domingo, 1 de agosto de 2010

Fue golpe de Estado militar

Por Jimmy Eduardo Bermúdez

Qué valiosas las declaraciones brindadas por el ex canciller del gobierno golpista, Enrique Ortez Colindres, a un medio de comunicación capitalino, cuando entre tanto hablar acepta que lo ocurrido el 28 de junio de 2009 fue un golpe de Estado, exponiendo que los militares hacen que corra la cadena de mando sacando al ex presidente Zelaya y colocando en su lugar a Roberto Micheletti, y, agrega en sus declaraciones, “para que se lo voy a negar los militares lo pusieron”.


Pero, acaso no era éste el mismo que aparecía por todos los medios de comunicación afines al sector golpista haciendo eco con el falso argumento de la famosa sucesión constitucional, dicho sea de paso este término no es aplicable a lo sucedido el 28 de junio, y era este el mismo que apareció días siguientes al golpe alardeando en los medios de comunicación que sería presentado el tan sonado estamento jurídico, lo cual no constituido más que una serie de falsas acusaciones en contra de Zelaya Rosales.


Sin duda alguna es un paso importante para la reconciliación del país lo expresado por dicho personaje, pero es claro que esto también tiene un propósito y como lo decía una defensora de los derechos humanos, con esas declaraciones lo que se está haciendo es, en primer lugar, culpando de todo lo sucedido a la institución castrense, y sin duda alguna ellos tiene una buena parte de la culpa, ya que en contubernio con los diputados y magistrados golpistas son los autores materiales de este golpe de Estado. En segundo lugar estas declaraciones vienen a desvincular de manera directa a ciertos actores materiales y a los actores intelectuales, estos actores intelectuales son aquellos que tiene en sus manos el poder del país, el famoso grupo de los diez mil.


Ahora, comienzan a salir diversos sectores afines a los golpistas, deslegitimando lo expresado por Ortez Colindres, argumentando que estas opiniones son subjetivas, que son opiniones personales, que no son de carácter vinculante, y así saldrán muchos más que harán hasta lo imposible con el fin de deslegitimar estas declaraciones o comenzarán a poner otras noticias para crear una nebulosa y olvidar este hecho tan importante para el esclarecimiento de los hechos; sin embargo, aún hay quienes tienen un poco de respeto por aquellas personas que murieron en el régimen de facto, por aquellos a los que se les violentaron sus derechos, por el cierre de medios de comunicación y por todos aquellos que nos vimos afectados en el transcurso de ese régimen de facto dictatorial. Ya lo expresó de manera clara el coordinador de la Comisión de la Verdad, de igual manera que lo dijo la Comisión de Verdad que esas declaraciones de Ortez Colindres serán analizadas y deberán de investigarse ya que estas son pieza fundamental en el proceso de esclarecimiento de los hechos y de la reconciliación nacional.

Fuente: tiempo.hn

Zelaya confía que asamblea dará seguimiento al informe

El ex presidente Manuel Zelaya Rosales consideró ayer que el informe de la comisión de alto nivel de la Organización de Estados Americanos (OEA) es otro paso importante de ese organismo continental, al reiterar que lo ocurrido el 28 de junio pasado fue golpe de Estado.


Zelaya, quien se encuentra en República Dominicana desde el 27 de enero anterior en calidad de huésped, expresó que la posición de la OEA con respecto al golpe de Estado es un “paso importante frente a la insistencia de actores intelectuales y materiales y de los responsable de negarlo”.


El ex mandatario alabó el reconocimiento al diálogo necesario para restaurar las libertades que implica la restauración de la democracia, y “la referencia a la persecución política que se desató en mi contra por quienes quieren ocultar el crimen”.


Confiamos que la asamblea del organismo, como lo manda la carta democrática, dará continuidad al resto de demandas que se han planteado en este informe para terminar con la impunidad y las sanciones por las violaciones a los derechos humanos, indicó Zelaya.

Fuente: tiempo.hn

Tuky Mengaña y sus mentiras sobre la emergencia del dengue

La campaña de emergencia sobre el dengue es una de las falacias más grandes de los herederos del golpe, encabezado por el elitista doctor, TUKY MENGAÑA y para prueba un botón.

Nuestra reportera Agujita, se apersonó al Centro de Salud “Alonso Suazo” de la capital, acompañando a un indígena que presentaba síntomas de dengue y al llegar a la ventanilla donde se debe atender a las personas con este síntoma, con asombró escuchó a la encargada de la ventanilla informando a los solicitantes que “no había cupo de consulta para que se les atendiera”.

¿Cuál EMERGENCIA NACIONAL? Si no se cuenta con el personal médico para brindar la atención de una emergencia nacional. Este tipo de propagandas únicamente la colocan en los comerciales, para engañar a la población nacional y a la comunidad internacional, de manera estratégica para lograr el reconocimiento internacional y la reincorporación a diferentes instancias.

A este desgobierno golpista y mucho menos al doctor oligarca, le interesa la salud como Derecho Humano.

MENTIROSO, MENTIROSO Y MIL VECES MENTIROSO

Fuente: voselsoberano.com

Funcionaria de EE. UU. que apoyó golpe de Estado, María Otero, viene a dar instrucciones a la oligarquía golpista

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La Subsecretaria del Departamento de Estado para Relaciones Globales, María Otero (izq.) visitará Honduras, en las fechas del 3 al 4 de agosto (miércoles y jueves de esta semana).Se reunirá con cuadros claves del golpe de Estado del 28 de junio de 2009: Empresarios, miembros de la falsa “sociedad civil” y como cobertura para realizar la “misión golpista” ofrecerá charlas de materia global. Otero es la esposa de Joseph Eldrige, fundador y miembro de la Junta Directiva de Washington Office on Latin America (WOLA). Mucho del trabajo imperial Estados Unidos, tras bambalinas lo realiza el Departamento de Estado mediante WOLA, que es una de las más respetadas ONG de derechos humanos en Washington. WOLA y el Departamento de Estado han jugado un rol vital a favor del golpe de Estado y la dictadura en Honduras. De hecho el marido de María Otero, Eldrige que también trabaja en la American University, fue quien coordino que el embajador golpista Roberto Flores Bermúdez se quedara como diplomático en residencia en la American University. Eso explica las coincidencias cínicas en las postura de WOLA y del Departamento de del Estado con relación a los crímenes contra los hondureños derivadas del golpe y la negativa de apoyar el retorno al orden constitucional durante la dictadura de Roberto Micheletti y Romeo Vásquez.

