento neoliberal. Todo sigue siendo un inmenso mercado inserto en la mencionada lógica del valor de cambio.

Pero vayamos al tema. Los acuerdos comerciales de la Unión Europea con Marruecos son extremadamente beneficiosos para dicho Gobierno. Y digo “Gobierno-Majzen” no para el conjunto de su Sociedad. Una parte de estos ingresos se canalizan a través de créditos blandos y acuerdos agropecuarios y comerciales preferenciales; otras veces a cargo de puras y simples subvenciones directas. 44 millones de euros por pescar en los caladeros de su Estado que incluye los caladeros saharauis. Ninguna norma internacional habilita a que un país pueda conceder licencias respecto de unas aguas y de unos territorios que no son suyos y sobre los que no tiene ninguna habilitación jurídica ya que Marruecos nunca fue potencia colonizadora sino una potencia usurpadora y ocupante merced a los Acuerdos de Madrid firmados en 1975. Ilegales Acuerdos de Madrid ya que un territorio bajo descolonización no puede ser traficado como una mercadería. La potencia colonial (España) no puede traficar como si de una subasta esclavista se tratara con un territorio bajo proceso de descolonización desde 1966 en sede de Naciones Unidas. Sin embargo la España franquista en sus estertores así lo hizo. Y la España monárquico-democrática así lo convalido teniendo en el cortijo felipista a su mejor valedor. También esta situación fue convalidada “de facto” en Naciones Unidas por el denominado Consejo de Seguridad (una vez la ironía de las nomenclaturas).


¿Y en cuanto al ejercicio del derecho de autodeterminación?

La causa saharaui es extremadamente justa puesto que es el derecho de una Nación-cultural con identidad y personalidad más que probada. Desde el Dictamen del Tribunal Internacional de Justicia a lo largo de sus casi tres mil folios (Opinión Consultiva, 1975) a las cuitas antropológicas de Julio Caro Baroja en sus Estudios Saharianos a lo largo de sus más de seiscientas páginas de material probatorio sobre la identidad étnico-cultural del pueblo saharaui. Avalando su proceso de autodeterminación están las decenas de resoluciones de Naciones Unidas que califican el proceso de autodeterminación del Sahara como inscribible en la lógica descolonizadora definitiva de las resoluciones 1514 y 2625. Arsenal jurídico que choca con el muro fáctico del reconocimiento orgánico-institucional del Consejo de Seguridad (sin base jurídica) respecto al Estado de Marruecos como contra-parte.

Finalmente decir que sí he apoyado la causa del Pueblo Saharaui desde siempre. Pero no por una simple cuestión jurídica o de aplicación aleatoria del derecho de autodeterminación. Yo, como recurso escaso y finito que soy, ya sólo me muevo por aquello que me produce empatías profundas, como me las produce la comunidad saharaui desde la primera ocasión en la que establecí contacto con ellos. Su sentido de la comunidad, su tradición y filosofía de vida, su capacidad para el apoyo mutuo y su vocación resistente. La capacidad para construir desde la nada, la capacidad para serlo todo desde el aparente inane desierto.

La posibilidad de que esta nación -auténtica nación- pueda construir un Estado propio me conmueve profundamente, porque tal vez podamos asistir a la construcción de un modelo utópico e inédito de Estructura Política, hasta ahora convertida por el Estado en un casi siempre instrumento trágico de poder.


Abusando de su generosidad, permítame para finalizar –o para ir finalizando- retomar un tema al que hacía alusión anteriormente: Haití. ¿Qué opinión le merece la actuación política y militar de Estados Unidos? ¿Por qué los medios apenas hablan de la solidaridad (médica) cubana? ¿Qué o quienes han condenado a la población haitiana a la más profunda miseria y desesperación?

Tres preguntas en una, Salvador, ¿influencia soterrada de algún misterio trinitario?

En serio: me llevaría tiempo responderte con calma y creo que agotaríamos la generosa paciencia de los lectores y lectoras.. ¿Qué te parece si lo dejamos para otra ocasión?


¿Para otra ocasión próxima? De acuerdo.

Hagámoslo así. Creo que es mejor.


Déjeme en todo caso formularte para finalizar -esta vez sí- una pregunta de última hora: el presidente Manuel Zelaya declaró ayer sábado, 23 de enero de 2010, a Radio Globo que el “27 de enero saldré como un ciudadano común mediante el acuerdo firmado el miércoles por Lobo y Fernández, luego de cumplir mi mandato presidencial”. Señaló igualmente que “regresaré al país, cuando la reconciliación nacional lo permita, a presentarme a la justicia. No lo hago ahora porque se crearía otra crisis debido a que hay jueces que son mis verdugos, y como tales ya me condenaron”. Según parece, Porfirio Lobo ha garantizado durante una reunión sostenida con Lionel Fernández en República Dominicana que al asumir el poder, el próximo miércoles 27 de enero, otorgaría a Zelaya un salvoconducto para viajar a la isla caribeña. El presidente constitucional hondureño, ha catalogado la acción como un buen gesto. “Para mí es un buen gesto de Porfirio Lobo, siento que lo hace para desmarcarse de la dictadura de Roberto Micheletti”. ¿Qué opinión le merecen este acuerdo y las declaraciones de Zelaya?

Me ratifico en lo dicho con anterioridad: Zelaya no debería salir del país. En el país es un símbolo de la situación actual, máxime si es encarcelado y procesado. Dicho encarcelamiento y dicho proceso contendrían todo un cúmulo de ilegalidades y de violaciones a los derechos más fundamentales. Sería un testimonio permanente del golpe de Estado y de la ilegalidad de la situación sobrevenida. La salida de Zelaya es lo que más puede convenir a la estrategia golpista. Su salida normaliza casi definitivamente la situación.

Por eso no entiendo su afirmación de “se crearía otra crisis…” ¿No parece suficiente ya la actual crisis? Cualquier otra crisis no perjudicaría nunca a la resistencia sino al gobierno actual. Como tampoco entiendo la afirmación “hay jueces que son mis verdugos, y como tales ya me condenaron”, ya que de eso se trata, de evidenciar una vez más el cúmulo de ilegalidades cometidas por todos los poderes públicos; y, sobre todo, las muchas más que se pudieran cometer de orden penal en función de los pliegos de delitos, repletos de barbaridades, que exhibieron el Fiscal del Estado y la Corte Suprema en el pasado mes de julio.

