martes, 10 de agosto de 2010

Lucha social versus neoliberalismo

Alex Darío Rivera M.

"La lucha del hombre contra el poder es la lucha de la memoria contra el olvido"

Milan Kundera

La actual crisis del magisterio, no debemos reducirla a un conflicto meramente gremial, como lo pretende la prensa mediática. Todos sabemos, que más allá de la lucha magisterial, lo que sucede en Honduras, es la búsqueda de reivindicación por parte de las clases marginadas, el viejo enunciado marxista de la lucha de clases. Gran parte de las afrentas a las que está dando respuesta el magisterio con su digna lucha, surgen como consecuencia de la inhumana implementación de las políticas neoliberales, su incumbencia, no es exclusivamente de este gremio, por tanto, la lucha tampoco. En ese aspecto, todo análisis sin contextualizar la lucha en ese sentido, carecerá de la dimensión real.

Para iniciar con este comentario, se vuelve necesario evidenciar que el capital transnacional se convierte en el agente del capitalismo globalizado, éste, a su vez, se organiza desde la lógica de las grandes corporaciones multinacionales y se implementa –al igual que recetas- por parte de las agencias como FMI, BM, OMC y el G-7, éstas a su vez, son controladas por una oligarquía planetaria, conservadora, elitista, miembros de la ultraderecha internacional, quienes ejecutan su maquiavélico plan de gobierno mundial contemplando su incidencia en los aspectos económicos, políticos y culturales. En cuanto al aspecto económico, han obligado a nuestros gobiernos a la implementación del neoliberalismo; la intencionalidad de éste es fortalecer las condiciones para que el capital se mueva con libertad por todo el planeta, muy a pesar de todas las desigualdades sociales que ello implique.

El neoliberalismo pretende bloquear la intervención del Estado en las acciones económicas, reducir su capacidad para regular la actividad del capital transnacional e impere lo privado sobre lo público. En ese sentido, los Estados pierden la capacidad para regular las ganancias, la usura y el lucro del capitalismo, asimismo, se reduce la posibilidad de captar y redistribuir algunos excedentes mediante sus programas sociales. En los países altamente industrializados ha desaparecido el Estado de bienestar y se ha liberado la economía y la sociedad en general, en cambio, en los países subdesarrollados como el nuestro, el neoliberalismo se implementa mediante los “Programas de Ajuste Estructural”.

Esta visión económica, se ha hecho acompañar con estrategias en el campo político mediante la exportación de los mal llamados sistemas políticos democráticos, mismos que hasta el 28 de junio del año anterior, habían llegado para sustituir las dictaduras, el autoritarismo y los sistemas represivos imperantes durante la guerra fría, operando mediante la “dominación consensual” (procesos electoreros). Esta dominación consensual, venía siendo el paradigma democrático ofertado por el capitalismo, hasta que la sociedad hondureña demandando verdadera participación, les obligó retomar la tradicional herramienta de dominación coercitiva denominada: golpe de Estado.

Junto a estas dos áreas de intervención (Económica y Política), las estrategias se llevan a niveles mucho más subjetivos bombardeando cultural e ideológicamente a nuestras sociedades, como viejos magos, los capitalistas nos hacen creer que el tener determina el ser, que la felicidad se compra como mercancía y, que la supervivencia individual se logra a cualquier precio, aún pasando sobre el bienestar colectivo, con esto último, había casi despolitizado la dinámica social y reducido su movilización en la búsqueda de procesos de transformación social profunda. Retomando el tema de los Programas de Ajuste Estructural, estos son impuestos por el FMI y el BM, en su primera fase significó: devaluación de la moneda, austeridad presupuestaria, liberalización de precios y fijación de los precios de los carburantes y de los servicios públicos.

En la realidad diaria esto generó un impacto doloroso: reducción real de los salarios y del aparato estatal; se recortaron los programas sociales; se implementó la contribución de los usuarios (pacientes en sector salud y padres en el sector educación); se eliminaron subsidios estatales y se liberaron los precios de productos básicos; el costo de los servicios estatales se orientó en relación a los precios del mercado y se percibió la tendencia a la privatización de los mismos; eliminación de convenios colectivos de trabajo ajustados según el costo de vida y se redujo el poder adquisitivo de los salarios de los obreros, todo lo anterior, abrió aún más la brecha entre ricos y pobres, por ende, las contradicciones de clase.

A pesar de ese cuadro desalentador, se continuaron aplicando las reformas estructurales:

  1. Liberalización del comercio: se eliminan las barreras arancelarias y los viejos artesanos (herreros, sastres, zapateros, talabarteros, etc.) comienzan a desaparecer por la incapacidad de competir ante la industria tecnificada.
  2. Liberalización del sistema bancario: el Banco Central no controla la política monetaria, los intereses los determina la banca comercial y el FMI impone alzas en las tasas de interés lo que hunde el crédito para la agricultura e industria nacional.
  3. Privatización de empresas públicas: esta condicionante que FMI y BM impone a nuestros gobiernos ejerce una presión muy fuerte sobre el sistema educativo nacional, éste es el embrión de la Ley General de Educación propuesta por la diputada Villeda y secundada por la oligarquía nacional, aunque signifique menos pobres para la escuela.
  4. Reforma a los impuestos: se cargan de impuestos a los grupos de bajos ingresos mientras se liberan o condonan de los mismos a los grandes empresarios.
  5. Privatización de la tierra: se constituye un mercado de tierras aseverando la concentración de la tierra en pocas manos, esto ha desencadenado una fuerte lucha entre el sector campesino y el gobierno.
  6. El mercado de trabajo: FMI y BM proponen flexibilizar las reglas del mercado de trabajo buscando mano de obra más barata. Las leyes laborales se convierten en un estorbo, por ello, desde esa lectura, el Estatuto del Docente es un objetivo a destruir y el salario mínimo se percibe como una barrera que limita la movilidad y la reubicación de la mano de obra. La eliminación del salario mínimo es una demanda abierta del Banco Mundial, recordemos que ese fue uno de los “pecados” de Mel Zelaya.
  7. Sistema de pensiones: Banco Mundial ha manifestado reformar el sistema de pensiones y defiende el sistema de ahorro mediante capitalización, en palabras más entendibles: Propone crear fondos de pensión privados y la privatización de los sistemas de seguridad social impulsados por el Estado.

La mejor manera de justificar la privatización es aduciendo quiebra, esa puede ser la estrategia que se cierne sobre INPREMA, aunque el desbalance de dicha institución –todos sabemos- es como consecuencia de la corrupción y por haber financiado el gobierno espurio surgido del golpe de Estado. Ante la inminente caída del circo creado por el golpismo nacional e internacional, el gobierno de Pepe Lobo -deslegitimado en las urnas-, enfrenta el más grande desafío en la historia de este país, por un lado haciendo “diplomacia” hipócrita, lastimera y mentirosa buscando el reconocimiento de la comunidad internacional y por el otro, al interior, su incapacidad para lograr la “estabilidad” de la fuerte presión social, donde la lucha del magisterio se encuentra con demandas de otros sectores sociales, todos ellos concertados en un conglomerado pluralista que propone procesos de transformación social más justos, equitativos y humanos que los que promueve el capitalismo con su modelo neoliberal, un movimiento social que recoge la voluntad popular negada desde siempre, que se ha ganado el derecho a tener voz propia y nombre: Frente Nacional de Resistencia Popular.

* Educador y escritor de Santa Bárbara.

Fuente: Vos el soberano


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