martes, 24 de noviembre de 2009

¿USA detrás de "vacaciones" del titular de facto?

Estados Unidos afirmó hoy que la decisión del presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, de dejar temporalmente el poder debe de facilitar la "formación expedita" de un gobierno de unidad nacional en ese país centroamericano.
El secretario de Estado adjunto de EE.UU. para Latinoamérica, Arturo Valenzuela, afirmó en una sesión privada de los 34 países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), celebrada para abordar la crisis hondureña de cara a las elecciones del próximo día 29, que la decisión de Micheletti ha abierto un "espacio para el compromiso" en Honduras.

El mandatario de facto anunció el jueves que pretende ausentarse del ejercicio de sus funciones como presidente de facto de Honduras por un período que podría comenzar el 25 de noviembre y concluir el 2 de diciembre, día que el Congreso prevé votar sobre la restitución del depuesto mandatario, Manuel Zelaya, para facilitar un periodo de "reflexión" nacional ante los comicios del próximo domingo.

"Valoramos este paso y urgimos a que facilite la formación expedita de un gobierno de unidad nacional, tal y como establece el acuerdo del 30 de octubre, uno que pueda inspirar confianza en todos los sectores de la sociedad hondureña", señaló Valenzuela, quien se estrenó hoy ante la OEA como secretario de Estado adjunto para Latinoamérica después de haber jurado su cargo el 10 de noviembre.

Esa solución, que pasaría idóneamente por la formación de un gobierno de unidad nacional antes de los comicios, permitiría avanzar en la resolución de la crisis, generaría un clima más favorable para un voto positivo en el Parlamento y facilitaría el reconocimiento por parte del resto de países de las elecciones.

EE.UU. ha sido muy criticado por lo que algunos países consideran un cambio de postura con respecto a la crisis hondureña, al haber dicho que apoyará las elecciones y considerar que el Acuerdo Tegucigalpa-San José no exige que el Congreso vote antes de los comicios sobre la restitución de Zelaya.

Por eso, Valenzuela insistió hoy en que EE.UU. se basará en la opinión experta de observadores internacionales de la sociedad civil y de sus propias observaciones durante las elecciones "para determinar si esos comicios cumplen o no con los estándares internacionales", con lo que dejó claro que tomará una decisión definitiva sobre la postura que adoptará al respecto después de que los hondureños hayan depositado su voto en las urnas.

En el seno de la OEA los países están divididos acerca de la legitimidad de las elecciones hondureñas, dado que hay algunos como Brasil, Nicaragua, Ecuador, Argentina, Bolivia y Venezuela que ya han dicho que no reconocerán el resultado sin la restitución previa de Zelaya, y hay otros como EE.UU. y Panamá, que han anunciado que respaldarán los comicios o que los reconocerán.

Eso quedó patente hoy en la reunión de la OEA, donde los 34 países miembros no lograron tampoco adoptar una postura común.

Valenzuela recalcó que las elecciones no fueron "inventadas" por el gobierno de facto para buscar una "estrategia de salida", sino que se celebran bajo el "calendario electoral normal".

El secretario de Estado adjunto subrayó que, mientras unas elecciones acorde a los estándares internacionales "son una condición necesaria" para que Honduras vuelva como miembro respetado al organismo, "no es una condición suficiente".

Para que se den las condiciones en las que la comunidad internacional pueda volver a acoger Honduras en su seno, "las partes tienen que aplicar plenamente el acuerdo", dijo.

Valenzuela quiso destacar, además, que "una ruptura del orden democrático y constitucional en un Estado miembro es inaceptable".
Fuente: hondurasurgente.blogspot.com
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