Vayamos a otra hipótesis, supongamos que Zelaya abandona el país bajo la promesa de una amnistía posterior ¿Y qué? La mejor manera de mover una amnistía es teniendo a su objetivo principal procesado y encarcelado dentro del país. Y sobre todo produciendo un desgaste inmensurable al propio sistema. Dicha situación mantiene a la opinión pública movilizada en función de que la capacidad de movilización de los colectivos se mantiene más viva con la existencia de ejemplos vivos en una situación de crisis, precariedad o sufrimiento que se percibe como radicalmente injusta. En ese caso hay una identificación del resto del colectivo con ese sujeto “heroico”, y eso puede resultar imprescindiblemente táctico ya que visualiza y simboliza, en paralelo, toda la presente situación de injusticias estructurales y de actuaciones del gobierno.

Otro tema diferente es la oportunidad de su salida de la embajada. No sería ahora la mejor oportunidad ya que se vería opacada por la crisis haitiana. Habría que valorar cuando era el mejor momento y habría que tener preparada la estrategia para la nueva situación que conllevaría el procesamiento de Zelaya.

La salida del país sólo estaría justificada en el caso de que hubiera otras concesiones encubiertas. Y que no sería sólo la amnistía. ¿La incorporación de Zelaya a una vicepresidencia? ¿Nuevas elecciones en un plazo medio? ¿Una asamblea constituyente? ¿La continuación del sistema ALBA? Podría ser, pero dudo que aunque existiera dicho pacto encubierto luego se cumpliera éste una vez estuviera Zelaya fuera del país. Y tampoco aunque Zelaya volviera posteriormente.

Se me escapan las ventajas de una hipotética salida. No sería irreparable pero sería un grave error, aún en el caso de que pudiera regresar bajo amnistía.


Nota.

[1] Werner Sombart, El Burgués: contribución a la historia espiritual del hombre económico moderno. Madrid, Alianza editorial, 1998

Rebelión ha publicado este artículo a petición expresa del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes. http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/

Fuente: www.rebelion.org

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Chávez recuerda que sucesor del régimen de facto de Honduras es ilegítimo

Porfirio Lobo
Credito: Agencias
28 de enero 2010.- El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, recordó este jueves que el sustituto del régimen de facto de Honduras, Porfirio Lobo, es un presidente ilegítimo, y criticó a Estados Unidos, Colombia, Panamá y Canadá por su reconocimiento al nuevo gobierno hondureño.

"El nuevo presidente ilegítimo de Honduras asumió el cargo rodeado por los militares golpistas (...), los mismos que reprimieron al pueblo y echaron a (el derrocado mandatario Manuel) Zelaya del gobierno", dijo Chávez en un acto oficial, transmitido por la televisión venezolana.
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Brutalidad del capitalismo agrario y el derecho a la tierra por los campesinos

Juan Almendares

El gobierno de la sucesión del golpe de Estado militar y del gobierno de Facto; al tomar posesión el 27 de enero 2010; inicia la ejecución de su Plan de Nación(creado por las fuerzas golpistas) al continuar con la operación “terror y tortura contra el campesinado”.

Esta operación militar –policial inspirada en la política “chaleco, balas y seguridad” fue realizada por el “Mega Ministerio de Seguridad” aliado con la Seguridad Privada de los oligarcas de la agroindustria.

Las familias campesinas heridas, golpeadas y torturadas corresponden al Movimiento Campesino Unificado (MUCA) que luchan por recuperar sus tierras en la margen izquierda del Río Aguan, municipio de Trujillo, departamento de Colón.

Según la denuncia del MUCA fueron atacados por elementos de la Policía de Tocoa, miembros del ejercito de Decimo Quinto Batallón ubicado en Rio Claro, Trujillo y la Guardia de Seguridad Privada de los empresarios René Morales y Gustavo Canales. Como producto del enfrentamiento resultaron heridos cuatro campesinos, dos de ellos heridos de bala, en el caso de Antonio Estrada de aproximadamente 24 años con un balazo en la cara en su ojo izquierdo y Rosendo Reyes de unos 22 años con un balazo en su pierna izquierda. Por la gravedad de las heridas, ambos se trasladaron al hospital Atlántida de La Ceiba en una ambulancia de la Cruz Roja de Tocoa y fueron retenidos y maltratados de manera injustificada en la Posta Policial de Planes en el Municipio de Sonaguera por un grupo no menor de 15 policías preventivos y “cobras” que participaron en el tiroteo. Simultáneamente paso otra ambulancia, de un hospital privado, con dos policías heridos, a la dieron paso inmediatamente y a la vez ordenaron al conductor de la ambulancia de la cruz roja que condujera “despacio”, con una clara intención de demorar el viaje y provocar la muerte del campesino herido de gravedad. Posteriormente fueron perseguidos por una patrulla policía de Tocoa, en donde se conducían cuatro cobras, dos policías y un miembro de la Dirección General de Investigación Criminal, al llegar al Hospital Atlántida de la Ceiba ya se encontraba resguardado por más de 30 policías.

Además se desconoce el paradero de un niño de alrededor de 14 años, de nombre Samuel Fuentes, que acompaño en la ambulancia a los campesinos heridos, se presupone que la policía lo mantiene detenido en lugar desconocido”.

“Se teme que los campesinos heridos y el joven Samuel que los acompaña sean objeto de maltratos y de atentado contra sus vidas. Hacemos responsables al Coronel Peraza Comandante del décimo quinto Batallón de Infantería, al Comandante Elías Antonio Melgar Sub-comandante en el mismo batallón y contratado por los empresarios de la tierra para el manejo de la seguridad privada en donde ha empleado a miembros reservistas del ejército, al Comandante de la Policía departamental de Colón, al Jefe de la Posta de Planes y a los operadores de justicia regional que actúan en claro contubernio con los empresarios de la tierra. Después del enfrentamiento las y los campesinos continuamos en las tierras y estamos dispuestos a defenderla”.

Estas políticas violatorias a la Soberanea Alimentaria, a los derechos humanos económico sociales cuya filosofía está orientada a la destrucción del campesinado o destinada a incorporarlo a la lógica del capital financiero internacional de los ogro combustibles articulado a la oligarquía local.

Demandamos el cese de la brutalidad policial y militar de los aparatos de seguridad del Estado y a luchar por el cambio a políticas agrarias, justas y éticas.

