jueves, 18 de febrero de 2010

Resistencia: organization and goals

Por RAJ
As we have previously discussed, the proposal on the table for the composition of a "truth commission" includes a call for membership of one representative of the Honduran resistance.

But the question that raises is, who decides who can represent the resistance? it is already clear that there are attempts to misrepresent César Ham's appointment to the Lobo Sosa cabinet as somehow representing the "resistance" (with a lower case "r"). This in part stems from the logic of refusing to recognize any movement that has not subjected itself to the legal requisites of registration as a "political" organization under Honduran law.

Instead, the National Popular Resistance Front (with a capital "R") continues to organize itself as a broad popular movement, by definition without a single leader. And that movement has reiterated that its goal is not to be part of a truth commission seen as intended to whitewash the coup; but to advocate for a new constitutional assembly.

This point is made most clearly by a statement
posted today on Vos el Soberano:

Definition and Organic Structure of the Frente Nacional de Resistencia

The FNRP is a broad organization of political and social struggle, anticapitalist, anti-neoliberal, anti-oligarchic, anti-imperialist, anti-patriarchal, and anti-racist that seeks the transformation of social, political, economic, educational structures, and those of cultural dominance, by means of the installation of the National Constitutional Assembly, inclusive and popular, that will approve the first political constitution made by the people to refound the State of Honduras, eliminating the present relations of domination and exploitation and creating a system of social justice that wil guarantee the well-being, liberty, and dignity of all men and women.

The FNRP seeks to deepen Latin American and Central American integration, and in the framework of the free self-determination of the peoples, rejects any type of domination or foreign meddling in the internal affairs of the country.

The FNRP is an instrument that is a construction of popular power with full political and ideological independence from political parties, religious faiths and other organizations and persons, and is made up of popular movements, social organizations and political forms that seek the social transformation of the country; in it are represented inhabitants (men and women), the peasantry, laboring men and women, micro, small, and medium-size business men and women, environmental movements, students, progressive NGOs, progressive and democratic political forces, the teaching profession, professionals, human rights groups, youth, women, artists, indigenous and black peoples, groups, the lesbian, gay, trans-sexual and bisexual community (LGTB), popular churches, migrants and other organized and unorganized sectors.

The Frente Nacional de Resistencia Popular has as fundamental axes of struggle, political formation as the determining factor for the construction of participatory democracy, organization as a key factor for the consolidation of forces at the local, regional, and national level, and permanent mobilization in defense and protection of the rights of the people.

General description of the organic structure:

1. Resistance collectives (neighborhoods, rural communities, popular organizations, social organizations)

2. Municipal assembly of representatives of the resistance collectives

a. executive organ: coordination of municipal resistance

3. Departmental [state] assembly of representatives of municipal resistance

a. executive organ: coordination of the state-level resistance

4. National assembly of representatives of state resistance plus the representatives of the social and political forces (popular, social, and political organizations)

a. Executive organ: national coordination

Other notes on organization:

1. Each region will have autonomy to define its own internal organic structure. While the process of consolidation of the local, municipal, and department-level Resistance Fronts is in process, a Provisional National Coordination will be installed.

2. In each level of the organization there will be integrated representatives of the popular organizations and political movements that make up the FNRP

3. Each level of organization will define the working groups that are necessary to carry out its operational work.

4. The conduct of each form should be horizontal, democratic, and inclusive, respecting the declaration of principles.



So again we ask: who will speak for the "resistance" in the proposed Truth Commission? and who will they speak for?
Fuente: hondurasculturepolitics.blogspot.com
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LOS COLECTIVOS DE RESISTENCIA

Oscar Amaya Armijo

Una de las tareas grises, pero necesarias, en la actual coyuntura histórica, es la organización popular.

Por supuesto, el modelo de organización debe ser de nuevo tipo, distinta de la estructura tradicional conocida; concebida al margen de los resabios que genera el modelo artesanal de producción.

Existe un fuerte sector organizado tradicionalmente en sindicatos, asociaciones campesinas, colegios profesionales, patronatos, etc., los que se juntan para organizar y movilizar a los filiados para ampliar y conservar sus conquistas sociales y económicas.

Estas organizaciones constituyen una considerable fuerza aglutinada en el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), fuerza que ejerce una enorme oposición a la dictadura encabezada por Pepe Lobo.

Sin embargo, a raíz del golpe de Estado, el mapa organizacional ha cambiado en Honduras, en virtud de la irrupción masiva del pueblo hondureño en la lucha política, rebasando la capacidad movilizadora de la organización tradicional.

Ahora surgen como un reguero de pólvora organizaciones de nuevo tipo que acompañan al FNRP en sus movilizaciones para instaurar en Honduras una Asamblea Nacional Constituyente y popular con miras a liquidar la injusticia.

Pero el aporte más grande del FNRP en materia de organización, es la constitución de los Colectivos de Resistencia (CR) en todo el territorio nacional para canalizar con mayor éxito la movilización popular.

Los Colectivos de Resistencia son estructuras que aglutinan a los hondureños sin distingos específicos allí donde la organización tradicional no llega.

Estos colectivos constituyen un verdadero poder popular en villas, caseríos, aldeas y municipios, y se encargan de organizar y ejecutar la estrategia y táctica del frente en el nivel de base.

Son estructuras flexibles en virtud del carácter diverso de sus militantes, lo que permite, además, mantener relaciones de horizontalidad con las estructuras municipales, regionales y con la Coordinación Nacional del Frente.

Es probable que estas estructuras se organicen de acuerdo con las características propias de las regiones identificadas por el FNRP, tomando como base el principio de voluntariedad e idiosincrasias regionales.

En la actualidad, las tareas fundamentales de los CR se circunscriben en organizar actividades en función de los tres ejes aprobados por el frente: la organización, la formación política y la movilización popular.

Mediante la puesta en marcha de estas estructuras organizativas, el frente busca acumular fuerzas democráticas y revolucionarias contra la dictadura, mediante la movilización política y reivindicativa.

Los CR son, en realidad, los más importantes bastiones del FNRP en su estructura organizacional; de estos organismos de base depende el éxito movilizador mostrado en los últimos tiempos.

La fuerza movilizadora del FNRP se incrementará en la medida en que en todos los rincones de Honduras se organicen los CR, para que constituyan desde abajo el poder popular.

De estas estructuras, de su capacidad aglutinante y movilizadora en el barrio, la colonia, el centro de trabajo, la villa, la aldea, el municipio, dependerá el cumplimiento de los objetivos ulteriores del frente: refundar y trasformar el país por otro más incluyente y solidario.

Fuente: Vos el soberano

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MUCA denuncia nuevos desalojos y un macabro plan contra los campesinos

Palma Africana y Garrote
Rel-UITA

Asesinatos, secuestros, torturas y desalojos en la nueva era de “Pepe” Lobo


En el marco del desacreditado Acuerdo de Tegucigalpa-San José, el próximo 25 de febrero se instalará la Comisión de la Verdad, para supuestamente investigar los hechos acaecidos durante el golpe de Estado y dar así por “concluida” esa triste etapa de la historia de Honduras. El Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) y las diferentes organizaciones de derechos humanos rechazan tajantemente la que consideran la última pieza de una pantomima, orquestada para aparentar que Honduras ha vuelto a la normalidad. Así mismo denuncian los secuestros, torturas, asesinatos contra miembros de la Resistencia y los desalojos violentos contra los campesinos del Movimiento Unificado Campesino del Aguán (MUCA), quienes siguen defendiendo sus tierras usurpadas por empresarios golpistas.

La región del bajo Aguán, en el departamento norteño del Atlántico hondureño, ha sido nuevamente escenario de violentos desalojos que han dejado un saldo de varios heridos.

