jueves, 5 de mayo de 2011

Cuando la palabra es traición


Carlos Roberto Zelaya

El panegírico del golpe de Estado y portavoz de las andanzas del lobo imperialista estadounidense en Honduras, Juan Ramón Martínez, en uno de sus tantos escritos apela a la hombría del Presidente Manuel Zelaya (2006-2009), para que se presente ante la justicia y responda por los supuestos delitos achacados por el andamiaje público y privado tras la asonada cívico-militar del 28 de junio de 2009.

Martínez pretende ocultar en el cieno de su verborrea, cuando es de conocimiento generalizado que todas las instancias del Estado y los poderes fácticos que desgobiernan Honduras, se coludieron en contra de las aspiraciones democráticas y pacifistas del pueblo hondureño en la persona del Presidente Manuel Zelaya, la verdadera esencia de un acto político totalmente repudiado en el mundo entero.
Todos los organismos internacionales condenaron y calificaron el golpe de Estado como tal, solo los voceros del sector privado retrógrado, militares antipatriotas y políticos golpistas sostienen aún ahora su descabellado pasquín de “sucesión presidencial”, (como me cuesta escribir esta frase impronunciable).
El cuestionado Martínez plantea como un acto de hombría el que “Mel” Zelaya se haga presente a los tribunales para que responda a acusaciones de supuestos delitos; otros, incluso, se atreven a comparar esta obligación con los 13 casos de corrupción oscuramente sobreseídos al ex Presidente Rafael Leonardo Callejas Romero (1992-1996), cuya trayectoria es motivo de estudio como modelo de corrupción pública en universidades de Estados Unidos.
La gesta del Presidente Zelaya no la podemos comparar con la de Callejas, en ningún aspecto y bajo ningún concepto. Callejas es el verdadero padre “de maras y pandilleros”, por implementar hasta la falta de humanidad el modelo neoliberal en Honduras, con sus miles de desplazados indocumentados que a diario chocan con el sueño americano.
“Mel” Zelaya es el padre de la nueva patria que queremos construir a partir de un proceso de refundación nacional, con una Asamblea Nacional Constituyente fundacional e incluyente. A Callejas le queda la poca honra de representar el atraso, la miseria, la entrega y la sujeción a un sistema polìtico-econòmico fracasado.
Hoy día, de la mano del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) y bajo otras formas de resistencia, el pueblo camina por la ancha avenida de la revolución pacífica  del 28 de Junio de 2009 hacia el cambio, la unidad popular y la solidaridad social.

Periodista en Resistencia

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