Tegucigalpa 28 de Enero 2009

Fuente: Vos el soberano

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LA INMORALIDAD DE ALGUNOS PERIODISTAS

Oscar Amaya Armijo
Hay periodistas que se venden al mejor postor. A esto ellos le llaman libre mercado.
Los periodistas honrados se cuentan con las manos: Ventura Ramos, Guillermo Castellanos Enamorado, entre otros.
No es que el periodismo esté en crisís, es la moral de algunos que han abrazado esta extraordinaria carrera.
Tengo un amigo periodista que abandonó esta profesión por que le daba verguenza la práctica nefasta de algunos de sus compañeros. Ahora se dedica al magisterio.
Tengo otro amigo, que habiéndose aprovechado de la organización social a la que perteneciò, se graduó de periodista y trabajador social, después, en lo parejo, se convirtió en canalla y represor.
Muchos viven de la adulaciòn y aparecen en las listas de los beneficiados en la "Casa de Gobierno". Son los tarifados de turno.
Hay otros que adoptan posturas doctorales y venden "sus ideas" al mandamàs de turno. Se creen analistas y gurúes.
Muchos se creen intocables, no se les puede decir nada; son los infalibles agoreros del cerco mediático.
Otros han destruido personalidades, escudándose en la libertad de expresión. El "supuesto" les sirve de protección para evitar la cárcel por sus calumnias.
Están los que se creen reporteros estrellas de la televisión, pero no saben redactar noticias, no digamos una crónica o un reportaje de carácter humano. Son simplemente grabadores de noticias.
Son los mismos que tienen dos libros por biblioteca. Tan atrofiado tienen el hábito de la lectura que ni siquiera leen las noticias de dos párrafos que ellos alguna vez redactaron.
Cuando sienten el tintineo de las monedas, son capaces de invisibilizar cualquier fenómeno, las marchas de la Resistencia, por ejemplo.
Cuando otro periodista muestra competencias y hoja de vida intachables, verbi gracia, Felix Molina, entonces, agachan la cabeza o se marchan avergonzados.
Alli se les mira engolando la voz o arreglándose la corbata que el oligarca alguna vez les regaló. Se creen pavos reales en los pobres programas que supuestamente producen, pero que todo mundo sabe que son refritos de otros programas desechados en el basurero televisivo de los gringo.
Hablan de "objetividad" de la noticia pero sesgan los acontecimientos a favor de los dictadores. Son pobres inmitadores del peor de los periodismos del planeta, el practicado en Estados Unidos.
Por supuesto, existen muchos periodista (se reitera) que no caen en esta categoría de plumíferos; allí se les ve por montones en la marchas de la Resistencia.
A muchos periodistas habrá que pasarles facturas por su contribución al desastre en que se encuentra Honduras. Y cuando esto suceda, allí se les mirará huyendo hacia la gusanera de Miami.
En muchas ocasiones, algunos periodistas son lumpen vestidos de traje, exibiendo su corrupción en los amplios salones de la oligarquía.
Fuente: Vos el soberano
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La despedida al compañero presidente

Por Delfina Bermúdez,
Profesora hondureña en resistencia.

Nos reunimos como siempre frente a la Universidad Pedagógica, íbamos llegando de todos lados, en bus, en carro, en moto. Destino: el aeropuerto. Cuando la multitud se perdía en entre las calles que rodean la Universidad, partimos por el Boulevard. ¿Cuántos éramos? Miles, decenas de miles, imposibilitados de tener otra perspectiva (el helicóptero del canal 36 que iba a hacer las tomas aéreas no fue autorizado a volar) nos monitoreábamos por celular, una amiga mía iba caminando 2 km adelante mío, y todavía la marcha se estiraba un par de kilómetros más.

¿Quiénes éramos? Ah, eso es fácil, una alegre representación de lo más valioso del pueblo hondureño: organizaciones barriales, feministas, ecologistas, liberales de verdad, campesinos y campesinas, estudiantes, amas de casas, profesores y profesoras (como yo), los compañeros y compañeras de la UD, profesionales, mucha clase media, mucha clase obrera, y los y las compañeros/as vendedores/as ambulantes, que apoyan y se hacen su dinerito en el camino. Estábamos los que hacemos este país cada día, de rostro moreno, ladino o chele, los que venimos de madre india, o de madre mulata, qué linda la diversidad de colores de mi gente!

En parte caminamos, en parte bailábamos. Los jóvenes hacían la ola. La gente que nos miraba desde sus casas aplaudía, sacudía banderas (como una doñita que se había encaramado en el techo de su casa) y sonreían. Los vehículos que pasaban por la otra vía del boulevard nos pitaban a modo de saludo. Por eso digo que los que marchábamos éramos una representación, muchos más no marcharon pero estaban ahí, apoyando.

Íbamos distendidos, cantando consignas viejas: “el Pueblo Unido…..” y consignas nuevas: “Se busca presidente, que no sea golpista y que no joda a la gente” Como siempre citamos a Neruda: “Alta es la noche… y Morazán vigila!” Y por supuesto, un espacio para reírnos de nuestros golpistas: carteles en los que Micheletti aparecía como gorila, como dinosaurio, o como el tío Sam… Hasta uno se vistió como Micheletti, con máscara y todo, y tenía un rótulo que decía: “para ser héroe se necesita ser golpista, corrupto, asesino…..” en alusión a la declaración de héroe nacional que le dieron los payasos de siempre.

Por el camino apenas si había policía, pero antes de llegar supimos que habían militarizado el aeropuerto. Cuando llegamos los vimos, estaban por todos lados, en la torre de control habían puesto francotiradores que nos apuntaban. Cantamos: “a estudiar, a aprender para chepos (policías) nunca ser”. Desbordamos las calles del aeropuerto. Los y las compañeras de la resistencia habían montado un escenario donde hace ya 7 meses cayó nuestro primer mártir, Isis Obed. Y comenzó el traspaso de mando: la ministra Mayra Mejía del Cid portadora de la banda presidencial de Manuel Zelaya se la entregó a un niño y a la abuela de la resistencia. Se me hizo un nudo en la garganta. Pero era solo el comienzo. Fueron soltando globos al cielo, uno por cada mártir y nosotros gritamos: ¡presente! ¡Isis Obed! ¡Presente! ¡Presente! ¡Presente! No habrá olvido, no habrá perdón compañeros y compañeras, queremos justicia, ¡JUSTICIA!

Esperamos un buen rato escuchado música. Dudábamos de que el presidente fuera a salir por este aeropuerto, pero seguimos esperando. Como a las 3 de la tarde, la pista se llenó de militares y policías que se vinieron cerca de donde estábamos en actitud provocadora, les gritamos: “nos tienen miedo porque no tenemos miedo”. Pero nada pasó, nos quedamos mirándonos las caras, valla de por medio.

