viernes, 16 de julio de 2010

Vaya similitudes entre la iglesia golpista de Honduras y la de Venezuela. Cuanta repugnancia nos producen...

Carlos Newman: “La Iglesia nos prohibía que apoyáramos al presidente Chávez”

Carlos Miguel Mendoza Newman ingresó al seminario de Caracas en el año 1996 con la idea de sumarse a la oleada de sacerdotes revolucionarios y combativos en Venezuela y los países de Centroamérica, donde la actividad pastoral representaba a su juicio una alternativa para lograr importantes transformaciones sociales.

Carlos Miguel Mendoza Newman, teólogo de la Liberación

La caída del campo socialista y el cuento del “fin de la historia” de Francis Fukuyama, permitiría que la Iglesia y la Teología de la Liberación se convirtieran en una opción ante un capitalismo rampante, “en el que se santificó la teoría del libre mercado y el neoliberalismo proclamaba la fulana globalización”, recuerda.

“En los 80 y parte de los 90, la alternativa político-social era la figura sacerdotal. Proliferaba la Teología de la Liberación. El Movimiento Sandinista en Nicaragua estuvo muy influenciado por los sacerdotes con Ernesto Cardenal a la cabeza. También el movimiento de resistencia salvadoreña” señala.

En el seminario, Mendoza Newman comienza a percibir lo que hoy califica como una “decadencia estructural” en el seno de la Iglesia, y descubre que no todo es como lo imaginó: “Descubrí que los sacerdotes de la Teología de la Liberación eran un grupito muy reducido frente a toda la Iglesia. Juan Pablo II y Joseth Razinger (actual Papa) se dedicaron a desmontar la teología liberacionista latinoamericana”.

- ¿Qué sucedió con esos sacerdotes progresistas?

“Sencillamente los sustituyeron por Obispos y Sacerdotes serviles a la estructura piramidal de la Iglesia, para que la administraran como si fuera un Mc Donald”.

Mendoza Newman cuenta que en varias ocasiones fue invitado a la sede de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) en calidad de “mesonero” de los Obispos que la integraban. En esos “rigores propios de la formación pastoral” presenció muchas cosas y escuchó otras tantas que hoy en día, después de 5 años sin pisar un seminario, no le sorprende que el Cardenal Jorge Urosa Savino y la CEV se ensañen contra el presidente Chávez y el pueblo venezolano.

- ¿Qué se debatía en esas reuniones?

Allí se debatía la estrategia política de la oposición. Había mucha coordinación entre los Obispos y los factores de la llamada Sociedad Civil, sobre todo con los partidos políticos conservadores, como Copei. Los Adecos iban de vez en cuando. Yo presencie algunos desayunos en los que la CEV elaboraba planes contra el Gobierno del presidente Chávez. Su odio es tal que en una ocasión dijeron que el accidente que sufrió el hijo de connotado dirigente de la oposición era culpa de Chávez”

- Además de Copei ¿Qué otros factores coordinaban con los jerarcas de la Iglesia?

“La iglesia es una institución muy ligada a los grupos financieros. Tiene como línea ideológica el anticomunismo que es muy rentable económicamente porque abre financiamientos procedentes de Europa y el propio Vaticano. Cuando yo era seminarista el Cardenal Ignacio Velazco, a quien yo le cargue el maletín muchas veces, era amigo estrecho de las familias dueñas de los bancos Mercantil y Caribe. El Cardenal Urosa también debe ser muy ligado a esa gente”

El Cardenal Ignacio Velazco fue el mismo que firmó el decreto del dictador Pedro Carmona Estanga en nombre de la Iglesia Católica el 11 de abril del año 2002 y fue el encargado de solicitarle la renuncia al presidente Chávez cuando éste se encontraba retenido en la isla La Orchila.

"La jerarquía de la Iglesia está ligada al mundo financiero"

“Obviamente tienen una influencia política sobre las declaraciones de los Obispos. Pero no sólo en las declaraciones. A nosotros, por ejemplo, se nos prohibía tener alguna inclinación favorable al presidente Chávez. Nos invitaban a actividades pseudoreligiosas que terminaban en manifestaciones políticas con dirigente de la oposición. Y quienes no acataban la línea eran expulsados o perseguidos”

- ¿Usted fue perseguido?

“Realmente no. Yo no fui perseguido porque había muy pocos seminaristas y los que salíamos bien en los estudios preferían aguantarle algunas cosas. Pero a otros los humillaron. Les hicieron perder muchos años de su vida con la promesa de que los iban a ordenar sacerdotes y le dieron largas hasta expulsarlos”

- La Iglesia se ha pronunciado contra el Comandante Chávez justo cuando el Gobierno capturó al terrorista salvadoreño Francisco Chávez Abarca, quien confesó que venía a realizar actos terroristas. ¿Qué pretende el Clero venezolano?

“Yo creo que Iglesia está sangrando por la herida ante la intervención del Banco Federal porque ellos están ligados al mundo financiero. Quizá sea una especulación, pero de lo que sí estoy seguro es que la iglesia venezolana, los grupos financieros y los partidos políticos de la oposición se conforman como una unidad orgánica que trabaja coordinadamente en defensa de la oligarquía y los intereses trasnacionales”

- ¿De manera que la Iglesia abandonó a los pobres?