El MUCA ha denunciado que el pasado 12 y 14 de febrero, cuerpos armados del ejército y de la policía, con el apoyo de guardias de seguridad contratados por el empresario palmero Miguel Facussé, atacaron a grupos de campesinos que a partir del 9 de diciembre 2009 iniciaron un proceso de recuperación de tierras.

Según esta organización, las tierras fueron usurpadas por los empresarios Miguel Facussé, René Morales y Reynaldo Canales, quienes aprovechando del golpe de Estado, paralizaron el proceso de negociación iniciado bajo la presidencia de Manuel Zelaya.

“Los campesinos del MUCA están siendo constantemente amenazados de muerte y han sido objeto de varios desalojos violentos por parte del Ejército, la Policía nacional preventiva y guardias de seguridad (paramilitares), conformados fundamentalmente por reservistas del ejército bajo el mando de dos Coroneles de la zona”, denunció a Sirel el vocero del MUCA, Wilfredo Paz.

El 12 de febrero, los miembros del MUCA que se encontraban en las tierras recuperadas en la comunidad de La Concepción, municipio de Tocoa, en el Departamento de Colón, fueron atacados con armas de fuego y hubo varios heridos, entre ellos Margarito Peralta, quien se encuentra muy grave en el hospital.

“Estábamos en la finca cuando llegó una patrulla de la Policía y tres carros con los guardias de seguridad de Miguel Facussé, todos con pasamontañas –relató Juan Ramón Chichilla, uno de los miembros del MUCA quien sufrió el intento de desalojo–.

Comenzaron a amenazarnos, diciéndonos que nos iban a capturar y a matar. Después de media hora llegó otra patrulla con elementos de la Policía Preventiva y de las Fuerzas Armadas y comenzaron a dispararnos.

Empezó un fuerte tiroteo donde hubo varios heridos de ambos lados y mientras huíamos nos seguían disparando. Estamos viviendo en un clima de terror –continuó Chinchilla– y la comunidad entera se siente constantemente amenazada por la continua presencia militar y por los helicópteros que sobrevuelan la zona, bajitos, casi pegados a la matas de palma”, concluyó.

Más desalojos

El día 14 de febrero, cuerpos paramilitares, juntos con efectivos de la policía y del ejército, atacaron a miembros del MUCA en la cooperativa Aurora, en la margen derecha del Río Aguán.

“Los guardias de seguridad llegaron disfrazados con uniformes militares y comenzaron a disparar. En ese caso también hubo varios heridos y se habla de dos muertos –explicó Wilfredo Paz–.

Los campesinos del MUCA no atacan a nadie, solo quieren recuperar las tierras que les fueron usurpadas, sin embargo si las fuerzas represivas y los paramilitares llegan disparando, tienen que defenderse.

En este sentido –continuó el vocero del MUCA– es importante denunciar que ya ha comenzado una campaña para desacreditar a nuestro movimiento, señalando que en estas tierras hay guerrilleros, lo cual es totalmente falso. Solamente hay campesinos defendiendo sus tierras”.

Según denunció el MUCA, el ejército y la policía estarían preparando una ofensiva con más de 500 efectivos para realizar “un peinado de la zona”, lo cual equivaldría a una verdadera masacre.

“No respetan a nadie y no les importa si hay mujeres, ancianos y niños. Cuando llegan disparan a matar. Pedimos –concluyó Paz– a las organizaciones de derechos humanos nacionales e internacionales que se desplacen hacia la zona del Bajo Aguán, porque las próximas horas van a ser cruciales.

Pedimos también a la comunidad internacional y a organizaciones solidarias que denuncien lo que está ocurriendo, y que presionen para que se reactiven las negociaciones, porque en estas zonas la vida no vale nada, los derechos humanos no valen nada. Lo único que vale es el interés y el dinero de los empresarios”.

El MUCA denunció también que hay aproximadamente 300 órdenes de captura en contra de sus miembros.

La nueva era del presidente “Pepe” Lobo

Los hechos ocurridos en el Bajo Aguán son parte de una estrategia represiva más amplia, que ya no parece interesar a buena parte de la comunidad internacional, ya proyectada hacia la normalización de sus relaciones comerciales con Honduras.

El 15 de febrero fue asesinado Julio Funes Benitez, miembro activo del FNRP y del Sindicato de Trabajadores del Servicio Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SITRASANAAYS). Dos sicarios que conducían una motocicleta le dispararon tres balazos.

El 12 de febrero, Hermes Reyes, representante del Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ) ante el FNRP, fue insultado, agredido y herido por desconocidos.

El 11 de febrero, desconocidos asaltaron la casa del vicepresidente del STIBYS, Porfirio Ponce, llevándose una computadora que contenía valiosas informaciones sobre el Sindicato y la Resistencia.

El fin de semana recién pasado, estos tres activistas de la Resistencia habían participado a la asamblea del FNRP en Siguatepeque, donde se está llevando a cabo un proceso de discusión y fortalecimiento de la Resistencia de cara a la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente.

Fuente:
www.rel-uita.org - www.rebelion.org
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¡El colmo! Fox integraría comisión de verdad de Honduras

El ex vicepresidente guatemalteco Eduardo Stein afirmó este miércoles que "sería muy honroso" que el ex mandatario mexicano Vicente Fox integre una comisión que examinará el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya en Honduras.

Stein, coordinador de una comisión de la verdad, dijo en rueda de prensa que "los nombres de los miembros extranjeros de la comisión los daré a conocer de manera definitiva hasta ponerme de acuerdo con ellos porque con esa labor me distinguió el presidente (hondureño Porfirio) Lobo".

"Sería muy honroso que el ex presidente Fox nos acompañe en esta tarea", dijo Stein, que fue vicepresidente del 2004 al 2008.

En la comisión estarán cinco personas, dos hondureñas y tres extranjeras.

"El presidente Lobo me ha pedido que me encargue de buscar los dos representantes extranjeros de la comisión, los que podrían ser ex presidentes, ex ministros de justicia o ex cancilleres con alguna experiencia en este tipo de situaciones... y eso lo haré en los próximos dos días", afirmó Stein.

Informó que Lobo instalaría la comisión el 25 de febrero.

Según la prensa local, uno de los hondureños sería Manuel Acosta Bonilla, ex ministro de Hacienda y abogado de profesión.

Stein compareció ante los periodistas junto al boliviano Víctor Rico, enviado especial de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que financia el proyecto hondureño.

La OEA expulsó del organismo a Honduras en julio luego del derrocamiento de Zelaya, que está refugiado en la República Dominicana.

El nuevo gobierno de Lobo, que asumió en enero, aspira que la conformación de la comisión le permita recuperar la confianza entre numerosos países que rompieron vínculos por el derrocamiento de Zelaya, ocurrido el 28 de junio, cuando los militares lo expulsaron del país.

Stein fue canciller de Guatemala en el gobierno de Alvaro Arzú (1996-2000) y ha dirigido misiones de observación electoral.
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Comienza la privatización del agua en Honduras

La dictadura hondureña comienza a vender la infraestructura pública del país

Gonzalo Sánchez

Ante la pretensión del ilegítimo congreso hondureño, dominado por los mismos congresistas que dieron el golpe de estado el verano pasado, de llevar a cabo la privatización del agua, vendiendo en un primer paso la hidroeléctrica José Cecilio del Valle a una corporación italiana, los ciudadanos de las 90 población del sur, han amenazado con tomar las instalaciones y cortar las carreteras de acceso.

La principal actividad del congreso hondureño después del golpe de estado fue suspender los derechos constitucionales, servir como cárcel de tortura y vender la infraestructura y recursos públicos de honduras a manos privadas.

Ahora comienzan a notarse las consecuencias. Los terratenientes que vieron como sus tierras improductivas eran trabajadas por campesinos que no tenían que pagarles por trabajar, han vuelto a tomar posesión de ellas apoyados por las fuerzas policiales y militares. El agua sigue el mismo camino.