En eso en los altoparlantes anunciaron que Mel Zelaya había llegado al aeropuerto. Y vimos el avión blanco. Todos y todas gritamos fuerte: ¡Mel amigo, el pueblo está contigo! Y despegó.

Vi muchos rostros con lágrimas, y lloré. Lloré recordando todas las luchas, las marchas, los gases lacrimógenos, las corridas, los y las amigas que gané, las que perdí, y todos los actos de heroísmo que vi en tantos y tantas compañeras, incluyendo, por supuesto, al compañero Mel Zelaya.

Lloré por los dolores viejos y nuevos, lloré porque en ese momento estábamos pariendo la nueva Honduras, no las del estadio vacío del Lobo y su jauría, la Honduras nueva que crece en nosotros, en nuestra organización y en nuestro compromiso. Es que en Honduras, como en otras partes de nuestra nación latinoamericana, la era esta pariendo un corazón.

Volveremos –dijo Mel. Así sea.
Fuente: Vos el soberano
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jueves, 28 de enero de 2010

Ashton urge a Lobo que inicie la reconciliación nacional en Honduras

La jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), la británica Catherine Ashton, urgió al nuevo presidente de Honduras, Porfirio Lobo, que toma hoy posesión de su cargo, a que ponga en marcha un "proceso eficaz reconciliación nacional".
Ashton pidió en un comunicado difundido hoy que ese proceso incluya una "adecuada y honrosa solución para el estatus del presidente saliente", Manuel Zelaya, así como el establecimiento "sin dilación de la Comisión de la Verdad" que prevé el Acuerdo de Tegucigalpa/San José.
En ese contexto, aseguró que la UE "sigue comprometida a prestar su apoyo al restablecimiento del orden constitucional y democrático y al proceso de reconciliación nacional en Honduras".
"Con ocasión de la investidura de Porfirio Lobo, la Unión Europea expresa su esperanza de que este mandato marque el comienzo de una nueva era y la normalización de las relaciones de Honduras con la UE y la comunidad internacional", destacó Ashton.
La alta representante de la política Exterior europea aseguró que la UE desea al pueblo hondureño un futuro pacífico y próspero, y que "le gustaría ver pronto al país integrado en la comunidad internacional".
"En los últimos siete meses, la UE ha subrayado repetidamente la necesidad de solventar la crisis institucional en Honduras a través de medios pacíficos y sobre la base de un acuerdo entre todos los actores", indicó.
"En ese sentido, la UE lamenta que el acuerdo de Tegucigalpa/San José no haya sido implementado totalmente", agregó.
Ashton también mostró su buena acogida a las iniciativas tomadas por Lobo previas a su investidura y, en especial, a la reciente firma del Acuerdo para la Reconciliación Nacional y para Reforzar la Democracia en Honduras, que considera un "importante primer paso adelante".
Así, animó al nuevo dirigente hondureño a "poner pronto en marcha" esos acuerdos.
Los países candidatos a adherirse a la UE (Turquía, Croacia y Macedonia), los candidatos potenciales (Albania, Bosnia y Herzegovina, Montenegro y Serbia) y los estados EFTA y miembros del Área Económica Europea (Islandia, Liechtenstein y Noruega), así como Ucrania, Moldavia, Armenia, Azerbaiyán y Georgia, apoyaron igualmente el comunicado de Ashton.
A raíz del golpe de Estado que derrocó y apartó a Manuel Zelaya de la presidencia de Honduras el pasado junio, la Unión Europea decidió limitar los contactos con el Ejecutivo de facto y congelar las ayudas al presupuesto de Honduras, que ascienden a 65,5 millones de euros.
Fuente: diariosur.es
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Chaderton: Posesión de Lobo es un triunfo para los golpistas en Honduras

Criticó que se deje caer en el olvido lo sucedido en esa nación

"Hoy se ha perfeccionado el círculo exitoso diseñado por los golpistas para sacar del poder al presidente democrático, Manuel Zelaya", afirmó el diplomático venezolano ante la OEA

El embajador de Venezuela ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Roy Chaderton Matos, afirmó que con la investidura de Porfirio Lobo como presidente "se ha perfeccionado el círculo exitoso diseñado por los golpistas de Honduras" para sacar del poder a Manuel Zelaya.

Chaderton, quien intervino en una sesión ordinaria del Consejo Permanente de la OEA, lamentó que la crisis en Honduras no figure en la agenda y criticó que se deje caer en el "olvido" lo ocurrido en ese país, donde Zelaya fue derrocado por un golpe de Estado el 28 de junio pasado, destacó Efe.

"Hoy se ha perfeccionado el círculo exitoso diseñado por los golpistas para sacar del poder al presidente democrático, Manuel Zelaya", señaló Chaderton.

El embajador se refirió a que este miércoles tomó posesión el presidente derechista Porfirio Lobo, "ganador" de las elecciones del pasado 29 de noviembre. La comunidad internacional no reconoció los resultados.

Al mismo tiempo este miércoles abandonará Honduras con destino a República Dominicana el depuesto Zelaya, quien desde el 21 de septiembre pasado permanece refugiado en la Embajada de Brasil.

Lobo acordó con el presidente dominicano, Leone Fernández, darle un salvoconducto a Zelaya para que pueda dejar Honduras.

Fuente: VTV

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Obama frente al desgaste de su gobierno



Hace apenas un año más de dos millones de norteamericanos llenaban las calles de Washington para presenciar la asunción de Barack Obama, el primer presidente afroamericano de la historia del país. Las expectativas en el “cambio” que había prometido en su campaña eran enormes y su popularidad rondaba el 80%, sobre todo entre los trabajadores, los jóvenes y las minorías oprimidas.

Sin embargo, su primer año al frente de la Casa Blanca fue suficiente para disipar las ilusiones de que el gobierno de Obama iba a implicar un giro profundo con respecto a las políticas neoliberales que se vienen aplicando desde la presidencia de Reagan y una ruptura con la orientación guerrerista de los gobiernos de Bush.

En la política interna continuaron los rescates a los bancos y monopolios, y la reforma del sistema de salud sigue sin aprobarse a pesar de las enormes concesiones de Obama a las exigencias de los republicanos, los demócratas “moderados” y el lobby de la industria de la salud. En la política exterior, Obama continuó la política guerrerista de Bush: ordenó incrementar la presencia militar en Afganistán, que pasará de 30.000 a 100.000 soldados, extendió el conflicto armado a Pakistán y luego del fallido atentado de Navidad en un vuelo norteamericano, escaló la retórica de la “guerra contra el terrorismo” y el “combate contra Al Qaeda” que ahora tiene como blanco a Yemen.