Redacción Central / EL LIBERTADOR

Tegucigalpa. El imperio manda uno de sus cuadros “malinches” a montar un circo mediático al país y a instruir acerca de los pasos a seguir a la oligarquía golpista. La Subsecretaria del Departamento de Estado para Relaciones Globales, María Otero visitará Honduras, en las fechas del 3 al 4 de agosto. Se reunirá con altos funcionarios, el comisionado de los derechos humanos, miembros de la sociedad civil y con empresarios vinculados al golpe de Estado del 28 de junio de 2009. Según la agenda pública, su enfoque se hará en temas críticos como la gobernabilidad democrática, derechos humanos y el empoderamiento de la mujer, al igual que temas de interés global relacionados con el desarrollo económico, inversión y energía renovable. La Subsecretaria Otero es la oficial de mayor rango en visitar el país (Honduras) desde que el Presidente "democráticamente" electo, Porfirio Lobo Sosa, tomara posesión del gobierno desde el pasado enero. Su visita pretende no tanto reafirmar las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Honduras, sino actualizar y ordenar a los sectores golpistas cuáles serán las acciones que deben ejecutar en el contexto del retorno del Presidente Zelaya, el fallido intento de Estados Unidos de reinsertar a Honduras en la OEA y qué hacer ante la resolución de la OEA que demanda actos concretos de Honduras en términos de Derechos Humanos y reversión del golpe para reincorporarse al sistema interamericano. La Subsecretaria Otero ofrecerá una rueda de prensa en la embajada de los Estados Unidos de Tegucigalpa a las 10:45 de la mañana del 4 de agosto, ha informado a través de correo electrónico el Departamento de Estado.

OTERO TRAE ÓRDENES PRECISAS

El Departamento de Estado se quemó el pasado 30 de Julio de 2010, al no poder imponer la incorporación de Honduras en la OEA. Las condiciones para que vuelva es el principal tema que Otero tratará esta semana con los sectores más retardatarios y golpistas del país. Les dará consejos de cómo deberán actuar ante la Plataforma de Derechos Humanos, ante el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), ante la debacle del bipartidismo, ante la postura y liderazgo de Manuel Zelaya y ante un pueblo hondureño que reclama el poder del país y que en el primer paso ya demostró que es inminente la creación de una nueva Constitucional a través de una Asamblea Nacional Constituyente. WOLA y el Departamento de Estado han estado buscando contactos en el Frente Nacional y la Plataforma, ahora que fallaron en la OEA se proponen destruir el proceso histórico que impulsa el pueblo hondureño.

Lo seguro es que Otero tenderá más trampas, instalará en los días que esté en Honduras un circo mediático para decir a la comunidad internacional: "Estamos haciendo todo para la reconciliación, la democracia" y otras mentiras típicas de Estados Unidos y sus portavoces.

EXPERTA EN TEMAS DE BOLIVIA

La trayectoria de Otero la ubica como presidenta del Consejo y CEO de Acción International; economista de la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID) y directora de programas del Center for Development and Population Activities.

El tema de interés específico es Bolivia, país donde nació. Se le considera una autoridad global en micro finanzas. Un dato relevante y curioso de Otero esta en que Hillary Clinton la conoció en 1996 durante un viaje a La Paz, en calidad de Primera Dama. El esposo de Otero, Joseph Eldridge, fundó la Washington Office on Latin America, y estableció la oficina de Washington del Lawyers Committee for Human Rights, ahora conocido como Human Rights First. Otero es la hispana de más alto rango en servir en el Departamento de Estado.

ESPOSOS DEL MISMO AMO

Mientras que para muchos latinoamericanos el papel de los EE.UU en Honduras parece ser una continuación de sus políticas imperialistas en la región durante el siglo pasado, hay un Nuevo giro en el caso de Honduras: mucho del trabajo tras bambalinas del Departamento de Estado está siendo llevado a cabo por una de las más respetadas ONG de derechos humanos en Washington: la Oficina de Washington para Latinoamérica, conocida por sus siglas en inglés, WOLA (Washington Office on Latin America). El año pasado fueron crecientes las hostilidades de Estados Unidos hacia America Latina y seguirán en las próximas décadas. En 2009 esos ataques se concentraron en el violento golpe militar del 28 de junio en Honduras, que expulsó al presidente hondureño democráticamente electo Manuel Zelaya. Y mientras que para muchos latinoamericanos el papel de los EE.UU en Honduras parece ser una continuación de sus políticas imperialistas en la región durante el siglo pasado, hay un Nuevo giro en el caso de Honduras: mucho del trabajo tras bambalinas del Departamento de Estado está siendo llevado a cabo por una de las más respetadas ONG de derechos humanos en Washington: la Oficina de Washington para Latinoamérica, conocida por sus siglas en inglés, WOLA (Washington Office on Latin America).

Fuente: ellibertador.hn


Maria Otero, la sub secretario del Departamento de Estado y el esposo han trabajado para la CIA y a favor del golpe en Honduras


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María Otero es la esposa de Joseph Eldrige, fundador y miembro de la Junta Directiva de Washington Office on Latin America (WOLA). Mucho del trabajo imperial Estados Unidos, tras bambalinas lo realiza el Departamento de Estado mediante WOLA, que es una de las más respetadas ONG de derechos humanos en Washington. WOLA y el Departamento de Estado han jugado un rol vital a favor del golpe de Estado y la dictadura en Honduras.

Por Adrienne Pine

Mientras que la escasa atención dada por los medios internacionales al golpe de estado del año anterior se enfocaron en ciertos individuos como el Presidente Zelaya, el dictador Roberto Micheletti y el ex presidente de Costa Óscar Arias, los temas centrales para los cientos de miles de hondureños que se volcaron a las calles y que continúan actualmente en resistencia no recibieron más espacio que ninguna de estas personas. Los hondureños se sintieron encolerizados al ver que su democracia electoral había sido violentamente arrebatada de ellos a través de un golpe militar apoyado por los EE.UU. Esa cólera creció a medida que los militares comenzaron a golpear, violar, detener y asesinar a miembros de la resistencia no-violenta; militarización de escuelas, bibliotecas y centros culturales y (reforzadas por leyes de emergencia y toques de queda) creando terror en las personas en sus propios barrios, todo en nombre del régimen de facto. Varias organizaciones reconocidas de derechos humanos, incluyendo Amnistía Internacional y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, documentaron más de 4,000 abusos a los derechos humanos llevados a cabo por el régimen de facto en contra de hondureños que se oponían en los meses posteriores al golpe.

La malinterpretación del amplio y diverso movimiento de resistencia en los medios y en los discursos políticos como “simpatizantes de Zelaya” fortaleció las principales estipulaciones de los Acuerdos San José-Tegucigalpa, impuestos por el Departamento de Estado de EE.UU. opuestos a los fuertes posicionamientos tomados por la Organización de los Estados Americanos (OEA) en contra del reconocimiento del gobierno de facto. Estas estipulaciones son: “elecciones libres y justas”, la instalación de una “comisión de la verdad” y un “gobierno de reconciliación”. En primera instancia, la invisibilidad del movimiento de Resistencia en los medios internacionales oscureció el hecho que el presidente Porfirio Lobo Sosa llegó al poder a través de una elección llevada a cabo bajo circunstancias de suspensión constitucional y un estado extremo de violencia. Las elecciones, las cuales fueron consideradas por funcionarios del Departamento de Estado como un modelo de participación democrática, fueron de hecho boicoteadas por la resistencia así como por las Naciones Unidos, la Unión Europea, la OEA y el Centro Carter. Aún más, ningún monitor internacional estuvo presente (aunque el National Democratic Institute financiado por fondos federales de EE.UU. y dirigido por la Antigua Secretaria de Estado Madeleine Albright, envió “observadores” quienes jugaron un papel determinante en legitimizar esta amenaza a la democracia), y resultados completamente ficticios fueron hechos públicos por el ilegalmente establecido Tribunal Supremo Electoral de Honduras. El argumento del Departo de Estado de que las elecciones pusieron fin a la crisis se vio reforzado por su falsa declaración, primero hecha pública por Tom Shannon el 3 de noviembre, sobre que el gabinete de Zelaya había accedido a apoyar las elecciones con o sin su restitución bajo los San José-Tegucigalpa.

