jueves, 6 de mayo de 2010

Exigir una Constituyente es un deber patrio

Por Víctor Manuel Ramos

A Helen Humaña, quien estará en la comisión de la mera VERDAD.

Exigir una constituyente no es traición a la patria, querido Nery Alexis Gaitán.

¿Por qué podría serlo? ¿No te parece que estás siendo más papista que el Papa? El mismo Lobo, en sus declaraciones, ha reconocido que el pueblo es soberano y que “ninguna generación puede imponerle a otra un marco por el cual no se puede mover”.

La actual Constitución hondureña ya demostró no estar a la altura de las exigencias del pueblo, es verdad que contempla todos los aspectos que tú, Nery Alexis, señalas: salud, educación, seguridad, inversión de capital nacional y extranjero, libertad de expresión, etc., etc. Todo esto es verdad en el papal. Pues, sólo un ingenuo puede creer en estos cuentos de hadas de nuestra carta magna. Voy a abrirte los ojos en algunos aspectos:

Salud. En muy probable que no has tenido en tus manos los indicadores de salud de nuestro país y por eso mismo te recomiendo informarte en el reporte anual de la UNICEF, El estado mundial de la infancia, para que veas en sitio de deshonor que tenemos en el mundo a causa del incumplimiento, por parte del Estado de Honduras, de su responsabilidad de velar por la salud y la vida de los infantes y los jóvenes y sus madres. Eso no ocurre en Cuba, país situado, por sus cifras, en uno de los primeros lugares del mundo, en relación con este asunto. Y no sigo porque quizás también no has visitado el Hospital Escuela, el Dr. Carlos Medina ha vivido en él pero ignora igualmente esa indignante realidad, que es una vergüenza como institución sanitaria y en donde los pobres reciben carencias y hasta maltrato humano. Y en la misma condición está el Seguro Social: en su farmacia solo entregan “no hay; venga la próxima semana”. La Constitución solo
protege a los que van al Honduras Medical Center (así, en inglés).

Educación. Nery Alexis, tú sabes perfectamente que esta democracia que tanto defiendes ha sido un fracaso en su tarea fundamental de educar al pueblo. Quisiera que vinieras por mi aula, a mi asignatura de Neuroanatomía, para los estudiantes del III año de medicina de la UNAH, y te enteres de que estos chicos no saben ni siquiera leer ni escribir. Y mantener al pueblo en la ignorancia ha sido una estrategia de la oligarquía que ejerce esta democracia tuya, porque no es la democracia del pueblo, y, al fin de cuentas ni tuya, porque tú mismo eres víctima, así que rectifico, esta democracia de la oligarquía. Esta incapacidad ha conducido a que el sistema educativo nacional se esté poniendo en manos de agrupaciones mercantilistas y fundamentalistas, destinadas a burlar el precepto constitucional de que la educación debe ser laica.

Relaciones laborales. Sabes perfectamente que sí hay relaciones laborales, estas no son armoniosas, precisamente porque a gran parte de los empresarios, hay excepciones, por supuesto, poco les importa que sus trabajadores vivan una vida digna, con la satisfacción plena de sus más primarias necesidades humanas (fíjate que digo primarias, es decir que estos miserables nunca podrán aspirar a ir a la escuchar una sinfónica o a deleitarse con una ópera, o a leer un libro de poesía mío o de los cuentos tuyos). Además, bien sabes que aquí tienen más privilegios los empresarios transnacionales que los pequeños del lar. Por eso se han apoderado de los negocios telefónicos, despojando a HONDUTEL; de los negocios de la producción de energía, despojando a la ENEE; de los negocios del agua, despojando al SANAA; de los minerales del país, dejándonos solo despojos; de la benemérita Lotería nacional que apoya a la infancia; de los bosques, de la banca, de la mano de obra explotada sin garantías en las maquilas; de los aeropuertos,… Todo a contraapelo de lo que dice la Constitución.

Libertad de expresión. Aquí, Nery, sí que pusiste el dedo en la yaga. ¿Cuántos periodistas van asesinados en este período de crisis política generada por el golpe de Estado? ¿Cuántos más hay amenazados de muerte? ¿Cuántos crímenes impunes en contra de la libertad de expresión tales como el cierre de Radio Globo, de Cholusat Sur y de Radio Progreso? Hoy en día, precisamente, se está pidiendo la demolición de la casita en que opera la emisora comunitaria de Zacate Grande, porque ha sido edificada en los predios de Miguel Facussé que se a adueñado, al parecer, de todo el país, porque es propietario del Norte, del Sur, del Oriente y del Occidente, y todo comprado, mediante mañas, con el dinero que amasó estafando al pueblo a través de COHNADI. Se acusa a esos pobladores de abusar del espectro radial hondureño a l que parece solo tiene derecho Ferrari, a pesar de que la constitución dice que el espacio es patrimonio del Estado, y por tanto del pueblo. Además lee La Tribuna, El Heraldo, La Prensa y escucha a Televicentro y verás que ahí lo que se difunde es la mentira. El lema de El Heraldo debe ser: La maldad en sus manos.

La Constitución, además, Nery, y eso lo olvidas en tu artículo, garantiza la vida. Y eso bien sabes que es, precisamente, la más grande mentira de esa biblia hondureña a la cual veneras. ¿Cuántos asesinatos y torturas han cometido los militares y los policías hondureños entre los manifestantes en contra del golpe de Estado? Todo esto a pesar de que la Constitución es muy clara al afirmar que el pueblo es el soberano y que tiene derecho a la insurrección. Pareciera que coincides con a las atroces afirmaciones de Juan Ramón Martínez quien afirma que en Honduras, después del golpe de Estado, hubo algunos “resultados dolorosos, eso sí, pero sin las dimensiones de lo ocurrido en otros países”. Nery Alexis, pero ¿qué es esto? Hace falta que asesinen a todo el pueblo para que la tragedia adquiera las dimensiones de lo ocurrido en otros países para que este Estado se sienta culpable. No te menciono los nombres de esos hondureños que perdieron su vida en manos de los militares y los policías enfrentados en contra del pueblo para no provocarte insomnio, si es que aún te queda alguna sensibilidad.

Tú hablas del plebiscito y el referéndum y sabes que esta figura fue reglamentada a mata caballo para oponerla a la intención de Zelaya de consultar al pueblo si quería o no una urna para decidir sobre una constituyente. Además, sabes que esas figuras son también papel mojado y solo permiten consultar lo que a la burguesía le conviene que consulten a pueblo, pero no sobre los asuntos esenciales de la vida del país y su pueblo.

Tú insisten en el sistema democrático que hemos elegido los hondureños y luego caes en la contradicción al negarle al pueblo la posibilidad de tomar otra elección. ¿Quién te da esa autoridad? ¿No ves que el clamor popular es por el cambio? Ya no queremos una democracia representativa que nunca nos ha representado, queremos una democracia participativa, que nos permita decidir nuestro propio destino como nación, no queremos que nos sigan representando quienes no son nuestros representantes. Queremos que el pueblo sea quien decide y no que otros sigan decidiendo en contra de él. Queremos, Nery Alexis, una democracia auténtica, no la caricatura que ahora tenemos. Y en eso la mayoría de los hondureños y el mundo estamos empatados. Abre bien los ojos, para que lo veas. Eso solo será posible con una Asamblea Nacional Constituyente en la que el pueblo, por fin, decida. Seguiré, mañana, comentando tu artículo.




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