La hidroeléctrica José Cecilio del Valle abastece de agua a 120.000 personas, hasta ahora pública, pasará a manos privadas. El último día en el que el dictador Roberto Micheletti estuvo liderando el régimen represor, sancionó un decreto aprobado por el congreso por el que se aprobaron unas legislaciones sobre obras públicas, entre las que se encuentra la de la hidroeléctrica.

Al día siguiente, para ocultar el decreto, se falsificó la Gaceta Oficial del Estado, imprimiendo en la Empresa Nacional de Artes Gráficas dos series diferentes con el mismo número y en sólo 20 de las gacetas impresas se incorporó el decreto.

Fuente: tercerainformacion.es

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Honduras: Asamblea Constituyente única salida

El intento de lograr un ambiente de normalidad en Honduras es un fracaso. La apócrifa administración de Porfirio Lobo ha continuado la ola represiva de asesinatos, secuestros y desapariciones.
Carlos Angulo Rivas

El intento de lograr un ambiente de normalidad en Honduras es un fracaso. La apócrifa administración de Porfirio Lobo ha continuado la ola represiva de asesinatos, secuestros y desapariciones, iniciada por el golpe de estado y la dictadura de Roberto Micheletti. Los crímenes contra dirigentes políticos y sindicales, y de opositores a la farsa electoral respaldada por Estados Unidos, se vienen dando mediante campañas de intimidación a cargo del ministerio de Seguridad dirigido por Oscar Álvarez y el corrupto sistema judicial.

Varios representantes de la oposición coaligada en el Frente Nacional de la Resistencia Popular vienen sufriendo los estragos de la violencia estatal. Hermes Reyes, artista en resistencia del teatro, fue capturado y torturado por tres paramilitares en la ciudad de Siguatepeque, lugar donde se realizaba la asamblea organizativa del FNRP, el día viernes 12 de febrero por la noche. La casa de Porfirio Ponce, dirigente del FNPR fue allanada en Tegucigalpa por sujetos que se identificaron como policías, destruyeron parte de sus pertenencias y le robaron su computadora, en presencia de sus familiares y vecinos.

La actuación de elementos paramilitares se da con manifiesta impunidad en todo el territorio nacional y en lugares claves de la capital. Usando esta metodología, en la Colonia Ciudad Planeta de San Pedro Sula fue secuestrado el matrimonio Edgar Martínez-Carol Rivera, quienes junto a Melissa Rivera, Johan Martínez (hermanos de la pareja) no son habidos. A pesar de la intensa búsqueda iniciada de inmediato por los vecinos del lugar, a la fecha nadie conoce el paradero de estas víctimas de la intensa represión desatada por el gobierno de Lobo. La violación de los derechos humanos continúa y las libertades democráticas están restringidas de la misma forma como cuando se impuso la dictadura de Micheletti destituyendo y expulsando del país al presidente constitucional Manuel Zelaya, quien fuera respaldado en toda instancia por la comunidad internacional.

Repasando los hechos, no hubo restitución del presidente Manuel Zelaya como se acordó de forma unánime en la OEA y en las Naciones Unidas. La continuidad del golpe de estado se dio con el auspicio de Estados Unidos mediante unas elecciones artificiales y falsificadas. La elección de Porfirio Lobo, en un país controlado por la dictadura de Roberto Micheletti y con el ejército y la policía en las calles de las principales ciudades de Honduras, no puede llamarse democrática sino despótica y totalitaria. La falta de transparencia y la ausencia de supervisión internacional en el proceso electoral, tal como se acostumbra en el continente, invalida el sufragio y por consiguiente la investidura de Lobo como presidente de los hondureños. Esa es la situación concreta existente en el pequeño país centroamericano.

Honduras se debate como al principio, desde el golpe de estado del 28 de junio del año pasado, en la misma situación de fuerza, aislada del contexto internacional y en medio de una profunda crisis económica, política y social. Y el peso del apoyo brindado por Estados Unidos no puede resolver por sí solo la catastrófica situación en este país convulsionado y ávido de libertad en el camino de la reconstrucción nacional. A manera de palo que regresa contra los golpistas, la acción de fuerza y la violencia de las armas contra el pueblo ha logrado la unidad y el despertar de las conciencias adormecidas. La resistencia contra la dictadura fue articulando un movimiento liberador, cuya expresión en medio de la lucha sobrepasa largamente el espacio de un simple cambio de gobierno. Las experiencias políticas transformadoras, vividas durante la lucha de resistencia a los golpistas, van más allá de los ofrecimientos propios de las campañas electorales, difundidos en los medios de comunicación patronales. En esta dirección, la manera tradicional de realizar un cambio de gobierno se vio anulada y perdió la característica amañada del orden burgués establecido, aquel de la simple alternancia entre los viejos partidos de la oligarquía y la plutocracia. Así la participación popular, frente al llamado de la dictadura de Micheletti, para ir a elecciones fue aparatosamente mínima.

El fenómeno político a favor de las clases explotadas y marginadas se hizo evidente a través del Frente Nacional de la Resistencia Popular, una fuerza nacional surgida en el fragor de la lucha contra la dictadura y por la reposición del presidente depuesto, Manuel Zelaya. El discurso de Juan Barahona, a nombre del Frente, en los actos de traspaso de poder desde el presidente Zelaya hacia el pueblo hondureño, en Tegucigalpa el mismo 27 de enero último, fue elocuente. “Honduras ha cambiado para siempre. Nuestro pueblo, hoy alzado contra la dictadura del enemigo oligárquico e imperialista, se ha convertido en un gigante de la dignidad, el sacrificio y la conciencia. Nunca antes en nuestra historia estuvimos más unidos los sectores populares, nunca antes se tuvo tanta conciencia de los derechos de los hombres y mujeres pobres, nunca antes se mostró tan claramente la naturaleza explotadora, totalitaria y asesina de los que han sido dueños de este país y que hoy tiemblan ante la fuerza arrolladora de la Resistencia Popular.”

“La Resistencia no recibe esta banda presidencial como un trofeo o un simple reconocimiento a su esfuerzo. Si no que lo recibe como una altísima responsabilidad: la de representar al Pueblo y lograr que prevalezca la verdadera democracia participativa y popular.” En este acto político, simbólico y multitudinario se desconoció a Porfirio Lobo como presidente constitucional, pasando a ser un administrador endeble y provisorio del estado que deberá, más temprano que tarde, llamar a una convocatoria electoral destinada a la instalación de una Asamblea Constituyente que a su vez, terminada su labor de elaborar una nueva carta magna, convocará a elecciones generales de presidente de la república y congresistas. Porfirio Lobo, aislado como está, no tiene otra salida.

En reconocimiento a los mártires y luchadores sociales caídos durante las jornadas de lucha, trabajadores, pobladores y campesinos, Barahona dijo: “Por ellos y ellas juramos que no habrá descanso, que no negociaremos los principios jamás, que no perdonaremos la traición y que vamos a transformar este país para que sea libre, democrático, justo y verdaderamente independiente.Luchamos por la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente Popular que sea revolucionaria y vaya más allá de reformas tibias que dejarían intacto el sistema de privilegios mediante el cual los poderosos viven con infinitos lujos a costa de la explotación del trabajo de los pobres y el robo de los bienes públicos y la extracción inmisericorde los recursos naturales.”

“Nos planteamos una sociedad nueva, un ser humano nuevo, que no exalte el egoísmo como valor supremo, sino que pretenda el desarrollo integral de la colectividad. Aspiramos a forjar personas solidarias, que sientan como propias las miserias de los demás y que luchen por eliminar las desigualdades sociales que provocan el capitalismo, el patriarcado y el racismo.Peleamos por una patria libre de injerencias externas, sin bases militares que sirvan para dañar a nuestros hermanos centroamericanos, sin transnacionales que roben nuestras riquezas impunemente, sin clases políticas que reciban órdenes desde el imperio. Luchamos por la integración de los pueblos latinoamericanos y la unión de Centroamérica.”