Los Estados Unidos, enfrentando tanto a una comunidad internacional recientemente dispuesta a confrontarles como a un movimiento de Resistencia en Honduras de dimensiones sin precedentes, sin embargo no ha logrado cambiar su modus operandi desde la década de los 80El embajador Hugo Llorens ha tomado varias páginas del manual de 1980 del antiguo embajador John Negroponte. Además de ayudar a camuflajear la responsabilidad de los líderes del golpe por las violaciones sistemáticas a los derechos humanos en el recientemente publicado Informe de País sobre los Derechos Humanos, Llorens ha venido trabajando para instalar la anteriormente señalada comisión de la verdad, la cual ha sido denunciada por todas las principales organizaciones de derechos humanos y la amplia coalición de la Resistencia, y ha intentado moderar el “gobierno de reconciliación” juntando a líderes del Partido Liberal que se opusieron al golpe y al extremadamente derechista Partido Nacional precariamente representado por Lobo. La posición del movimiento de resistencia tanto respecto a la comisión de la verdad como al proceso de “reconciliación” es que en vez de proporcionar los pasos necesarios para una paz basada en la democracia y la justicia, sirven de fachada para la represión dirigida a destruir las demandas de una nueva constitución.


La Oficina de Washington para Latinoamérica, o WOLA (Washington Office on Latin America), es una organización orientada a los derechos humanos sin fines de lucro fundada en 1974. Según su sitio web.

Desde 1975, cuando WOLA trabajó tras bambalinas en la redacción de la ley más importante que condiciona la ayuda militar de los EE.UU. en el extranjero por sobre las prácticas de derechos humanos, WOLA ha jugado un papel clave en todos los debates políticos más importantes en Washington sobre los derechos humanos en Latinoamérica. En la actualidad, el personal de WOLA es convocado regularmente para proporcionar información y análisis a la rama ejecutiva, a organizaciones multilaterales, a miembros del Congreso, y a los medios de EE.UU. y latinoamericanos.


Decir que WOLA juega un papel clave en la política de los EE.UU. hacia Latinoamérica es, quizás, una subestimación. Siendo con regularidad la única voz desde una perspectiva de “derechos humanos” en las audiencias del Congreso y el Senado las cuales de otra forma estarían únicamente repletas de expertos neoconservadores y neoliberales como Otto Reich y Lanny Davis, WOLA tiene un grado de acceso mucho mayor a la legislación que otros grupos. En una reunión que yo junto tres colegas tuve en Noviembre pasado con la ayuda de un Congresista que ha defendido causas sobre derechos humanos en Latinoamérica, en la cual cabildeamos en contra del reconocimiento de los EE.UU. de las elecciones hondureñas, la asistente hizo a un lado nuestras preocupaciones: ella sabía todo lo que se necesita saber sobre Honduras, nos dijo –ella y su jefe ya habían hablado con WOLA (quienes apoyaban las elecciones) y con LAWG (Latin American Working Group, cercanamente alineado a WOLA).


La influencia de WOLA es tan grande que se habla de ella en susurros (literalmente) por una gran cantidad de organizaciones de base sin fines de lucro basadas enfocadas en el a las cuales minimiza. Mientras unas pocas personas se han opuesto críticamente a algunas de las posiciones de WOLA desde la izquierda, el precio por hacerlo es alto. Desde que me mudé al DC en junio pasado, por lo menos dos docenas de activistas de organizaciones de base y sin fines de lucro me han confiado que por años han estado deseando que alguien desafíe a WOLA pero que, como uno de ellos me dijo “debes ser un suicida para hacerlo”. Existen dos razones detrás de sus dudas, ambas relacionadas con el poder de WOLA como actor desde adentro de la escena política: primero, porque la organización, la cual realiza incidencia sobre todas las aéreas de Latinoamérica, ha sido muy influyente en materia de derechos humanos en la política de los EE.UU. y aunque hay los que creen que hace más daño que bien, aún hace cosas buenas; en segundo término, debido a que es tan poderosa y está tan bien conectada el desafiarla podría seriamente poner en peligro a las organizaciones que trabajan en solidaridad con Latinoamérica abogando por justicia y derechos humanos a nivel de base.


¿Pero en qué punto lo malo sobrepasa lo bueno?

El antiguo embajador hondureño golpista Roberto Flores Bermúdez, portavoz del régimen de facto de Micheletti en Washington quien recientemente ha intentado un cambio de imagen para mostrarse como neutral, ha trabajado cercanamente con WOLA para dar forma a su política sobre Honduras desde el golpe. La colaboración de WOLA con Flores Bermúdez no está fuera de lugar con decididamente deslizadiza postura que el Departamento de Estado ha tomado vis-à-vis el golpe desde el 28 de junio del año pasado. En una audiencia del Congreso el 10 de julio, el director ejecutivo de WOLA Joy Olson, mientras reconocía la expulsión de Zelaya como un golpe, opinó voluntariamente que en vez de haber sido extraditado, Zelaya tendría que haber sido apresado dentro del país. Ella también no logró corregir ninguna de las obvias mentiras provenientes de miembros del Congreso y otros “testigos” quienes habían sido preparados por Lanny Davis, quien estaba también ahí como testigo representando el capítulo de Honduras del Consejo Empresarial de América Latina (CEAL), quien financió el golpe. Estas incluían falsos alegatos como que Zelaya estaba intentado instalarse a sí mismo como dictador de por vida, que él estaba siendo manejado con fondos vinculados a la droga desde Venezuela, y que el golpe (al que ellos se referían como “sucesión constitucional”) había prevenido la ocupación del hemisferio por parte de Chávez. (Véase el artículo de Kirk Nielsen "Canard d’Etat" para una refutación de estas declaraciones en los medios de EE.UU.) “Parece que habían suficientes violaciones de leyes ocurriendo en ambos lados”, dijo ella, aprobando el manejo que hizo “la administración” de la situación (mientras que admitía que ella no sabía si el Departamento de Estado ya había reconocido que había ocurrido un golpe de estado, lo cual no había hecho) y las negociaciones de Arias. “Puede haber oportunidad en la crisis”, dijo ella, cinco días antes que el régimen asesinara a su primer manifestante pacífico, Isis Obed Murillo.


Otro de los principales colaboradores hondureños de WOLA con base en el DC desde el golpe ha sido Francisco Machado. Como conferencista (invitado por WOLA) durante un plenaria de LAWG el 4 de febrero, Machado describió el conflicto hondureño como algo entre facciones extremistas, la extrema derecha y el FNRP (Frente Nacional de Resistencia Popular)—una acepción que deslegitimiza la amplia coalición de organizaciones y los cientos de miles de hondureños que se han identificado como parte del movimiento de resistencia no-violenta. Esto es particularmente peligroso en un momento en el cual el antiguo líder del escuadrón de la muerte Billy Joya aparentemente está entrenando paramilitares en preparación a una masacre de campesinos en el Aguán, similarmente identificados por los medios pro-golpistas de Honduras como “extremistas” y “terroristas” como un medio para justificar su exterminio.