La promesa de una “relación de respeto” con América Latina se hundió con el apoyo al golpe de Estado en Honduras, las siete nuevas bases militares en Colombia y ahora la ocupación militar de Haití tras el terremoto que destruyó al país.

Esta enorme desilusión se reflejó primero en las derrotas electorales que sufrieron los demócratas en Virginia, Nueva Jersey y Nueva York a fines del año pasado, y más recientemente en el triunfo republicano en las elecciones especiales de Massachusetts, realizadas el pasado 19 de enero para cubrir la banca que por 47 años ocupó el senador demócrata Edward Kennedy, fallecido en agosto de 2009.

Con esta derrota, el Partido Demócrata perdió su mayoría de 60 senadores, que le permitía el tratamiento de las leyes, haciendo imposibles las maniobras de la oposición para impedirlo. Este resultado pone en cuestión la aprobación de la reforma del sistema de salud, una de los principales objetivos de la agenda doméstica de la administración Obama.

El ya conocido “efecto Massachusetts” profundizó las divisiones en las filas de los demócratas y abrió la crisis más seria para Obama desde que asumió la presidencia, ante el temor de un triunfo republicano en las elecciones de medio término que se realizarán el próximo noviembre.

Descontento

El desgaste del gobierno de Obama, que tiene el récord de haber perdido en su primer año de gestión el 30% del apoyo con el que había asumido, se debe sobre todo al descontento extendido entre amplios sectores de asalariados y familias de clase media baja que han perdido sus empleos, sus viviendas, o que vieron reducirse drásticamente su nivel de vida, como consecuencia de la crisis económica que sumió al país en la peor recesión desde la década de 1980, y que han visto frustradas sus expectativas depositadas en las promesas de cambio y de creación de empleo de Obama.

A pesar de que en los últimos dos trimestres del año pasado la economía norteamericana registró una leve recuperación, por primera vez en los últimos 26 años la desocupación superó el 10%, y asciende al 17% si se toman en cuenta las personas subempleadas, con trabajo “part time” o quienes han dejado de buscar empleo.

Lejos de las ilusiones alentadas por los sectores progresistas del partido demócrata de que Obama pondría en marcha una suerte de New Deal, es decir, una política activa de intervención estatal para la creación de empleos, su política fue mantener la línea republicana de rescatar con dinero público a los grandes bancos, los mismos que contribuyeron en gran medida a generar la crisis, demostrando que su gobierno está al servicio de la oligarquía financiera de Wall Street. La indignación con esta política de salvataje de los ricos fue aún mayor cuando los bancos que recibieron dinero del programa de rescate estatal, conocido como TARP, hicieron públicas sus ganancias y los bonos de millones de dólares que les pagaron a sus ejecutivos, mientras cada vez más norteamericanos pasaron a depender de los vales de comida y otros programas de asistencia.

En el plano interno, el otro gran motivo de descontento es la reforma del sistema de salud propuesto por Obama, que aunque nunca llegó a ser una prestación universal de salud para los más de 40 millones que no tienen ningún tipo de protección, comenzó como una promesa para extender la cobertura de la seguridad social, lo que incluía la prestación estatal para aquellos que no tuvieran cobertura privada. Sin embargo, tras las sucesivas negociaciones en el Congreso -tanto con el bloque republicano como con el ala derecha del partido demócrata- terminó siendo un plan diseñado a la medida de las grandes compañías de salud y farmacéuticas, que obliga a todo individuo a contratar un seguro privado de salud caro y de mala calidad, no contempla la opción estatal y además, incluye un recorte importante en el programa de asistencia a ancianos, conocido como Medicare. La reforma del sistema de salud dio lugar a una oposición de derecha, alentada por los republicanos, que llegaron a acusar a Obama de “nazi” por la injerencia estatal en la vida privada de los ciudadanos, y un descontento de los sectores progresistas que vieron cómo la administración demócrata cedía a la agenda conservadora.

Mientras los “progresistas” que llamaron a confiar en Obama y los sectores liberales del Partido Demócrata están en crisis y buscan seguir justificando su apoyo al gobierno a pesar de sus políticas guerreristas, imperialistas y antipopulares, y la burocracia sindical de la AFL-CIO sigue negociando los recortes de empleo y salarios con las patronales, ha surgido una oposición de derecha con posiciones “populistas” contra el aumento de impuestos y la injerencia estatal en la actividad económica que cuenta con una amplia base social en sectores de la llamada “clase media” en la que se incluye desde obreros blancos y asalariados hasta pequeños empresarios. Los sectores activos de este populismo de derecha están organizados en el movimiento conocido como “Tea Party”, que salió a luz en abril de 2009 cuando se movilizaron decenas de miles de personas contra el aumento de impuestos y el plan de rescate a los bancos, y luego lo hicieron contra la reforma del sistema de salud, dirigidos por la derecha republicana y el canal de noticias Fox, con un programa basado en la defensa a ultranza del libre mercado. Aunque por ahora es capitalizado por el ala más conservadora del partido republicano, no está descartado que este movimiento busque una expresión electoral propia disputándole el espacio a los republicanos.

Entre la retórica populista y el ajuste fiscal

Obama acusó recibo del mensaje de las urnas en Massachusetts y optó por un giro hacia una retórica “populista” para tratar de recuperar credibilidad en los sectores más castigados de la sociedad norteamericana.

A sólo dos días de la derrota electoral, reflotó la iniciativa de la reforma regulatoria del sistema financiero, con un encendido discurso contra Wall Street y su irresponsable especulación, seguido por un discurso sobre el empleo ante un auditorio obrero en Ohio.

La reforma financiera propuesta por Obama contempla ciertas restricciones al tamaño y las actividades de las instituciones financieras, como la prohibición para los bancos comerciales de tener o invertir en fondos de cobertura o fondos privados, la creación de un organismo para supervisar el grado de “riesgo sistémico” que pueden causar ciertas instituciones, un impuesto extra para reembolsar los fondos de la ayuda estatal y una garantía federal para los depósitos.

