martes, 14 de junio de 2011

Dos recientes cables de Wikileaks confirman el papel central de EE.UU. durante el Golpe de Estado en Honduras


La Embajada de los EE.UU. fue de hecho el mayor "agente de poder" antes, durante y después del Golpe.

Dos importantes cables fueron liberados por Wikileaks durante junio de 2011. En orden cronológico, el primero es parte de las primeras impresiones que la Embajada de EE.UU. en Tegucigalpa, a través del embajador Hugo Llorens, envió a Washington y otros destinatarios sobre la situación de varios asuntos en Honduras. Entre otras cuestiones que él informa, Llorens se reunió con políticos de la talla del alcalde de Tegucigalpa Ricardo Álvarez y el ex presidente de Honduras, Ricardo Maduro, y por otra parte el mismo día del golpe de Estado, el 28 de junio, tuvo una reunión con tres empresarios de alto rango: Antonio Travel, Emilio Larach y Emin Barjum, otro hombre de negocios se unía en videoconferencia desde San Pedro Sula.
"Los tres (...) aceptaron que el golpe fue ilegal, pero sostuvieron que no había más remedio que aceptar el régimen actual y esperar hasta las elecciones de noviembre" escribió Llorens.

Esto, y el resto de información que hemos revisado desde el golpe de Estado sugiere que, inmediatamente después del golpe, la mayoría de "golpistas" perciben en la Embajada de EE.UU. un centro de negociación política interna. Los "agentes de poder", que es el término que utilizan en los cables para describir a los diferentes actores de alta influencia en Honduras, es de hecho como la Embajada de los EE.UU. estaba actuando; como el más grande y más influyente de ellos, al que había que satisfacer mientras que en la esfera pública se asumía que estaban en discordia como también Llorens explica en uno de los cables.

"Prácticamente todas las élites políticas y los contactos personales han expresado su sorpresa y consternación por la respuesta del gobierno de EE.UU., indicando que se sienten abandonados por ese gobierno"

El otro cable es casi totalmente dedicado a analizar a los actores hondureños influyentes de manera individual y que, a su vez, pudieran participar en los procesos de negociación de los Acuerdos de San José que se firmaron en noviembre de 2009 antes de las elecciones, un plan fraguado por Washington para lo cual necesitaban este tipo de información. Los actores fueron calificados por todos los colores desde "Rojo Sangre" hasta "Blanco Nieve" como si se tratase de la Guerra Fría. Esto refuerza la teoría de Mark Weisbrot que los recientemente firmados Acuerdos de Cartagena de Indias son en realidad antagónicos a los Acuerdos de San José, el primero, evidentemente, elaborado sin el habitual control de Washington logrando así un hito de soberanía para la región, y que ha sido ampliamente celebrado por los hondureños en Resistencia.

El cable de los colores es una evidencia de que el Departamento de Estado de los EE.UU. tenía el perfil de todas las partes interesadas con el fin de enmarcarlos de forma inteligente en los Acuerdos de San José para el que Oscar Arias era su hombre fuerte, esto también confirma la tesis de muchos periodistas, escritores y académicos que esos acuerdos eran únicamente diseñados por el Gobierno de los EE.UU. como un medio para resolver una crisis que con el tiempo descaradamente lograron esconder a los ojos del mundo. Como efecto, se creó un ambiente ideal para la impunidad y constantes violaciones de los derechos humanos, incluyendo la vida de 11 periodistas; narradores de la verdad amedrentados ayudaría a Washington a esconder uno de sus peores episodios en la historia reciente, - el Golpe en Honduras - puesto en practica por una elite ignorante y poco calificada con la que juegan con facilidad a cambio de cacahuetes.

Lejos de lo que se puede leer en los cables a primera vista, la clase política y militar de Washington planeo el golpe en Honduras en el gran esquema y se dedicaron a ocupar a su personal expatriado y cabilderos en Washington para reparar errores y mejorar la imagen de los EE.UU. Aun más crítico, no está claro que fuentes de información son utilizadas por el embajador, y también desconocemos las actividades de la CIA y de los contratistas financiados ya sea por el sector público o el privado y cómo interactuaban con la Embajada.

Una vez más, vemos también la Embajada de EE.UU. en Caracas y el Comando Sur en Florida como destinatarios de los cables.

Links de los cables (en inglés)
Ver el Cable de Colores

Véase el Cable del dia del Golpe

Fuente: Rebelión.org y Los Necios

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