Durante la "Conferencia de los Días de Apoyo Ecuménico" (Ecumenical Advocacy Days Conference) el 20 de marzo en Arlington, Machado apareció como co-presentador del panel de WOLA en Honduras:


Creemos que los golpes de estados eran cosas del pasado en Latinoamérica, pero el 28 de junio, 2009, el presidente hondureño Manuel Zelaya fue enviado al exilio. A pesar de los intentos de resolución, esta sociedad agudamente polarizada debe luchar contra la exclusión política y la inequidad social que alimentó la crisis.

Conferencistas: Vicki Gass del Washington Office on Latin America; Activista Hondureño Francisco Machado.


El lenguaje en la descripción de este panel nos dice: fuera de WOLA, sólo el Departamento de Estado y el Congreso de los EE.UU. realmente parecen creer que una “solución tentativa” ha sido lograda, mientras que la “inequidad social” podría haber sido parafraseada como “oligarquía violenta que acapara legitimidad de una constitución anti-democrática que utiliza a los militares para controlar las masas cuando estas últimas demandan auto-representación”. Durante el evento del 20 de marzo, Machado en realidad no se hizo presente; sin embargo, el público progresista de 30 personas o más presentes respondieron negativamente a la presentación de Gass, a quien numerosos asistentes más tarde describieron como pro-golpe. Ella fue confrontada por un hondureño miembro de la audiencia que se identificó con la Resistencia, quien me dijo que ella estaba horrorizada de lo que ella vio como malinterpretaciones extremadamente peligrosas de sobre la situación en su país.


Poco después de la Conferencia de los Días de Apoyo Ecuménico, el Representante Eliot Engel, Coordinador del Subcomité del Hemisferio Occidental del Comité de Asuntos Extranjeros, convocó a una segunda audiencia del Congreso después del golpe en Honduras. Durante la audiencia del 16 de marzo, el punto central ya no era si el golpe había ocurrido o no (aunque el tema se señaló varias veces), sino más bien sobre cómo asegurar un clima ideal para los inversionistas de los EE.UU. Como un testigo, Vicki Gass—quien trabajó del 2004 al 2006 en Irak para el National Democratic Institute antes de unirse a WOLA—proporcionó un bienvenido respiro de los aparentemente interminable monólogos respecto a los intereses de los inversionistas de los EE.UU. con la democracia hondureña, al traer de vuelta el tema de los derechos humanos. Sin embargo, al referirse a los derechos humanos continuamente alegaba ante el casi vacío salón que la crisis de Honduras no era nueva –que de hecho, tenía muy poco que ver con el golpe del todo (véase el testimonio escrito de WOLA y un video de la audiencia).


A pesar de lamentar que “[una] encuesta reciente llevada a cabo por la Federación de Organizaciones no Gubernamentales para el Desarrollo de Honduras (FOPRIDEH) reveló que 59.9 por ciento de los hondureños no creen más en la democracia” (con una nota al pie de página que dice "January 2010 – find exact quote"), Gass no logró vincular esta estadística de ninguna manera con el golpe en sí mismo. El problema, tal como el argumento de WOLA lo describe, no descansa en la usurpación de un gobierno electo el 28 de junio de 2009 seguido por asesinatos selectivos por razones políticas que no se mencionaron de individuos que quienes creían en su derecho a una democracia real, pero que carecían de fe en la “democracia” existente –una falta de fe provocada por décadas de “lo que parece ser una entramada cultura de corrupción e impunidad”. El argumento de dicha cultura-del-crimen es la perfecta segue hacia una solución estilo mano dura e impunidad para la violencia de la policía y los militares, para ingeniarse (también de la audiencia del 16 de marzo):

1:51:00 - Mack: Gracias, Sr. Presidente, y, bueno, escucho con gran interés todos sus –ah… testimonios y, ah… no estoy seguro de que haya muchísimo que podamos… bueno permítanme encontrar un punto que me gustaría investigar un poco más. Para avanzar, ¿en qué tipo de, em, actividades creen que los Estados Unidos debieran participar en los aspectos de la pobreza, derechos humanos, em, qué tipos de cosas, viendo hacia el futuro, es lo que ustedes creen que Estados Unidos puede hacer para ayudar, ah, a demostrar que apoyamos a la gente de América Latina y que, ah, podríamos no necesariamente respaldar algunos de los gobiernos de Latinoamerica pero que respaldamos a la gente de Latinoamérica, em, así que si quieren que recorramos a los asistentes y cada uno de ustedes me da una idea rápida sobre ello, se los agradecería.

1:51:30 – Gass: Bueno, creo que hay varias cosas que la administración podría hacer, lo primero es restaurar la ayuda militar y policíaca, les puede ser útil apra fortalecer las instituciones, tal vez investigando las violaciones de derechos humanos que han tenido lugar desde el golpe de junio y usar eso para fortalecer una institución que es increíblemente débil. Y en segundo lugar yo diría que realmente necesitan colaborar estrechamente para impulsar un, un, un diálogo significativo durante más largo tiempo, no una consulta de dos o tres días sino hacer algo que esté concentrado en la región y apoyarlo financieramente.

Resulta totalmente inverosímil que una organización cuya misión es apoyar los derechos humanos sugiera enviar fondos a escuadrones de la muerte; de hecho, sin embargo, es exactamente lo que WOLA está haciendo.

Los argumentos que WOLA presentó en la audiencia, que incluyen la afirmación de que que Porfirio Lobo fue electo en elecciones libres y justas, enmarcan un retrato descontextualizado de los derechos humanos en Honduras. Según la narrativa de WOLA, los miembros de la resistencia son asesinados no por un régimen de facto, sino por otros hondureños violentos, que matan por tener una “cultura” defectuosa. En un artículo de Huffington Post publicado la víspera de la toma de posesión de Lobo, Gass y el fundador de WOLA Joseph Edridge (capellán de la American University y esposo de la Subsecretaria de Estado para la Democracia y Asuntos Mundiales María Otero, coadyuvante ella misma en crear la justificación para el reconocimiento de las elecciones ilícitas), describen Honduras como “este país desconfiado y políticamente alienado”. Proceden a exponer un plan para restaurar las relaciones internacionales que refleja fielmente la versión distorsionada del Departamento de Estado de los Acuerdos de San José-Tegucigalpa, que omite cualquier mención del movimiento de resistencia. Dado que la “crisis” –como los golpistas llaman eufemísticamente al golpe militar y al régimen de facto- había “terminado”, los pasos siguientes, postularon Eldridge y Gass, eran la formación de una comisión de la verdad y un “proceso de diálogo nacional”.

Como se señala anteriormente, la amplia coalición hondureña para la resistencia y todas las principales organizaciones hondureñas de derechos humanos han rechazado rotundamente ambas propuestas basándose en el hecho de que miembros de la resistencia siguen siendo asesinados a diario por militares y policías (difícilmente una condición para el diálogo o la investigación honesta), y que la principal demanda del movimiento de resistencia –una asamblea constituyente auténticamente popular que reescriba la constitución de Honduras- está siendo empujada bajo la alfombra por estas fuerzas. Se ha asegurado ya la amnistía a los peores criminales hondureños, a quienes se ha castigado por su papel en crímenes contra la democracia y la humanidad con sentencias como “senador vitalicio” (Micheletti) o nombramientos como director de la compañía nacional de telecomunicaciones Hondutel (General Romeo Vásquez Velásquez).