Pera más allá de su discurso y sus denuncias a la “búsqueda de ganancias fáciles” de los banqueros, la postura “anti-Wall Street” de Obama carece de toda credibilidad. En primer lugar, esta reforma está ideada nada menos que por Paul Volcker, el jefe de la Reserva Federal bajo Carter y Reagan que produjo una profunda recesión y la tasa más alta de desocupación de la posguerra hasta esta crisis, con la suba de las tasas de interés a comienzos de los ‘80. Además, el equipo económico de Obama está integrado por ex miembros de directorios de grandes bancos de inversión como Goldman Sachs y ex funcionarios del gobierno de Clinton, como Larry Summers, que fueron los arquitectos de la desregulación financiera de las últimas décadas. Obama apoyó el plan de rescate de los grandes bancos bajo el gobierno de Bush y ahora lo justifica diciendo que el pueblo norteamericano se vio obligado a rescatar a los millonarios de Wall Street con dinero público para evitar caer en una “segunda Gran Depresión”. Y aunque ahora diga que es necesario limitar el tamaño de los bancos para que “el pueblo norteamericano no sea rehén de las instituciones demasiado grandes para quebrar”, bajo su gobierno continuó la enorme concentración bancaria como producto de la crisis, iniciada bajo Bush. Así el JP Morgan Chase se quedó con Bear Stearns y el Washington Mutual a un precio irrisorio, mientras que el Bank of America compró Merrill Lynch. Como resultado, los cuatro principales bancos concentran casi el 40% de los depósitos.

A pesar de que el anuncio fue mal recibido por Wall Street y por los bancos extranjeros que operan en el país, ya que no está claro si están alcanzados por las nuevas normas, la reforma no afecta a los grandes ganadores de la crisis, y además probablemente sus aspectos más “regulatorios” sean limados durante la discusión parlamentaria.

Este supuesto giro “populista” tiene su contracara en la propuesta de Obama de congelar el gasto durante tres años, exceptuando los gastos de defensa y seguridad nacional, lo que implica la reducción o la eliminación de programas sociales, respondiendo a las preocupaciones de republicanos, demócratas conservadores y sectores burgueses por la abultada deuda estatal.

Esta fue la esencia de la política interna anunciada en el discurso sobre el Estado de la Unión, en el que Obama pretendió combinar la promesa “populista” de creación de empleo con la política conservadora de la “responsabilidad fiscal” y la garantía de las ganancias capitalistas.

Los trabajadores, los jóvenes y la comunidad afroamericana, los inmigrantes y sectores populares que han “creído en el cambio” ya han hecho una primera experiencia con el gobierno de Obama. Lo que está planteado es que avancen hacia su independencia política de los dos partidos de la burguesía imperialista norteamericana.

Fuente: pts.org.ar

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¡Hasta pronto, Presidente!

"El principio es la mitad del todo", Pitágoras.
Por Roberto Quesada
Rebanadas de Realidad - Nueva York, 28/01/10.- Hoy 28 el golpe de Estado militar cumpliría siete meses, pero ese aborto del mal no llegó ni a sietemesino. Por supuesto, existen contradicciones, para unos la asunción del presidente Lobo y la salida del hasta ayer presidente de Honduras, Mel, es el acabose del golpe de Estado militar, para otros, al no haberse revertido en plenitud el golpe, el gobierno de Pepe se convierte en una extensión golpista. Pero el encargado de enfrentar este reto y convencer a una gran mayoría del pueblo hondureño de que verdaderamente Honduras anda otros senderos, como el de la reconciliación nacional, es el presidente Porfirio Lobo. Así que, como dice el famoso abogado olanchitense Rassel Tomé, hay que darle el beneficio de la duda, y esperar.
Una característica de los entrevistados de este gobierno es que no desconocen ni esconden que asumen el poder en medio de una crisis política y económica sin precedentes. Y también la urgencia e importancia del reconocimiento internacional. Precisamente en esta búsqueda de credibilidad el presidente Lobo tiene mucho que hacer, ayer mientras con un grupo de periodistas de varias nacionalidades veíamos la toma de posesión, fue tremendo reparo cuando vieron al recién llegado presidente Pepe Lobo, a la par de Vásquez Velásquez recorriendo la cancha del estadio en un jeep. Esto causó enojo, estupor y dudas sobre la libertad de Lobo para gobernar.
Tuve que explicarles que al asumir el presidente, es la tradición, lo recibe para que pase revista de tropas quien esté al mando del Estado Mayor Conjunto, ya puede ser este un santo, una momia o un genocida. Ese día el presidente se convierte en Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, de allí en adelante es su responsabilidad decidir a quien desea tener en este cargo de vital importancia, a quien sólo con su presencia le dificulta las ya de por sí difíciles relaciones internacionales o que para el interior del país sea la careta que horroriza por llevar impresa en la frente: golpe de Estado militar. Y esto, indudablemente, mina ese camino que Lobo ya ha comenzado a recorrer conocido como reconciliación nacional.
No convencí del todo a los colegas periodistas, pero, al menos, quedan en acecho de las decisiones que tome el recién estrenado presidente.
Algo que sorprendió a propios y extraños fue el pueblo hondureño volcado pacíficamente en las calles para darle un “Hasta pronto, Presidente”, como se leía en muchas pancartas. No fue una despedida ni un adiós sino como si con Mel se va una gran parte del pueblo hondureño o Mel se va pero queda en el pueblo mucho de Mel. Los colegas periodistas estaban incrédulos al ver que no obstante que han pasado casi siete meses, ese pueblo, al que también se le conoce como la Resistencia, multitudinariamente estaba allí siéndole leal a su presidente.
Hemos escuchado entrevistas de dirigentes de la Resistencia, para algunos no debe haber diálogo con el gobierno de Pepe Lobo, otros creen que al menos debe escucharse las propuestas del presidente Lobo y es probable que existan algunos de acuerdo con el diálogo.
Creo que en la reconstrucción del país, opinión muy personal, actualmente en caos por gloria y gracia del golpe de Estado militar, excluirse no es la mejor estrategia, mucho menos de la Resistencia que no es otra cosa que el pueblo hondureño. Excluirse puede interpretarse como ceder todos los bienes del pueblo hondureño a una minoría, mientras incluirse con dignidad es ser partícipe de los derechos propios del pueblo. De esta forma el gobierno en el poder tendrá su salida indiscutible: invitamos pero no quisieron comer. Como el presidente Lobo ha reiterado su amplitud de pensamiento, es de suponer que está en capacidad de revisar con todas las partes el Plan de Nación y si tiene fallas reconsiderarlo, y de no ser sustancial, volverlo a redactar.
Si pensamos en función del país, tenemos que hacerlo en frío. Son otros tiempos, pues si se trata de negarse rotundamente al no diálogo sólo puede hacerse teniendo otra metodología que no es otra que la toma del poder a través de las armas. Y eso ya es obsoleto, ya sabemos por los países vecinos la estela de muertes que deja y no conduce a nada. Bueno, ni siquiera a los golpistas de ultraderecha les funcionó.
Al dialogar se puede hacer peticiones y hasta exigencias, por ejemplo no a la impunidad sobre la corrupción y ni olvido ni perdón a quienes cometieron delitos de lesa humanidad, entre estos tiene que ir, obligadamente, la violación a la libertad de expresión. Después de todo, esto ya lo anunció el presidente Lobo y siempre será más fácil obligarlo a que cumpla con la promesa del discurso de toma de posesión a través del diálogo, o teniendo la segunda opción de la toma de las calles de manera pacífica por esa gran Resistencia.
Como los ánimos están tan caldeados en Honduras, es probable que al leer esto haya quienes digan o sugieran que he hablado con el presidente Lobo. Para nada, ya tiempos no converso con Pepe, con quien si lo hago muy seguido es con nuestro querido Mel. No, se trata de pensar en el país y preguntarnos si conviene cuatro años de aislamiento, de sanciones, de hundirnos más en la pobreza. Conviene preguntarse, ¿podrá un pueblo famélico, desnutrido, entristecido, tener las fuerzas para pelear, luchar por los cambios sociales? Que nadie me acuse, es sólo una invitación a conversar. ¿Estaré nostálgico porque llegó un nuevo presidente, o porque se fue Mel de la tierra que más ama, o sencillamente porque hoy 27 de enero es nuestro aniversario de boda y en vez de una cena o fiesta Lucy me ha dedicado unas lágrimas mientras vemos a través de Cholusat Sur y Globo TV el torbellino en el que los golpistas tienen a nuestra Patria? Yo, sin perder el optimismo, al ver nuestro pueblo en las calles, creo que otra historia, ésta para bien, ha comenzado. Despertó.