*Poeta y escritor peruano residente en Canadá.

Fuente: www.kaosenlared.net

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Denuncian campaña de represión en Honduras contra los opositores

Imagen activa

El Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (CODEH) denunció hoy una campaña de represión contra los miembros del opositor Frente Nacional de Resistencia Popular.

Seguimos con extrema preocupación la sistemática persecución, desaparición temporal, tortura, violación y asesinato, que actualmente se dirige para causar terror en las personas, subrayó el Comité en un comunicado.

Desde CODEH hemos observado un patrón sistemático de acciones orientadas a cometer crimines de lesa humanidad, tratando en estos actos de proteger la identidad de los autores y posesionando el miedo en la sociedad, agrega.

Entre los últimos crímenes cometidos por personas que se identifican como policías, menciona el asesinato a tiros del dirigente sindical Julio Benítez y el secuestro de Vaneza Zepeda, de 29 años, hallada muerta hace dos semanas.

Recuerda que ambos eran destacados activistas del Frente, creado por organizaciones sociales y políticas el 28 de junio pasado, poco después del golpe militar contra el presidente Manuel Zelaya.

Señala también el secuestro temporal de numerosos miembros de la resistencia, quienes luego son abandonados, vivos, pero con señales de tortura, en sitios apartados del país.

El CODEH censura el silencio cómplice ante estos hechos de instituciones como la Corte Suprema de Justicia, el Ministerio Público y los organismos del estado encargados de velar por el respeto a los derechos humanos.

Fuente: Prensa Latina - lma/rl

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miércoles, 17 de febrero de 2010

Las rebautizadas criaturas de la CIA

por Ronnie Huete

Las criaturas han estudiado detenidamente el manual de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para desestabilizar el movimiento social o progresista que surge con mayor fuerza al pasar de los años en nuestra Latinoamérica.

Como bien lo cito el ex presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt cuando su gobierno creó el ejercito de la Republica Dominicana en 1924 y escogió como comandante al ex sargento de la infantería de marina norteamericana Rafael Leónidas Trujillo a quien el presidente Roosevelt caracterizó con los siguientes términos: “Trujillo es un hijo de perra, pero es nuestro hijo”. Y quien lidero la dictadura militar en Republica Dominicana por más de treinta años, para luego ser asesinado por quienes le habian ofecido el poder. Esto, según las investigaciones de la publicación titulada: la CIA contra America Latina.

Volviendo a las criaturas, cuyas características se asemejan a las mencionadas por este ex presidente Roosevelt ya están dispuestos a seguir ejecutando en conjunto una desenfrenada represión contra el pueblo de Honduras, específicamente con la militancia pacifica del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP).

Estos hijos de la CIA han firmado recientemente un plan para combatir el narcotráfico. En la corta visita que realizó a Honduras el presidente de Colombia Álvaro Uribe quien firmó una declaración con su anfitrión el mandatario de facto Porfirio Lobo Sosa en el que se destaca en que ambos países trabajaran en la materia de seguridad y narcotráfico.

Ambas declaraciones fueron firmadas sin hacer remembranza de que en Colombia en varias décadas ha sido uno de las principales naciones vinculadas al narcotráfico y al crimen organizado sin que haya existido un declive de estos problemas sociales que mantienen a una fuerte población de colombianos viviendo en el exterior. De igual forma a Porfirio Lobo Sosa cuando fue presidente del poder Legislativo 2002-2006 no logró mermar la delincuencia que el mismo promovía a través de la prensa fascista junto al entonces secretario de Seguridad Oscar Álvarez, quien de nuevo retorno a su cargo.

Estos pactos llevan a la conclusión que los mandatos de la CIA siempre deben de realizarse de forma oficial y diplomática, pero la puesta en marcha en los mismos recrudece el estado de derecho de vivir haciendo uso de la libertad de expresión y pensamiento y el irrespeto a la vida, como el reciente asesinato del sindicalista Julio López afiliado al Sindicato de Trabajadores del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SITRASANAA) y el reciente ataque que recibió el artista hondureño Hermes Reyes, ambos militantes activos del FNRP entre otros casos que van describiendo el manual que la CIA brindo a sus criaturas “presidenciables” Álvaro Uribe y Porfirio Lobo Sosa.

La resurrección de los agentes infiltrados de la CIA dentro del movimiento popular, trasnacionales, gobierno de facto, centros religiosos, instituciones de enseñanza media y superior, entre otras herramientas tecnológicas conocidas como redes sociales, hilvanan los funestos intereses de debilitar las grandes movilizaciones que se efectúan en Honduras a través del FNRP.

Sin embargo el miedo de la inteligencia asesina que caracteriza a Estados Unidos para preservar su hegemonía imperialista tiene presente que la crisis que sufre actualmente el capitalismo los ha llevado a fortalecer el financiamiento de los agentes secretos de la CIA mediante la infiltración sigilosa como siempre lo han realizado para respaldar dictaduras como la que se vive en Honduras a través de la continuación del impuesto Porfirio Lobo.

Ante este panorama el FNRP y el pueblo no organizado disponen abrazar la libertad de frente al enemigo con los nuevos asesinos aprendices de la CIA, quienes ya están operando con la mayor rapidez posible, pero para esto es muy importante la permanente vigilancia de los derechos humanos internacionales, ya que el proceso de lucha en Honduras es totalmente pacifico.

Aunque la represión ya esta sistematizada y selectiva como lo explican los organismos no gubernamentales de derechos humanos en Honduras, es importante que la comunidad internacional que defienden los derechos humanos deben de acercarse a la nación centroamericana con el objetivo de enjuiciar a los enemigos de la patria que están financiando el sicariato y demás formas de aniquilación contra todo aquel que se opone a vivir bajo una dictadura fascista, puesto que el temor de la burguesía hondureña y sus amos transnacionales radica a lo que se viene, ya que la liberación de la patria es un hecho histórico indetenible.

Por tal motivo los países que legitiman un gobierno de facto son amantes del fascismo. Es de urgencia que los organismos de derechos humanos establezcan un sitio de operaciones en Honduras con el propósito de registrar la desenfrenada represión e investigaciones que puedan fortalecer las pruebas de los futuros enjuiciamientos de los culpables de lamentables hechos.

Ya la historia en el resto de la región Latinoamericana nos puede dar la experiencia de lo que sucede cuando se vive en un régimen dictatorial, como el de la actual criatura de la CIA, Porfirio Lobo Sosa.

CEJIL pide condiciones mínimas para el establecimiento de un mecanismo de búsqueda de la verdad en Honduras

Cejil señala que la Comisión de la Verdad debe ser autónoma, independiente y profesional
Ante los apresurados pasos por establecer una Comisión de la Verdad en Honduras y cumplir, según el criterio de las autoridades estatales, con el Acuerdo Guaymuras/San José, CEJIL considera que deben generarse algunas condiciones mínimas para iniciar un proceso de búsqueda de la verdad real en este país que incluya principalmente la investigación de las miles de violaciones de derechos humanos que fueron constatadas por diversos órganos en particular por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Dado que han existido más de 30 comisiones de la verdad en el mundo, es posible identificar las buenas prácticas y principios básicos para la conformación de una instancia que pueda responder a las expectativas de la sociedad y de las víctimas.

En tal sentido, la Comisión de la Verdad debe ser autónoma, independiente, y profesional; no debe tener restricciones para avanzar sus tareas; contar con los medios humanos, económicos y jurídicos para llevar a cabo con éxito su mandato; y sus hallazgos deben tener algunas consecuencias al interior de Honduras (por ejemplo, el establecimiento de medidas de reparación adecuada, la expresa voluntad política de adelantar reformas estructurales para prevenir la repetición de los hechos, y el inicio de investigaciones que tiendan a sancionar a los responsables de las violaciones de derechos humanos).