¿Quién debe entonces materializar la verdad y la reconciliación? Los intentos vacilantes del Embajador Llorens de resucitar el implosionado Partido Liberal impulsando la comisión de la verdad y negociando la “reconciliación”, han fracasado ante la oposición fiera, inquebrantable de la resistencia. Mientras el plan del Departamento de Estado para aplicar los Acuerdos de San José-Tegucigalpa avanza a duras penas, éste ha recurrido a sus socios “no gubernamentales” para ayudar a Llorens con su tarea. El 25 de febrero WOLA envió a Porfirio Lobo una carta, copiándola a Llorens y al Subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental de E.U. Arturo Valenzuela, en donde propone a un miembro para la comisión de la verdad. Pero la participación de WOLA en el proceso de reconciliación va mucho más hondo, la organización no gubernamental ha tomado la delantera para planear y poner en obra el “diálogo” sobre el desarrollo “democrático”, programado para empezar este miércoles 14 de abril en el Capitolio.

Para el jueves 8 de abril, por lo menos nueve hondureños, invitados secretamente a participar, serían transportados en avión a esta “Conferencia sobre el Análisis y Perspectivas para el Desarrollo Democrático en Honduras”, de la que la prensa está excluida. Un correo electrónico que WOLA envió a los participantes ese mismo día, declara lo siguiente:

Una vez más, hemos invitado a representantes del nuevo gobierno y organizaciones de la sociedad civil de Honduras, [así como a] representantes del Gobierno de Estados Unidos, Embajadas de otros países acreditadas en Washington y otras ONGs que trabajan sobre Honduras. El objetivo de la conferencia es proveer un espacio para la discusión franca sobre la situación actual en Honduras y explorar oportunidades para el cambio substancial.

El programa mismo detalla varios paneles dirigidos por participantes selectos. La descripción de un panel llamado simplemente “Análisis Político”, menciona en parte: “La crisis de credibilidad y confianza de los ciudadanos en el Estado, sus instituciones, y el gran desafío de transformarla en los pilares sólidos de la democracia.” Vemos aquí de nuevo que la crisis se enmarca no como radicada en la ausencia de la legitimidad del estado, sino más bien en la creencia de los ciudadanos de que el estado es ilegítimo. Un panel subsiguiente, “La Crisis Política”, aborda “los avances y desafíos en el proceso democrático, y la meta de reconciliar a una sociedad dividida, sedienta de mayores y mejores beneficios del sistema democrático.” Aquí la redacción es similarmente especiosa, desde el uso eufemístico de la palabra “crisis”, hasta el argumento de que existe en Honduras un proceso democrático y de que la “reconciliación” (y no la justicia) es lo necesario para “componerla”, pasando por la idea de que son “beneficios” –no participación- lo que los hondureños esperan de un sistema democrático. Otros paneles, como el que dirige el Ministro de Planeación y Desarrollo del presidente Lobo Arturo Corrales Álvarez, se concentran específicamente en estrategias para hacer avanzar el proceso de diálogo. La sesión de Preguntas y Respuestas fijada para las doce del día aparece como “Preguntas de los asistentes a la conferencia [literalmente “público” en la versión en español, pero la conferencia es a puerta cerrada] y respuestas de los panelistas).”

Compárese esto –en términos de enfoque y profundidad- con la Asamblea Popular Constituyente que se celebró del 12 al 14 de marzo en La Esperanza, con la asistencia de aproximadamente mil hondureños y entre ellos el Padre Ismael Moreno, sacerdote jesuita, teólogo de la liberación y director de Radio Progreso, quien rechazó la invitación personal de WOLA para participar en su “diálogo”. En una invitación abierta, se describe a la Asamblea como sigue:

[Honduras] nos invita nuevamente a construir nuestras utopías; pensando-nos, encontrando-nos, viendo-nos profundamente iguales y diversos frente a todos los sueños posibles: la construcción del poder popular y su ejercicio, el agua para todas y todos, el respeto a las tierras y territorios, el valor de las culturas ancestrales, la sabiduría de la biodiversidad, el bien común a partir de los derechos fundamentales, la dignidad de la vida plena de las mujeres, el reconocimiento de la fuerza rebelde de la juventud y sus aportes y propuestas, la laicidad del ejercicio político, la necesaria reivindicación de una infancia feliz.

El contraste entre el enfoque de WOLA en colaboración con el Departamento de Estado y la administración de Lobo y el del movimiento de Resistencia es casi tan absoluto en términos de transparencia, proceso democrático e inclusión, algo también evidente en la invitación a la asamblea en La Esperanza.

[Tenemos] la entusiasta misión de constituir una Asamblea del Pueblo donde converjan todas las ideas y sueños que han esperado siglos. Allí debatirán sobre el futuro compartido y su palabra se hará una sola y será común a todos y todas.

Los pueblos de Honduras ensayarán su Poder Popular Constituyente. Por eso deberán traer la voz de los ausentes, ojalá de manera escrita para que no se olvide y para que no sea silenciado.

Los pueblos encontrarán por el camino a la Esperanza mucha solidaridad, pero deberán llevar tanta o igual solidaridad en su morral de sueños.

Todo es bienvenido: [traigan] agua, café, frijoles, cobijas, maíz, arroz y azúcar para ser compartido los días en que la patria nos convoca.

El viernes 9 de abril, fui invitada por Radio Globo (una estación de radio que desde el golpe ha sido victima de ataques y amenazas continuas) a debatir con Francisco Machado a propósito de la reunión que próximamente llevará a cabo WOLA, sobre la cual fue filtrada información al movimiento de resistencia.

Cuando el señor Machado argumentó que el evento estaba diseñado para ser democrático e incluyente, yo le refuté que el mismo estaba reservado para quienes habían sido invitados y se llevaría a cabo en Washington, DC, un sitio difícilmente accesible para la mayoría de los Hondureños. Cuando Machado alego que el evento sería abierto a la prensa, yo le recordé que Telesur consulto a WOLA sobre el mismo, para confirmar que se llevaría a cabo y pedir permiso para asistir, y se les explico que el evento se realizaría a puertas cerradas para la prensa.

Durante la entrevista, yo le explique a Félix Molina, el anfitrión del programa, que de hecho yo me sentía algo incomoda sosteniendo este debate. No creo que sea mi papel debatir con hondureños sobre lo que deberían estar haciendo con su propio país. Sin embargo, este es también un caso en el cual el gobierno norteamericano está trabajando de la mano de organizaciones no gubernamentales para menoscabar la democracia de otro pueblo, y ante este hecho, yo siento la responsabilidad de levantar mi voz en protesta.

Al día siguiente, respondiendo a la presión por parte del movimiento de resistencia, los tres invitados identificados con la resistencia, Héctor Soto, Víctor Fernández y Edgardo Chévez, decidieron cancelar su participación en el evento, demostrando así, que el dialogo no es capaz de formar las bases de la reconciliación, mientras no exista justicia o reforma constitucional.