Roberto Quesada es escritor y diplomático hondureño en resistencia, director de Honduras-USA Resistencia.
Fuente: Rebanadas de realidad
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“PEPE” LOBO Y SU PROPUESTA DE TERROR

Toda persona es el reflejo de su percepción del mundo y los políticos no obstante el equilibrio que procuran, no pueden ser la excepción. “Pepe” Lobo tiene la facultad de ser transparente; su perspectiva del mundo la refleja en sus propuestas políticas fundamentales; no sé si los nacionalistas se habrán percatado, pues a pesar de su forzada sonrisa, denota un inusitado gusto por la sangre y la muerte parece que es la única respuesta que tiene para resolver las crisis de Honduras.

Durante el gobierno de Maduro, siendo presidente del Congreso Nacional, después de manipular la Constitución de la República, se hizo candidato a la presidencia de Honduras por su partido. En la campaña, cuyo símbolo principal era una especie de amenazante garra de hierro, de puño cerrado, en señal de poderío, de fortaleza, nos ofrecía la pena de muerte para resolver los conflictos del país. En rechazo a tan salvaje como trasnochada propuesta, el pueblo no lo votó.

En la presente campaña ha dicho que al salir presidente, en sus primeros cien días de gobierno terminaría con la delincuencia. En el fondo la propuesta es la misma: en la primera nos decía cómo, aunque no identificaba los sujetos de la acción penal; en la presente nos dice a quiénes, pero se cuida de precisar cómo.

El peso de sus argumentos, así como los de su candidato a ministro de seguridad, recaen en los grupos de jóvenes rebeldes a quienes conocemos como “maras”; mismos a los que, el señor Maduro y su ministro de seguridad, habían declarado una guerra mediática, pues, como lo apunto la señora de Maduro en su oportunidad, montaban un sainete en el patio de la residencia particular del presidente, rendidos varios jóvenes contestatarios y el gobernante de fatiga y armado los sometía.

Lo que puede inferirse de la solución que pretende el candidato nacionalista, es que “Pepe” Lobo está interesado en castigar al pecado y no al pecador; pues es más fácil condenar al ladrón que resolver la causa por la que roba.

Los jóvenes “mareros” son el resultado de multitud de actos de violencia perpetrados por los grupos de poder; sometidos a diversas formas de tortura, los jóvenes aprendieron a contra atacar a la sociedad que los ha marginado, excluido, abofeteado, rechazado y los ha condenado a morirse de hambre. En consecuencia a quienes habría que condenar, encarcelar y castigar de todas las formas posibles es a los políticos tradicionales, a los empresarios mezquinos, a los grupos fácticos que le han negado al pueblo en general la posibilidad de una existencia humanamente justa y decente. Pero el mensaje que nos envía “Pepe” Lobo es que, de salir presidente, desatará una ola de terror durante sus primeros cien días de gobierno, para castigar a los mismos, al pueblo llano, a menos que como la vez anterior, los votantes descifren el mensaje y lo castiguen de la misma manera.

Fuente: Vos el soberano

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Chile no reconocerá nuevo gobierno hondureño hasta que regularice institucionalidad democrática

El canciller Mariano Fernández fijó la postura del gobierno chileno relativa al nuevo gobierno de Honduras, encabezado por el Presidente Porfirio Lobo, quien asumió ayer.

Fernández indicó que mientras no se regularice la institucionalidad democrática en Honduras, Chile no reconocerá a la nueva administración.

El canciller recordó que Porfirio Lobo firmó en República Dominicana un acuerdo en el que se comprometía a aplicar los tratados de San José Tegucigalpa, con el fin de iniciar un proceso de reconciliación del país con el sistema interamericano y las democracias de la región.

“Por ahora nosotros estamos esperando como actúa el nuevo gobierno Hondureño. El presidente Lobo acordó y firmó un acuerdo para dar pasos en el sentido de regularizar la democracia de honduras e institucionalizarla, en la medida en que dé esos pasos nosotros vamos ir tomando decisiones”, señaló Lobo.


La señal de la que hablaba Fernández se materializó cuando el nuevo mandatario acompañado de su par dominicano, Leonel Fernández, llegaron hasta la embajada de Brasil en Honduras, donde se mantuvo durante los últimos meses el derrocado presidente Manuel Zelaya, quien abandonó el país prometiendo regresar.