Entre otras funciones, el trabajo de una Comisión de Verdad debe contribuir para: i) el esclarecimiento de los hechos; ii) el reconocimiento moral y ético de las víctimas de violaciones de derechos humanos; y iii) la presentación de recomendaciones políticas que garanticen la no repetición de las violaciones de derechos humanos.

Por su trascendencia, y la importancia de la legitimación de la herramienta y del proceso mismo, el diseño, establecimiento, implementación y posterior evaluación se debería hacer en amplias consultas con la sociedad civil organizada y las víctimas. Para tales procesos, es fundamental contar con el tiempo adecuado con el fin de que se garantice un trabajo a conciencia, que retome todos los factores necesarios para que tal Comisión lleve a cabo de la mejor manera sus funciones.

Finalmente, el Estado debe analizar las conclusiones y recomendaciones de los informes de la Comisión de la Verdad y responder formalmente a ellas. En tal sentido, debe prever mecanismos que puedan implementar tales recomendaciones. Para tales efectos, es recomendable la creación de una institución de seguimiento a la implementación de los trabajos de la Comisión de la Verdad, a fin de atender las necesidades de las víctimas y para poder dar respuesta a cualquier cuestión pendiente en relación con este tema.

En el caso de Honduras, este reto es importante en virtud de que muchos de los funcionarios involucrados en el golpe de Estado aún se encuentran en funciones, o bien, forman parte de los grupos de poder involucrados en la toma de decisiones, situación que podría impedir que las recomendaciones de una Comisión de la Verdad se hagan realidad.

CEJIL considera que en caso de que los anteriores requisitos mínimos no fueran cumplidos, el establecimiento, funcionamiento y resultados de una Comisión de la Verdad estarían seriamente comprometidos y con ello el camino hacia una verdadera reconciliación en Honduras.

CEJIL hace un llamado a los distintos actores sociales que hoy se encuentran impulsando una Comisión de la Verdad en Honduras, para que tomen en cuenta el sentir de una gran parte de la población hondureña, particularmente de las organizaciones de derechos humanos y de las víctimas de violaciones de derechos humanos, y se aseguren de que cualquier mecanismo creado tenga como eje central la protección y reparación de quienes han sufrido en carne propia las consecuencias del golpe de Estado. De igual manera, insta a la comunidad internacional a dar seguimiento puntual a este proceso que podría ser histórico si se lleva a cado de manera adecuada. Ver pronunciamiento completo
Fuente: Defensoresenlinea.com
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El impacto de las Comisiones de la Verdad en América Latina

Esteban Cuya*
Las Comisiones de la Verdad son organismos de investigación creados para ayudar a las sociedades que han enfrentado graves situaciones de violencia política o guerra interna
El proceso de superación del pasado, en las sociedades en las que se establecieron regímenes totalitarios, comienza en algunos casos con el trabajo de las Comisiones de la Verdad, encargadas de investigar las violaciones a los derechos humanos y al derecho humanitario en el período reciente.
La superación del pasado supone para la sociedad nacional, el enfrentamiento crítico con los graves hechos de violencia en un período determinado, a fin de buscar formas de reparar los daños causados y procurar evitar su repetición en el futuro. Por eso el grito común en los países donde se han producido violaciones sistemáticas y masivas de los derechos humanos es el de ¡Nunca Más!

Pero la superación del pasado no se agota con los esfuerzos de una Comisión de la Verdad, que trabaja durante un tiempo limitado y bajo un mandato específico, con campos de investigación limitados. La superación del pasado es un proceso que dura muchos años y que continúa más allá del periodo de los gobiernos de transición. En Argentina, 18 años después del fin de la dictadura militar, el tema de la superación del pasado sigue en el orden del día.

En Chile hubo una situación similar. En Junio del 2001 diversas organizaciones chilenas de Derechos Humanos, entre ellas la Comisión ética contra la Tortura y la Organización de Defensa Popular, exigieron a su gobierno la creación de una "Comisión Investigadora de Verdad, Justicia y Reparación para los sobrevivientes de la tortura en Chile", que afectó a unas 300,000 personas durante la dictadura de Pinochet. La ODEP señaló que "el reconocimiento por parte del Estado y la sociedad chilena de este crimen -de la tortura- es imprescindible para reparar los traumas físicos, mentales, morales y sociales que constituyen sus secuelas y lograr la verdad, aplicar la justicia y reparar a las víctimas de tortura". 1

Introducción: ¿Qué son las Comisiones de la Verdad?

Las Comisiones de la Verdad son organismos de investigación creados para ayudar a las sociedades que han enfrentado graves situaciones de violencia política o guerra interna, a enfrentarse críticamente con su pasado, a fin de superar las profundas crisis y traumas generados por la violencia y evitar que tales hechos se repitan en el futuro cercano.

A través de las Comisiones de la Verdad se busca conocer las causas de la violencia, identificar a los elementos en conflicto, investigar los hechos más graves de violaciones a los derechos humanos y establecer las responsabilidades jurídicas correspondientes.

El trabajo de la Comisión de la Verdad permite identificar las estructuras del terror, sus ramificaciones en las diversas instancias de la sociedad (Fuerzas Armadas, Policía, Poder Judicial, Iglesia), entre otros factores inmersos en esta problemática. Esta investigación abre la posibilidad de reivindicar la memoria de las víctimas, proponer una política de reparación del daño, e impedir que aquellos que participaron en las violaciones de los derechos humanos, sigan cumpliendo con sus funciones públicas, burlándose del Estado de derecho.

Entre los aportes fundamentales de las Comisiones de la Verdad que han existido en América Latina podemos destacar:

1. El Auto-descubrimiento de una realidad "ignorada", semiocultada
Los graves hechos de violaciones a los Derechos Humanos, los secuestros, las torturas sistemáticas, las desapariciones forzadas, el genocidio, pese a su repetición por periodos prolongados, durante mucho tiempo no merecieron el reconocimiento, por parte del conjunto de la sociedad civil, como un problema de dimensión nacional.

Muchas veces por la censura de las informaciones, impulsada o impuesta por las autoridades gubernamentales, amplios sectores de la población vivían ignorando que a pocos kilómetros de distancia se estaban produciendo violaciones sistemáticas a los derechos humanos o al derecho internacional humanitario.

Cuando los hechos de violencia empezaron a repetirse en una u otra región del país, como pasó en Chile, Perú, Argentina, El Salvador, Guatemala, amplios sectores de la población optaron por la indiferencia frente a los hechos, conducta mantenida a lo largo de los años, incluso durante y después de la transición a la democracia.
"Por algo será" era la reacción de algunas personas, ante las noticias de detención o desaparición de personas. "Algo habrá hecho" sostenían otros, ahorrándose el trabajo de analizar la situación política y el dominio militar impuesto.

Muy pronto se descubriría que también el miedo paralizaba a una buena parte de la sociedad, que silenciaba su voz. Ciertamente había razón para este miedo. Los jefes militares proclamaron abiertamente sus amenazas:

"Primero vamos a matar a todos los subversivos, después a sus colaboradores; después a los simpatizantes; después a los indiferentes, y por último, a los tímidos." 2
"Para que las Fuerzas policiales puedan tener éxito, tienen que comenzar a matar senderistas y no senderistas. Matan a 60 personas y a lo mejor entre ellos hay tres senderistas. Esta es la única forma de ganar a la subversión".