Los críticos del “Complejo Industrial No Lucrativo” han señalado el papel nocivo de lo que Dylan Rodríguez, al escribir en el volumen publicado de La Revolución no Será Financiada, llamó “el portamonedas de terciopelo de la represión de estado.” La política de cooptar a la izquierda radical financiando e incorporándola de esta forma a una estructura legal no lucrativa, ha ejercido el efecto intencional de criminalizar a los movimientos de auténtica oposición y justificar el empleo de la brutalidad policíaca contra ellos tanto en Estados Unidos como en el exterior. Esto es así incluso en el caso de movimientos que (como en el caso de Honduras) se oponen resueltamente al uso de la violencia. En una era de privatización neoliberal ligada a una imposición de impuestos regresiva y la eliminación de fondos a los servicios gubernamentales, las organizaciones gubernamentales financiadas por empresas en el mundo entero se han apoderado de tareas gubernamentales que van de la educación al cuidado de la salud y a la realización de guerras, llevándose con ellas cualquier concepto de rendición democrática de cuentas. WOLA -que recibió $1,757,656 dólares de la Fundación Ford en 2009- ahora lleva a cabo, a puerta cerrada, el trabajo represivo del gobierno hondureño de pasar por encima un barniz de “democracia”.

El enfoque exclusive de WOLA en la política, ¿la ha cegado a lo que está ocurriendo entre los pueblos a los que pretende defender? Su insistencia en presentar los derechos humanos a través de un lente liberal democrática que filtra y elimina a actores no estatales y no de la “sociedad civil” (en donde por “sociedad civil” se entiende ONGs fundadas por corporaciones), ¿ha imposibilitado que WOLA vea el movimiento de resistencia hondureño? Todos los años pasados furtivamente cerca del Congreso y el Departamento de Estado, ¿han imposibilitado que WOLA reconozca que las mismas estructuras de poder que sostiene son los principales violadores de derechos humanos –los sicarios- de los hondureños? El hecho de que está obligada con sus financistas y no con los ciudadanos estadunidenses u hondureños, ¿es responsable de sus acciones antidemocráticas en Honduras?... o se ha convertido en el poder mismo al que afirma influir?

Cuando mi colega acudió a WOLA hace dos semanas pidiendo hablar con alguien sobre nuestras preocupaciones compartidas acerca de las acciones de WOLA en Honduras, se le indicó que sería imposible, que las personas implicadas estarían todo el día en una reunión en el Departamento de Estado. Tal vez WOLA haría bien en reflexionar sobre los significados de justicia, reconciliación y tolerancia, como lo ha venido haciendo el movimiento de la Resistencia Hondureña.

Fuente: ellibertador.hn


sábado, 31 de julio de 2010

La Resistencia hondureña realiza plantón en la embajada de Panamá en solidaridad con la lucha de este pueblo

Con el objetivo de mostrar la solidaridad con la justa lucha que libra el pueblo del pueblo panameño y sobretodo la clase trabajadora contra el régimen violento que preside Ricardo Martinelli. El Frente Nacional de Resistencia Popular hondureño llevó a cabo este jueves 29 de julio del 2,010 un plantón frente a la embajada panameña.

Una comisión conformada por representantes del Frente Nacional de Resistencia Popular ;asi como dirigentes de las centrales obreras hondureñas entraron a la embajada donde se reunieron con el embajador de panamá el señor Mario Ruíz Dolande , luego de tener una breve platica con él le entregaron dos pronunciamientos uno conteniendo la posición del Frente de Resistencia respecto a la lucha que libra la clase obrera panameña y otro de las centrales obreras y el bloque popular donde destacan el rechazo a las acciones de represión realizadas por el gobierno de Ricardo Martinelli en contra del pueblo panameño .

Entre tanto el embajador panameño expresó”de acuerdo a información proporcionada por la Organización Internacional del Trabajo(OIT) panamá tiene un 6% de desempleo esto implica que en la región somos uno de los países con menor desempleo, en panamá lo que hay es una tendencia a mejorar las condiciones de empleo y no aprobar leyes para acabar con las condiciones dignas de los trabajadores, tenemos una administración interesada para que en nuestro país se mejoren las condiciones , pero sin renunciar al dialogo , al intercambio y a la solidaridad.

Lo que se esta dando en panamá es la aprobación de un conjunto de leyes que deben verse en su contexto por que no son medidas de carácter laboral, todos los estados tienen que hacer esfuerzos para perfeccionar y garantizar los bienes de desarrollo para que puedan ser distribuidos entre todos.

También tenemos que reconocer que nuestros estados tienen muchas deformaciones en lo educativo, laboral, etc. Por lo que hay necesidad de modernizar el Estado ese es el intento que se está haciendo en panamá.

Se han creado una serie de medidas para mejorar la inversión y garantizar el empleo lamentablemente estas leyes generaron un disturbio específicamente e

Una provincia llamada boca del toro esta es una provincia deprimida, abandonada en la últimas décadas y esos disturbios provocaron que resultaran personas afectadas, pero ya se estableció una comisión que revisará las leyes, yo creo en la democracia y esta pasa por reconocer los derechos de todos los sectores .En panamá no se está limitando el derecho a la protesta siempre y cuando se respeten los mecanismos para hacerla esas son las reglas de la democracia apuntó Dolande”.

Por su parte Porfirio Ponce miembro del frente de Resistencia y coordinador del Bloque Popular manifestó “la preocupación que tenemos las y los trabajadores hondureños es la misma de los hermanos panameños, aquí en Honduras quieren aprobar una ley de media jornada de trabajo o medio tiempo, esto es precisamente las precariedades que están viviendo también los trabajadores panameños”.

Nosotros condenamos los actos de represión contra los movimientos sociales de panamá, por eso nos pronunciamos en contra de estas acciones represivas del presidente Martinelli contra la clase obrera. Con esta ley de media jornada de trabajo que quieren aprobar en honduras solo precarizan el trabajo quitándole los derechos a las y los trabajadores concluyó”.

Comunicaciones Vía Campesina en Honduras

Fuente: frenadesonoticas.org


México y Chile deciden establecer relaciones con un gobierno usurpador en Honduras

Restablece Chile relaciones con Honduras

Santiago, 30 de julio.- El gobierno de Chile anunció hoy el regreso de su embajador a Honduras, 13 meses después de retirarlo en represalia por el golpe de Estado contra el entonces presidente Manuel Zelaya.

En un comunicado, el Ministerio chileno de Relaciones Exteriores informó que el embajador Sergio Verdugo Neira regresará a Honduras, ya que la situación en ese país ha logrado avances en el proceso de normalización democrática y defensa de los derechos humanos.

La determinación de restablecer relaciones diplomáticas con Honduras fue tomada con base en un informe emitido por la Comisión de Alto Nivel de la Organización de Estados Americanos (OEA), detalló.

En el informe se da cuenta de los avances obtenidos en el cumplimiento de los acuerdos de San José/Tegucigalpa por el actual gobierno hondureño.

El regreso de Verdugo Neira contribuirá al fortalecimiento de la democracia en el país vecino, consideró la cancillería de Chile.