Fuente: radio.uchile.cl

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Honduras: quítate tú pa’ ponerme yo

Ángel Guerra Cabrera
En Honduras simplemente tomó posesión del gobierno un golpista en sustitución de otro. El cuartico está igualito en cuanto a las estructuras de poder que intentó cambiar con reformas moderadas el presidente Manuel Zelaya. Sigue el mangoneo de Estados Unidos y la oligarquía sobre el destino de la economía y la política, continúan los mismos jefes militares y policiacos millonarios, asesinos y violadores de los derechos humanos, los mismos fiscales y magistrados cómplices y apologistas del golpe, los mismos diputados dóciles a los dueños del país, aunque algunos nombres cambien. Siguen en pie las mismas instituciones y el personal político que gestaron el golpe, han mantenido a una mayoría maginada por siglos, fueron las organizadoras del espurio proceso electoral e invistieron a espaldas del pueblo al nuevo encargado de despachar en la Casa de Gobierno. No importa si se llama Roberto o Porfirio el empleado de la oligarquía designado para esa función, lo sustantivo es que continúa incólume la dictadura colectiva de aquella como ha escrito en la página web Alai el activista Ricardo Salgado, del Frente Popular de Resistencia(FPR), anteriormente Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe. Esa dictadura oligárquica es propietaria de los medios de difusión que ponen en sus manos un arma estratégica de despolitización y embrutecimiento de las clases medias bajas y de los pobres, sobre todo a través de la tele.

El flamante presidente Porfirio Lobo no podría haber llegado siquiera a candidato sin la bendición del grupito de familias oligárquicas usufructuarias de las riquezas del país y, por supuesto, del alto mando del ejército, quienes previamente, claro, habrían escuchado la opinión de su dilecto amigo, el embajador de Estados Unidos quienquiera que fuese. En este caso se trata del bushista de origen cubano, allegado a la mafia de Miami y arquitecto del golpe, Hugo Llorens, con un voluminoso expediente en tareas de seguridad nacional. Eso sí, lo que no tiene Lobo es apoyo popular ni por ahora reconocimiento internacional. En las dos Américas sólo Estados Unidos, Perú, Colombia, Panamá y Costa Rica aceptaron la validez del proceso en que resultó electo aunque está en marcha una operación de lavado de imagen patrocinada por Washington y la internacional derechista con el propósito de extender al espurio borrón y cuenta nueva y aquí no ha pasado nada. Al final se ve venir paulatinamente el reconocimiento del nuevo régimen por un buen número de gobiernos europeos, latinoamericanos y asiáticos excepto el pequeño grupo que mantiene una política exterior de principios.

Hacia allí apuntaba el acuerdo logrado en República Dominicana entre Lobo y el presidente Leonel Fernández mediante el que aquel se comprometió a extender al presidente Manuel Zelaya el salvoconducto para salir del país sin ser apresado por los esbirros de la oligarquía así como a un inventario de buenos deseos en cuanto al respeto de las libertades y los derechos humanos, demagógicas promesas de reconciliación y de gobierno de unidad nacional. A ello añade la farisaica amnistía general por la que aboga, que mete en el mismo saco a los golpistas más connotados y represores del pueblo y a los defensores de la democracia y los derechos humanos. Ya se conoció el cínico sobreseimiento por la Corte Suprema de la causa abierta a los miembros de la cúpula castrense por expulsar a Zelaya del país.

Aunque en esencia las estructuras de poder continúen intactas, es evidente que se ha creado una situación nueva en cuanto a la imagen del régimen tanto en el plano interno como internacional. Mientras Micheletti se proyectaba como matón, Lobo intenta presentarse como persuasivo, dialogante y busca crear un equipo menos excluyente, lo que hace más difícil su desenmascaramiento ante el pueblo. La oligarquía se asustó mucho con la pujante y valiente movilización popular posterior al golpe y puede ensayar fórmulas para cooptar o intimidar a los elementos populares menos combativos y formados políticamente. Incluso puede tratar de arrebatar banderas al movimiento popular. La resistencia no debe confiarse pero tampoco subestimarse: ha logrado un admirable acumulado cultural y político entre las masas populares que le puede permitir batallar, avanzar y finalmente triunfar en las condiciones más difíciles para lograr la anhelada convocatoria de los pueblos a la Asamblea Constituyente y la refundación del país.

Fuente: La Jornada

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Zelaya y Fernández critican debilidad de la OEA ante golpistas

Santo Domingo, 27 ene (PL) Los presidentes Leonel Fernández, de República Dominicana y el derrocado Manuel Zelaya, de Honduras, criticaron hoy la impotencia de la Organización de Estados Americanos (OEA) ante el golpe de estado en el país centroamericano.

En su momento dije que resultaba incongruente que la comunidad internacional y sus organizaciones condenaran al golpe y no pudieran hacer nada contra los golpistas, sentenció Fernández.

Asimismo significó que la OEA sólo puede suspender a un gobierno que viole el orden constitucional, como ocurrió en Honduras el pasado 28 de junio, por lo que "necesita añadir otro artículo a su Carta" que dé más efectividad a sus acciones.

Recordó que la interrupción del orden constitucional en el país centroamericano fue "una afrenta para la República Dominicana", así como gestiones en foros internacional para lograr la restauración de la institucionalidad.

En una improvisada rueda de prensa en la base militar, Fernández precisó que el golpe de Estado de junio último contra Zelaya demostró que la democracia en América Latina necesita ser protegida.

Zelaya se pronunció por "la reforma de la Carta de la OEA" y destacó que el régimen de facto no aceptó el diálogo, pero "no le fue bien (y) sólo pudo mantenerse por la fuerza de los fusiles y las bayonetas".

El ex primer mandatario hondureño llegó hoy a las 8:00 de la noche (00:00GMT) a la base aérea de San Isidro, al Este de esta capital, acompañado de Fernández, que asistió a la toma de posesión de Lobo, tras cuatro meses refugiado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa.

Preguntado sobre su estatuto, declaró que ese es un tema que corresponde determinar a los juristas y pidió a Lobo respeto para los derechos humanos de los miembros de las 50 entidades gremiales y sociales integrantes del Frente Nacional de Resistencia contra el golpe de Estado, a la que calificó de "la más potente organización jamás formada" en su país.

Ministros, los jefes de los cuerpos armados, legisladores y el cuerpo diplomático lo recibieron en la terminal aérea, de donde partirá hacia la provincia La Romana, en la cual permanecerá por tiempo indeterminado en condición de huésped ilustre, como lo definió su anfitrión dominicano ante una pregunta de la prensa.

Fuente: Prensa Latina arc/msl
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Videos: El pueblo en resistencia le dice HASTA PRONTO al presidente amigo








Fuente: voselsoberano - Youtube.com

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