"Nosotros somos profesionales de la guerra y estamos preparados para matar. La guerra es así. Yo no le puedo decir a un soldado, al que se le ha preparado para matar: "ahora no mates", Y si mañana existe un problema, le vamos a decir, ahora si mata? " 3

El miedo también afectó a las autoridades judiciales, que argumentando posibles amenazas de elementos subversivos o terroristas, actuaron como "tribunales sin rostro". Ciertamente esta rara figura del "Juez sin rostro" se prestó para la masificación del abuso y las injusticias contra los acusados por cualquier mínima sospecha de participación en hechos de violencia.

En algunos casos, sentimientos fatalistas llevaron a algunos sectores de la población a aceptar como «normales» los hechos graves de violencia, torturas, desaparición forzada, masacres. Estos sentimientos anularon cualquier posibilidad de plantearse oportunamente formas de resistencia o solución política o jurídica a la problemática.

Los esfuerzos de investigación de la Comisión de la Verdad, la sistematización y consolidación global de los datos obtenidos, permiten valorar la real dimensión y gravedad de los hechos de violencia ocurridos, y pueden ayudar a la sociedad nacional a informarse adecuadamente y tomar conciencia de los graves casos de violaciones a los derechos humanos cometidos en el período reciente y reconocer sus traumáticos efectos para el sector de la población afectada.
• Perú 1980-2000: un estimado de 30,000 víctimas, entre ellos más de 4,000 personas detenidas-desaparecidas.
• Guatemala 1962-1994: 200,000 muertos y desaparecidos
• Argentina, 1976-1983: 30,000 muertos y desaparecidos
• El Salvador: 1980-1991, 75,000 muertos y desaparecidos
• Chile 1973-1990, mas de 3,197 muertos y detenidos desaparecidos.
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Tal como lo reconoció en Argentina la CONADEP en el prólogo de su informe: "…después de haber recibido varios miles de declaraciones y testimonios, de haber verificado o determinado la existencia de cientos de lugares clandestinos de detención y de acumular más de cincuenta mil páginas documentales, tenemos la certidumbre de que la dictadura militar produjo la más grande tragedia de nuestra historia, y la más salvaje. Y, si bien debemos esperar de la justicia la palabra definitiva, no podemos callar ante lo que hemos oído, leído y registrado; todo lo cual va mucho más allá de lo que pueda considerarse como delictivo para alcanzar la tenebrosa categoría de crímenes de lesa humanidad". 4

En Chile, por su parte, el ex Presidente Patricio Aylwin señaló que « La publicación del Informe, de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación (que su gobierno creó en 1990) tuvo gran trascendencia en el país y aún en el exterior. La opinión pública tomó conciencia de lo ocurrido y valoró su gravedad. Quienes no creían hasta entonces que las acusaciones sobre violaciones a los derechos humanos y, especialmente sobre desaparecimientos de personas detenidas fueran fundadas, tuvieron que admitirlas." 5

Luego, la difusión de las informaciones sistematizadas por la Comisión de la Verdad ayuda al despertar de la sociedad a una atroz realidad que no se quiso ver o reconocer en su momento debido. Esta toma de conciencia acerca del pasado de violaciones a los derechos humanos es importante para avanzar en la reconstrucción de la democracia y del estado de derecho, que no se podrán alcanzar mientras persistan las heridas de los tiempos de violencia. Así pues, el reconocimiento de la verdad total, dura, compleja, libre de maquillajes, es la tarea fundamental de una Comisión de la Verdad.

2. La identificación de los sectores involucrados en el desarrollo de las violaciones a los derechos humanos

La verdad global que logra descubrir la Comisión de la Verdad, sobre las violaciones a los Derechos Humanos y al Derecho Internacional Humanitario, tiene que ir acompañada de verdades concretas, específicas, detalladas, que identifiquen a las personas, grupos y organizaciones involucradas en los graves hechos de violencia. Así se evita que las sospechas y acusaciones de graves hechos de violencia se atribuyan a la totalidad de los miembros de las organizaciones militares, policiales, paramilitares o guerrilleras. La culpa individual no debe diluirse en la culpa colectiva. Los inocentes no deben pagar por los culpables.

A partir de esta identificación de los diferentes actores en la violencia, en Guatemala y El Salvador se logró reconstruir el perfil de formación de los agentes militares y policiales, en los que se constató la predominancia de cursos de entrenamiento orientados a perfeccionar las técnicas de tortura, secuestros, fingimiento de hechos para atribuírselo a los "enemigos". etc. Más tarde se propuso la depuración de los "elementos podridos" de las Fuerzas militares y policiales, y la creación de nuevos cuerpos de la policía civil.

También se logró establecer las diferencias existentes entre las organizaciones subversivas, sus conflictos internos, y las violaciones a los derechos humanos que se cometían en su interior, contra sus propios militantes o simpatizantes.

En el Perú se han conocido también diversos grupos que adoptaron los métodos de los escuadrones de la muerte, como el autodenominando "Comando Rodrigo Franco", el "Grupo Colina", etc.

Entre otros ejemplos de grupos paramilitares o de escuadrones de la muerte se pueden mencionar: El G2 y "los Kaibiles" en Guatemala, los "Novios de la muerte en Bolivia", La Triple "A" y el "Batallon 601" en Argentina.

Igualmente hay otros sectores involucrados en delitos de derechos humanos. Los jueces que no aplicaron el derecho, rechazando los recursos jurídicos o «habeas corpus», los funcionarios universitarios que facilitaron informaciones sobre "estudiantes sospechosos", los responsables de los medios de comunicación, los empresarios que financiaron a los grupos paramilitares, entre otros.

Con respecto a los agentes del estado involucrados en violaciones a los Derechos Humanos, la Comisión de la Verdad de El Salvador exigió "el retiro de la Fuerza Armada de aquellos oficiales en servicio activo que hubieran cometido o encubierto graves hechos de violencia." 6

La Comisión de El Salvador recomendó también "la destitución de aquellos funcionarios gubernamentales civiles y miembros del poder judicial que hubieran cometido, encubierto, o dejado de investigar graves hechos de violencia como los que la Comisión ha investigado".

La Comisión recomendó la promulgación de leyes apropiadas que garantizaran que todas las personas implicadas por la Comisión en graves hechos de violencia, sea oficiales militares en servicio activo o en retiro, funcionarios civiles, miembros o comandantes militares del FMLN, jueces o civiles, quedaran inhabilitadas para el ejercicio de cualquier cargo o función pública por un lapso no menor de diez años".

La misma Comisión agregó que esas personas también "...deberían quedar inhabilitadas....para siempre de toda actividad vinculada con la seguridad pública o la defensa nacional". Esto es algo sumamente importante para evitar mantener situaciones que sigan agrediendo y ofendiendo a los familiares de las víctimas.

Lamentablemente esto solo se ha podido aplicar muy parcialmente en El Salvador.
En Argentina, muchos criminales de la dictadura militar siguen en el servicio activo, y hasta ocupan cargos políticos.

3. La Personalización y Humanización de las víctimas

Otra función importante desempeñada en cierta medida por las Comisiones de la Verdad en América Latina, es ponerle rostro a las víctimas, devolverles sus nombres y apellidos, y así superar la etapa de recordarlos en la sociedad como números del horror o datos estadísticos.

Las falsas e injustas acusaciones de "terroristas", o "subversivos", o "comunistas", lanzadas por agentes del estado contra muchas de las víctimas de la violencia, agregaron más dolor a las familias que perdieron al ser querido.

En Chile la Comisión de la Verdad describió brevemente las historias personales de las víctimas de la dictadura de Pinochet. Igual se hizo en Argentina con las víctimas de la dictadura militar de 1976 a 1983. En la mayoría de los casos se pudo comprobar que las acusaciones oficiales eran falsas.

La investigación de la Comisión de la Verdad, como entidad neutral, ha permitido esclarecer el verdadero rol de muchas de las víctimas durante los años de violencia, o las circunstancias precisas de sus desapariciones o muertes, muchas veces totalmente contrarias al discurso oficial con el que se justificaban las ejecuciones sumarias.