Zelaya fue derrocado el 28 de junio de 2009 y en su lugar se instaló un gobierno que no fue reconocido por la comunidad internacional.

En noviembre se realizaron elecciones y en enero asumió como nuevo mandatario Porfirio Lobo Sosa, quien paulatinamente ha recibido reconocimiento oficial de otros países. (Con información de Notimex/GCE).

Restablece México relaciones diplomáticas con Honduras

México, 31 jul (PL) El gobierno de México anunció hoy que su embajador acreditado ante Honduras regresará a Tegucigalpa a inicios de la próxima semana para normalizar las relaciones diplomáticas.

Los vínculos quedaron suspendidos a raíz del golpe de Estado contra el presidente constitucional Manuel Zelaya.

Según comunicó la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), la decisión adoptada ahora tuvo en cuenta el informe de la Comisión de Alto Nivel (CAN), creada por la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para analizar la situación en ese país centroamericano.

En opinión del Ejecutivo mexicano, el informe de la CAN refleja avances significativos del gobierno y otros actores hondureños para atender los principales problemas derivados del golpe de Estado ocurrido el 28 de junio de 2009.

Dicha evaluación también denota una actitud positiva tanto del presidente Porfirio Lobo (involucrado en la asonada castrense) como del ex mandatario José Manuel Zelaya.

Estos avances contribuyen a conformar un escenario más propicio para el entendimiento y la reconciliación, mediante el diálogo político y el fortalecimiento de la protección de los derechos humanos, estimó la cancillería.

El informe recoge los acuerdos con Zelaya relativos a su incorporación al PARLACEN (Parlamento Centroamericano), así como acerca de su seguridad y situación jurídica, lo que crea un ambiente favorable para el eventual regreso del político a Honduras, señaló Relaciones Exteriores.

México apreció igualmente el planteamiento favorable de la mayoría de los países centroamericanos en la reciente Cumbre del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) en El Salvador, sobre la reincorporación de Honduras a ese organismo y a la OEA, fundamentó la SRE.

Fuente: voselsoberano.com - elfinanciero.com.mx - Prensa Latina

Reflexiones sobre la actualidad geopolítica intercontinental Entrevista con el Padre Francois Houtart

Tortilla con Sal: Estamos con el Padre Francois Houtart, muy reconocido internacionalmente por sus análisis de la crisis actual en el mundo y muchos temas relevantes.

Padre, en parte su visita es para pasar algún tiempo aquí en Nicaragua para después, el 20 de julio, viajar a Honduras para participar en la Comisión de la Verdad establecida por la Resistencia en Honduras. Desde su punto de vista, ¿cómo ve la perspectiva de la Resistencia en Honduras en este momento?

La resistencia hondureña es una novedad en la historia del país

Francois Houtart: Lo que pasó en Honduras ha tenido como resultado la constitución de una Resistencia que reagrupó muchos movimientos sociales - movimientos de campesinos, indígenas, obreros, estudiantes, etc.

Por primera vez se organizó, de manera orgánica, una red de movimientos sociales que tratan de actuar juntos en algunos puntos de acuerdo, y en particular, evidentemente, en el campo político. Eso es nuevo en la historia de Honduras.

Honduras es uno de los países de América Latina que nunca ha tenido una reforma agraria seria. Todavía queda la hegemonía económica y política de los grandes grupos económicos locales, que son algunas familias. Y estamos frente a una situación de tensión social extremadamente fuerte y de desigualdad económica grande.

El golpe evidentemente ha sido en función de algunas nuevas orientaciones que se tomaban en el campo político con el Presidente Zelaya - la adhesión al ALBA etc. Y fue precisamente un golpe organizado por las potencias económicas locales - la oligarquía local - apoyada por algunos sectores de los Estados Unidos, justamente para parar ese proceso.

Pero los movimientos sociales, evidentemente, no lo ven de esa manera y, felizmente, aprovecharon esta situación para organizarse de una manera para poder resistir este golpe de Estado que no solamente era político sino económico social.

El reconocimiento del gobierno de Lobo complica la situación de la Resistencia

Ahora la situación está difícil. El poder político y económico evidentemente está en manos de la derecha. Y el problema es que el apoyo internacional que está buscando ahora el régimen actual se apoya sobre el apoyo norteamericano, de los Estados Unidos, pero se ve que también en Europa hubo paulatinamente toda una transformación de actitud hacia un reconocimiento por lo menos de facto del gobierno actual basado sobre una farsa electoral.

Porque hubieron elecciones pero con casi el 60% de abstención y fue así que el pueblo expresó su desconfianza total frente al campo político. Así que el gobierno y el parlamento actual son la expresión de una pequeña minoría de la sociedad de Honduras.

Pero las elecciones han permitido al exterior tener la base legal para empezar con un reconocimiento – porque dicen “hubieron elecciones.” Y por eso, muchos países europeos empezaron a aflojar su resistencia frente al golpe y empezaron de hecho a retomar la cooperación, etc.

Eso, también, crea problemas un poco serios para la Resistencia porque es un apoyo internacional al régimen actual que trata de darle una legitimidad. Menos mal que la mayoría de las veces los países latinoamericanos no aceptan eso y todavía no reconocen a Honduras dentro del OEA, por ejemplo.

En el Cumbre con Europa, la condición fue que Honduras no fuera invitado porque la mayoría de los países latinoamericanos no reconocen la legitimidad política del golpe.

La Comisión de la Verdad es para construir la historia de lo que realmente ha pasado

TcS: Entonces, ¿qué tan importante, desde su punto de vista, es el establecimiento de la Comisión de Verdad? Y ¿qué papel piensa Usted que va a poder jugar? ¿Cree que podrá, por ejemplo, defender los derechos básicos de la gente que han sido violados constantemente desde el golpe?

FH: Todo va a depender de la manera en cómo la Comisión va a poder trabajar. Porque, evidentemente, el gobierno no está muy a favor [de que la Comisión trabaje]. Va a hacer todo lo posible para impedir un trabajo normal.

Pero, el primer paso, es tratar de construir la historia - ¿qué ha pasado exactamente? - para tratar de dar una información más adecuada sobre lo que pasó con el golpe mismo.

La segunda cosa va a ser actuar sobre la violación de derechos, particularmente individuales, de periodistas, de dirigentes de movimientos sociales - que fueron arrestado o hasta asesinados - y tratar de ver todos estos casos de la manera más objetiva posible para tratar de ver si eso está vinculado con el golpe y de qué manera.

Y la tercera cosa es estudiar el problema de los derechos fundamentales del acceso al desarrollo, del acceso a la tierra, del acceso a la educación, etc., del conjunto de la población de Honduras, justamente porque no se trata solamente de derechos individuales sino de derechos sociales, y de desigualdades sociales que son inscritas en toda la organización colectiva de la sociedad de Honduras. Eso va a ser, me parece el trabajo de la Comisión.

La extensión de la presencia militar en América Latina

TcS: Hay mucha controversia sobre las bases norteamericanos en Colombia pero quizás un poco menos sobre las bases que se han establecido, o que se van a establecer de hecho, en Costa Rica con un acuerdo que acaba de ser comunicado al público.