“Desde hace rato. La Iglesia está enfocada en apoderarse de los nichos de las clases medias altas de Venezuela: el este de Caracas, el norte de Maracaibo y Lecherías, por ejemplo. La Iglesia se está desmembrando porque a quienes están ordenando como sacerdotes son personas de muy bajo nivel académico, moral y espiritual. Personas que no encontraron otra cosa que hacer en su vida y se metieron a Cura”

- Sin embargo la Iglesia conserva muchos privilegios sobre el resto de las Iglesias en Venezuela tal como lo ha denunciado el presidente Chávez. ¿Qué implicaría una ruptura con el Vaticano?

“La ruptura podría venir por parte del Vaticano al no aceptar una condición que es obligatoria para cualquier gobierno serio del mundo. Un país soberano no puede aceptar que las autoridades, en este caso religiosas, se abroguen el derecho de tener privilegios sobre otras religiones. Es inaceptable que estas personas (los Obispos) tengan privilegios en el imaginario social del país, privilegios incluso sobre autoridades civiles y militares, y al mismo tiempo sean electas por un poder extranjero (EL Vaticano). Eso subordina al país a un poder fuera del territorio venezolano y es inaceptable porque lo prohíbe la Constitución Nacional”

- ¿Qué está proponiendo exactamente?

“Nosotros los venezolanos no podemos aceptar que ninguna autoridad en nuestro país sea electa por una fuerza extranjera. Si el Vaticano quiere mantener el modus vivendi con Venezuela debería permitir que la sociedad venezolana elija a los representantes de la iglesia venezolana en Venezuela. Estamos en un momento de la historia en lo que los cristianos no podemos permitir y los católicos que la Iglesia se siga manejando con los criterios de hace miles de años”

- ¿A qué atribuye el silencio de lo que pasa en la Iglesia de aquellos Sacerdotes y Obispos que han manifestado simpatía por la Revolución?

“Es un problema ideológico. Son personas que desde los 12 años están en un seminario y eso les marca la psique y la forma lógica de pensar de esos compañeros que por una alta sensibilidad social apoyan al proceso revolucionario. Pero por otro lado la fidelidades, la obediencia y la lógica de la Iglesia y sentirse parte de una institución supuestamente hecha por Dios, los atrapa. Apoyan la revolución, pero se sienten comprometidos espiritualmente con una institución que ellos reconocen que tiene fallas pero que la siente como la madre que los pario”

- ¿Entonces hay una doble moral?

Sin duda. La Iglesia tiene una doble mora frente al tema de la homosexualidad, por ejemplo. Ellos condenan las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo pero dentro de la Iglesia Católica existen –buenos amigos míos- que practican la homosexualidad. Entonces como se les dice a los demás que eso no se hace. Son unos terribles hipócritas.

El caso de la pedofilia, por otra parte, no sólo sucede en Estados Unidos y Europa. También en Venezuela y América Latina y eso el Estado venezolano y la Iglesia deben revisarlo para que esa cosa tan horrorosa no siga pasando. Sobre todo para condenar a prisión a los sacerdotes con penas muy duras y condene a los Obispos y superiores de esas personas que, conociendo esa situación, desviaron la atención.

- ¿Por qué no se sabe de sacerdotes pedófilos debidamente condenados, sino que los cambian de parroquias?

Porque él (el sacerdote) vale más que los 20 o 30 niños que violó y que no son sacerdotes

- ¿Y eso cómo se explica?

Se explica por el hecho de que el sacerdote ha recibido a través de un rito, un sacramento, un poder de Dios que lo hace superior a los demás. Ese sacramento se asume como un don, una gracia de Dios que lo hace más gente. Por tanto, no importa las aberraciones que cometa, como él es sacerdote las víctimas de esas personas no valen. He allí el problema ideológico.

- Dicho esto ¿puede haber un punto de conciliación entre un proceso que persigue la justicia social y la Iglesia Católica?

No hay punto de reconciliación. No lo hay. Urosa Savino, Roberto Luckert (Arzobispo de Coro), Baltazar Porras creen profundamente en que los seres humanos no podemos vivir en condiciones iguales. Creen que hay unos que han nacido para mandar y otras para obedecer y que cada quien tiene su puesto asignado por Dios dentro de la sociedad. Y cualquiera que vaya contra eso atenta contra el principio jerárquico eclesial

- ¿Cuál es ese principio?

Que la Iglesia es una pirámide donde el Papa es el Dios viviendo entre nosotros y sus representantes que gobiernan, como en el mundo feudal, sobre sus súbditos. Una Iglesia católica que asuma el socialismo se desmorona en su estructura piramidal. En una Iglesia que asuma el socialismo, los laicos practicarían las confesiones, los matrimonios, los bautizos, entre otras cosas. Eso acabaría con la Iglesia Católica.

- ¿La Iglesia podría decir que tampoco se salvara del comunismo en Venezuela?

Eso es como para gente bruta como Urosa, que por cierto es conocido dentro de la Iglesia por maltratar a la gente. Por ser un déspota. Ni los senadores más recalcitrantes del Congreso Norteamericano se atreven a decir que en Venezuela se va hacía el Marxismo ortodoxo de la Unión Soviética. Sólo un analfabeto funcional, como lo son los Obispos de Venezuela, repiten como loros cosas que aprendieron hace 50 años.

Fuente: psuv.org.ve

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