Esta reconstrucción y reivindicación de la memoria personal de las víctimas es una parte importante de la verdad que esperaban los familiares de las víctimas. Aquí han ayudado mucho las entrevistas de campo, los testimonios grabados en cintas de sonido. (Defensoría Maya en Guatemala, Madres alemanas en Argentina)

Así se da un paso más para la restauración de la dignidad humana de las víctimas.
Este gesto significa también una reparación moral tanto de las víctimas como de los familiares que lucharon por tanto tiempo para lograr la verdad.

4. La Reparación parcial del daño causado

Las Comisiones de la Verdad han considerado conveniente formular una serie de recomendaciones al Estado, en materia de políticas sociales y económicas, orientadas a reparar en los familiares de las víctimas, en cierta medida, los daños causados por las violaciones a los derechos humanos. La reparación del daño es parcial, debido a que las víctimas se mantienen desaparecidas o muertas.

También se ha propuesto en muchos casos, la rehabilitación del honor de las víctimas, y la construcción de parques, museos, o monumentos conmemorativos (Argentina "Parque de la Memoria" y Chile "Villa Grimaldi") donde los familiares o amigos puedan ir a recordarlos, llevarles flores, mensajes escritos, etc.

En base a su experiencia en Chile, el médico psiquiatra Carlos Madariaga afirma que existe un confusionismo conceptual respecto a lo que se entiende por reparación. 7

Aclara que generalmente "las instancias gubernamentales han entendido la reparación de manera reduccionista, privilegiando las soluciones pecuniarias, en desmedro de los aspectos jurídicos, éticos, sociopolíticos y psicosociales, hecho que ha generado en las víctimas fuertes sentimientos de frustración y desencanto, estados psicoemocionales que han hecho abortar en gran medida los esfuerzos de reparación en curso".

En Chile: Recogiendo las sugerencias del Informe se aprobó en el Congreso la Ley 19.123, (8.02.92) de Reparaciones a las víctimas, con la que se creó la Corporación Nacional de Reparación y Reconciliación. Dicha ley estableció una pensión mensual en beneficio de los familiares directos de las víctimas de violaciones de los derechos humanos o de violencia política (cónyuge sobreviviente, madre o padre, hijos menores de 25 años) como también el derecho a algunas prestaciones de salud por los servicios públicos respectivos, y a becas de estudio en la enseñanza media y superior para los hijos.

La Corporación también declaró víctimas de violaciones a los DDHH a otras 899 personas, de ellas 776 muertas y 123 desaparecidas. Así el total de víctimas directas reconocidas oficialmente por el estado chileno se levó a 3,197, personas, de las cuales 1102 fueron detenidos-desaparecidos y 2,095 asesinados. 8

En Argentina: Se han aplicado programas de reparación económica con pagos equivalentes a una jubilación mínima, a los familiares de los desaparecidos. También se ha logrado la promulgación de leyes que eximen del Servicio Militar Obligatorio a los hijos y hermanos de desaparecidos.

Un aspecto sumamente importante para los familiares de los desaparecidos es la ley 24.321 de Ausencia por Desaparición forzada, que da legalidad jurídica al desaparecido y soluciona las complejas situaciones legales generadas por la desaparición física. Así, ahora en Argentina existe en los registros civiles, además del registro de Nacimientos y de Fallecimientos, el de ausentes por desaparición forzada. 9

En El Salvador: Una reciente evaluación acerca de la ejecución de las recomendaciones de la Comisión de la Verdad de El Salvador, elaborada por Luis E. Salazar precisa que "Las recomendaciones no se ejecutaron, fueron truncadas en el marco de la Ley General de Amnistía,...y lo que se ha realizado es muy poco, y se ha tratado de medidas inmediatas que no han facilitado la sanidad de las heridas causadas durante el conflicto, en la medida que en muchos casos no se ha conocido la verdad, no se ha hecho justicia, y peor aún no se han reparado los daños." 10

A continuación Salazar reconoce que "en El Salvador se creó el Fondo de protección para lisiados de guerra, pero su efectividad circundó a menos del 50% de los afectados".

En Guatemala, la Comisión de Esclarecimiento Histórico recomendó como medida de reparación "que: cree y ponga en marcha con carácter de urgencia un Programa Nacional de Reparación a las víctimas de las violaciones de derechos humanos y hechos de violencia vinculados con el enfrentamiento armado y sus familiares." Recomendó también que "el Programa Nacional de Reparación comprenda medidas individuales y colectivas inspiradas en principios de equidad, participación social y respeto de la identidad cultural, entre las cuales necesariamente han de figurar:

1. Medidas de restitución material para restablecer, en lo posible, la situación existente antes de la violación, particularmente en el caso de la tierra.
2. Medidas de indemnización o compensación económica de los más graves daños y perjuicios como consecuencia directa de las violaciones de los derechos humanos y del derecho humanitario.
3. Medidas de rehabilitación y reparación psicosocial que incluyan, entre otros, la atención médica y de salud mental comunitaria, así como la prestación de servicios jurídicos y sociales.
4. Medidas de satisfacción y dignificación individual que incluyan acciones de reparación moral y simbólica." 11
5.
En algunos contados casos las medidas de reparación han incluido en Argentina, Chile y Guatemala, la entrega de los restos de las víctimas de la violencia a sus familiares, para que les den la sepultura de acuerdo a sus creencias y costumbres.

Este paso ha sido muy importante para poder desarrollar, aunque tardíamente, el proceso del duelo y la toma de conciencia de la pérdida del ser querido. Así los familiares podían empezar con la recuperación psico-terapéutica.

En el Perú las medidas de reparación tendrían que abarcar a todas las víctimas de violaciones a los derechos humanos, entre 1980 y el año 2000, es decir, familiares directos de desaparecidos, torturados, asesinados, así como a los presos inocentes, los emigrantes forzados, entre otros.

5. Aportes para la Prevención de sucesivas violaciones a los derechos humanos
La mayoría de las Comisiones de Verdad en América Latina han recomendado reformas en la legislación penal anti subversiva, la penalización del hecho de ocultar información sobre personas detenidas o desaparecidas, la ratificación de tratados internacionales de derechos humanos, así como la incorporación de estudios de los derechos humanos en todos los niveles educativos, desde la escuela primaria hasta la universidad.

Cambios en las concepciones de seguridad: Después de comprobar las distorsiones o perversiones de la actividad policial, las Comisiones de la Verdad han propuesto la creación de fuerzas policiales de carácter civil y no militar, democráticas y no autoritarias, respetuosas de los derechos humanos, abiertas a la fiscalización y el control ciudadano.

También se recomienda:
• Reorientación de la función militar, en base a su sometimiento al poder civil y a los planes de desarrollo nacional. Revisión de las teorías dominantes en el período de la "guerra fría".
• Programas de educación para la solidaridad y los derechos humanos. Actividades en favor de la memoria de las víctimas de la violencia.
• La utilización de libros de registros uniformes de la actividad policial. (p.ej. Libros de detenidos).
• Representación pluralista de los miembros de la policía, a fin de que se reduzcan las posibilidades de agresiones y abusos por motivos raciales.
•
En uno de sus recientes documentos amnistía internacional señaló que "En muchos países en los que se produjeron las desapariciones, la mayoría del pueblo ni siquiera era consciente de que desaparecían personas. Fue sólo durante el periodo de transición cuando se enteraron más sobre la otra cara de la historia. Por eso es muy importante contar la otra parte de la historia también, para que todo el pueblo se dé cuenta de que ellos también podrían haber desaparecido."

La difusión masiva de los informes y las conclusiones elaboradas por las Comisiones de Verdad constituye una valiosa posibilidad de trabajo pedagógico en diversos sectores de la sociedad, en la búsqueda de prevenir la repetición de los graves hechos de violencia.