A la vez, hay algo que está pasando de manera casi oculta en Honduras que es la amplificación, la extensión de la presencia militar norteamericano en Honduras. Es como que estuvieran haciendo un cerco alrededor de Nicaragua. ¿Usted tiene una opinión sobre esto en el contexto centroamericano?

FH: Hay varias cosas que podría decir sobre esto. Primero, pienso que las reacciones fueron más fuertes alrededor de las bases en Colombia porque la oposición al régimen colombiano de Uribe era más fuerte y más clara que la oposición al gobierno en Costa Rica. Así también la vinculación internacional de la oposición en Colombia era mucho más grande.

Y por otra parte, era tan claro el asunto en Colombia que, después que se cerró la base de Manta en Ecuador, los Estados Unidos concentraron todas sus bases en Colombia. Y además Colombia es vecino de Venezuela. Todo eso hizo que la opinión mundial fue más alertada sobre ese problema que sobre lo que está pasando en Costa Rica.

El raro discurso del Embajador estadounidense en Tegucigalpa

Por otra parte, lo de Honduras es muy importante también. El año pasado, tres semanas después del golpe estuve en Honduras y fui recibido por el Embajador norteamericano en Honduras. Y muy curiosamente el Embajador, que se llama Hugo Llorens, es cubano de origen, empezó para decirnos que era muy contento de vernos y de ver que llevamos dos o tres de la comisión de derechos humanos “porque este golpe, no lo podemos aceptar.”

Dijo “yo recibí a la señora del Presidente Zelaya, se refugió en mi embajada durante una semana. Hace pocos días también recibí a un periodista de izquierda que se refugió en mi embajada. No podemos aceptar este golpe de estado.”

Entonces, conociendo la historia del personaje - que era adjunto de Negroponte - dijimos “qué raro el discurso.” Él nos dijo, “yo soy diplomático, y por eso tengo que defender el punto de vista de mi país.” Lo que significa que si es Reagan va a ser de extrema derecha y si es Obama va a ser un poco diferente.

Pero después entendí que había diferencias de opinión en los Estados Unidos entre el Departamento de Estado, el Pentágano y la CIA. Porque el Pentágano y la CIA apoyaban el golpe y la perspectiva del Departamento de Estado era que había sido tonto hacer un golpe cuando, esperando algunos meses para las elecciones de noviembre, el problema se hubiera podido arreglar de manera legal. No estaban en contra del cambio, sino en contra de la manera en que se hizo.

En ese momento no habíamos tocado el tema de la base norteamericana [Palmerola,] cuando él nos dijo “¡Aquí tenemos la base norteamericana más grande de toda América Central! ¡Tenemos centenares de soldados listos para intervenir en casos de terremotos, o de ciclones!”

Evidentemente este discurso fue poco creíble. Pero yo pienso que todo esto está dentro de la perspectiva del control del continente. Y también muy ligado con el problema del control de los recursos naturales.

Ha habido un drástico aumento en los gastos militares norteamericanos. En los dos últimos dos años ha habido un aumento de US$100,000 millones. Y esto es muy vinculado con la necesidad de controlar el agotamiento de los recursos naturales y especialmente los recursos energéticos. También, definitivamente, hay un aspecto de controlar los regimenes políticos que traten de emanciparse.

Y eso entra en esta perspectiva. Se hace alianza con los países que son de derecha, prácticamente, y así dividen a América Latina en dos.

Pocas perspectivas de cambio en Europa

TcS: ¿Cómo ve la crisis en Europa? ¿Cree que existen perspectivas de construcción de algún tipo de alternativa fuera del marco establecido del sistema actual?

FH: Creo que debemos ser muy conscientes de que Europa se está construyendo sobre la base de un mercado común. Esta ideología del mercado común ha estado orientando, realmente, todo el desarrollo de la Unión Europea.

Esto se expresa en el tratado constitucional de Lisboa, que es prácticamente la constitución europea. Este tratado fue aprobado, generalmente, por los parlamentos. Solo tres países hicieron un referéndum. Y en los tres países donde hubo una consulta popular, ¡fue rechazada! Por eso trataron de evitar toda consulta popular en el resto de Europa.

En Europa lo que esta constitución hace es afirmar la orientación de comunidad de mercado, es decir el capitalismo, como base de la construcción europea. Eso es constitucionalmente.

Por otra parte, el tratado, afirma también la importancia de la OTAN como base para la defensa que significa la sumisión de Europa a los Estados Unidos. Esto también está en la propia constitución lo que significa que todavía estamos en una ola neo-liberal que, a pesar de la crisis y de todas las críticas, continúa. Miramos la privatización de los servicios públicos, de los ferrocarriles, de los correos, etc. - de todos los servicios públicos – esto sigue, sigue, sigue.

Por eso, por el momento no podemos esperar mucho de Europa. Todavía la hegemonía del capital es tal que la gente no reacciona. Sí reacciona de manera puntual, hay muchas reacciones en diferentes países pero en puntual. No hay una reacción revolucionaria, no hay una lucha de clases, son reacciones puntuales.

Se desconstruye poco a poco lo que fue la Europa social – el seguro social, las pensiones, los salarios que de hecho se están disminuyendo, la participación de los trabajadores en el ingreso nacional disminuye.

Así que estamos en una situación, para mí, muy bloqueada y no sé hasta cuándo va a durar. ¿Hasta cuándo vamos a aceptar este desmantelamiento de todas esas conquistas sociales del pasado?

Yo pienso que [no hay una reacción revolucionaria porque la gente tiene miedo, tienen miedo de perder lo que todavía tienen. Esto provoca una reacción de conservatismo y no de lucha social.

Porque no se habla en bien del gobierno nicaragüense en Europa

TcS: Usted ha estado aquí desde hace cinco días, ha podido ver algo. Muchas de las cosas que están implementando aquí son cosas que importantes sectores de la izquierda en Europa reclaman. Sin embargo, por lo general, hablar bien de Nicaragua en Europa es una receta para la pérdida de influencia política en algunos círculos. ¿Cómo puede explicar eso Usted?

FH: Yo pienso que la actitud de la Europa política está vinculada primero con la concepción general que he descrito que no va a aceptar fácilmente nuevas paradigmas de orientación de los países latinoamericanos. Por eso hay una cierta resistencia a Venezuela, a Ecuador, a Bolívar y evidentemente a Nicaragua.

Por otra parte lo que llaman los valores fundamentales que quieren defender es en parte la democracia y es una democracia definida de manera muy formal. Por eso se ataca fuertemente a Nicaragua diciendo que hubo fraude en las elecciones y por eso Europa no puede aceptarlos y entonces hay que afectar la ayuda directa a la administración estatal.

Toman eso como pretexto precisamente de tener otra actitud frente a Nicaragua sin tener en cuenta los otros aspectos. Tal vez pueden tener razón en parte, pero no sé justamente si se ve el esfuerzo que se hace en Nicaragua ahora para transformar cosas desde el punto de vista social comparado con lo que ha pasado antes con los otros gobiernos.

Se debe de tener en cuenta todo eso. Pero ellos no lo hacen porque ven solamente el aspecto de una democracia formal - que tiene su importancia - pero deberían entrar en un juicio más global, más general.

TcS: Le agradecemos mucho, Padre, por su tiempo.

Fuente: tortillaconsal.com