6. Aportes a la Reconciliación a través de la Verdad y la Justicia
Los responsables de las violaciones a los derechos humanos, las autoridades gubernamentales, así como ciertos sectores no golpeados por la violencia oficial, proponen llegar pronto a la reconciliación de la sociedad, el perdón a los culpables, "para reconciliar al país" y asegurar la continuidad del sistema democrático. La reconciliación basada en la impunidad y el perdón atenta contra todos los principios del derecho.

La verdad y la Justicia son pasos sumamente necesarios antes de la Posible Reconciliación. Ninguna sociedad que se niegue a enfrentar críticamente su pasado de violaciones a los derechos humanos podrá garantizar también en el futuro la aplicación correcta de la justicia. La impunidad de las violaciones a los derechos humanos constituye una permanente victimización tanto de los que sufrieron la violencia como de sus familiares que reclaman justicia.

La reconciliación implica el restablecimiento de relaciones óptimas o "normales" entre las personas, en este caso, entre las víctimas o sus familiares, y los violadores de los derechos humanos. Hay que preguntarse si antes de los hechos de violencia existían relaciones «adecuadas», de respeto y aceptación mutua entre las dos partes, entre los civiles y los militares o policías. En cualquier caso, estas "relaciones" de respeto mutuo fueron dañadas por la comisión de delitos de derechos humanos.

El delito cometido genera el rechazo mutuo o el odio (comprensible como reacción humana natural) hacia los perpetradores de violaciones a los derechos humanos. Sólo la culminación del delito, (Tortura, prisión injusta, desaparición forzada) o la reparación del daño causado ofrecen la posibilidad de terminar con ese rechazo u odio y plantearse la reconciliación como una alternativa para la superación del pasado.

La reconciliación no se puede lograr por decreto. La reconciliación es un acto personal entre dos partes enfrentadas o separadas. Implica decisiones personales, que significan por parte del represor, la confesión de la Verdad, el arrepentimiento, el reconocimiento de sus delitos, así como la promesa de no volver a cometerlos y la aceptación de la correspondiente sanción penal.

No es correcto forzar a los familiares de las víctimas a reconciliarse con los culpables de la desaparición de sus seres queridos, antes de que éstos hayan confesado sus delitos y cumplido con las sanciones penales correspondientes. Es natural que los familiares de las víctimas se aferren a la memoria de sus seres queridos desaparecidos o asesinados, y se mantengan leales a ellos. El dejar de luchar por la verdad y la justicia en sus casos, el perdonar a los culpables en nombre de una pretendida reconciliación, es para ellos como un acto de traición al ser querido desaparecido.

El jurista peruano Carlos Chipoco, indica que el derecho a la verdad tiene fundamentos doctrinarios jurídicos y prácticos; y que la verdad debe ser completa, oficial, pública e imparcial. Agrega que la búsqueda de la verdad es importante, por un deber moral hacia las víctimas, los familiares y los deudos, para descubrir y sancionar a los culpables, para afirmar la democracia y el control ciudadano de las instituciones públicas y para evitar que las violaciones se repitan. Finalmente, Chipoco sostiene que el respeto del derecho a la verdad es importante para abrir la posibilidad del perdón y la reconciliación, y para cumplir con el Derecho Internacional. 12

Sin verdad ni justicia no pueden abrirse caminos para la reconciliación entre los violadores de los derechos humanos y las víctimas sobrevivientes, o los familiares de los desaparecidos o asesinados.

Propuestas para mejorar el aporte de las Comisiones de la verdad.

Actualmente las críticas a las Comisiones de la verdad creadas en América Latina se resumen en:
1. La reserva en la identificación y difusión de informaciones acerca de los perpetradores de las violaciones a los derechos humanos. Esto favorece la impunidad para los violadores de los derechos humanos.
2. Incapacidad de reconstruir, en lo posible, la historia global de las violaciones a los derechos humanos, abarcando, además de las violaciones a los derechos humanos básicos, los cometidos en contra de los derechos económicos, sociales y culturales. A veces las Comisiones se han limitado a investigar casos "simbólicos" dejando fuera muchos otros casos que también constituyeron violaciones a los derechos humanos.
3.-Impotencia para lograr la restitución a sus legítimos dueños del "Botín de guerra", robado a los desaparecidos o asesinados en el período de violencia.
No se ha logrado que los represores devuelvan a los familiares de sus víctimas los bienes que les robaron. En Argentina, por ejemplo, algunos represores viven en las propiedades de sus víctimas y administran las empresas que les robaron.

4. Ineficacia en las acciones de retroalimentación, de la información obtenida, a la población afectada por la violencia, en lenguaje sencillo, claro, y a través de los métodos modernos de comunicación.
5. Imposibilidad de controlar la ejecución cabal de sus recomendaciones en los diversos campos, -para la superación de la impunidad, la prevención de nuevas violaciones a los derechos humanos, y las acciones de reparación a las víctimas o a sus familiares- después del final de su mandato. Riesgos de instrumentalización política de sus conclusiones.
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Notas
Fragmento de la ponencia originalmente presentada en el Encuentro Internacional organizado en Lima por la Asociación Paz y Esperanza, en octubre del 2001. "Sociedad Civil y Comisiones de la Verdad en América Latina".
[1]. Derechos Humanos Hoy, Informativo CODEPU, N° 34, Santiago de Chile, Marzo-abril del 2001. Pág. 2
[2]. General de Brigada Iberico Manuel Saint Jean, Gobernador de Buenos Aires. (Argentina, proceso al genocidio, CADHU, 1977, Pág. 12.)
[3]. General E.P. Luis Cisneros Vizquerra, Presidente del Comando Conjunto de las FFAA. Lima, en: Quehacer 24, Octubre de 1983.
[4]. Nunca Más. Pág. 7 CONADEP 1987. El subrayado es mio.
[5]. IIDH, Estudios Básicos de Derechos Humanos Tomo VII, Costa Rica 1996 Pág. 45
[6]. Informe de la Comisión de la Verdad: "De la Locura a La Esperanza. La guerra de 12 años en El Salvador". 1993.
[7]. "La reparación por parte del Estado hacia las víctimas de la Tortura". Carlos Madariaga, en Reflexión, Cintras, a o 7, N 22, diciembre de 1994, págs. 9 al 11.
[8]. Informe sobre calificación de víctimas de violaciones de derechos humanos y de la violencia política, Corporacion Nacional de Reparación y Reconciliación, Santiago, 1996, Pág. 576
[9]. Folleto acerca de la Ley 24.411 de los Familiares de desaparecidos y detenidos por razones políticas de Argentina, diciembre 1998.
[10]. Luis Enrique Salazar Flores, FESPAD, Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho, San Salvador 2000, pág.9.
[11]. Informe de la Comisión de Esclarecimiento Histórico: "Guatemala: Memoria del Silencio", Guatemala, febrero de 1999.
[12]. Carlos Chipoco, "El derecho a la verdad". En Paz, N 28. Págs. 83 al 106, Lima, marzo de 1994. Chipoco comenta el desarrollo de esta teoría en los casos de Argentina, Chile y El Salvador.
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* Esteban Cuya, es un periodista peruano. Investigador del Centro de Derechos Humanos de Núremberg. Colabora con la Agencia Latinoamericana y Caribeña de Comunicación.
Esteban Cuya fue amenazado y atacado mientras realizaba diversas investigaciones sobre abusos de derechos humanos cuando fue el Coordinador de la Coalición contra la Impunidad, para los desaparecidos alemanes en Argentina
Actualmente reside en Núremberg.
Este artículo está publicado en
Revista Futuros No 10. 2005 Vol. III
http://www.revistafuturos.info
Fuente: defensoresenlinea.com
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