martes, 3 de noviembre de 2009

Entrevista a Leo Valladares, Primer Comisionado de Derechos Humanos en Honduras

"Es necesaria la libertad de expresión y reunión para construir ciudadanía y democracia"



En entrevista exclusiva con Clarín.cl Leo Valladares (1943), primer Comisionado de Derechos Humanos de Honduras (1992-2002), reconoce la necesidad de una Asamblea Nacional Constituyente y califica el diálogo como negociación: “porque el diálogo es más abierto, más propositivo; la negociación es un toma y daca, todo indica que estamos en marcha de un proceso, espero que sea de permanente reivindicación”

Doctor en derecho por la Universidad Complutense de Madrid, Leo Valladares preparó el Informe Preliminar de la Comisión de la Verdad (1993), actualmente colabora con el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), mientras dirige la Asociación para una ciudadanía participativa. Hace dos años presentó un proyecto de Ley para la defensa de los defensores de derechos humanos: “se cree que derechos humanos son expresiones vacías, pero son ideas llenas de contenido y cuando vemos a gente apaleada que ha sido torturada y vejada, entendemos la urgente situación para protegerlos”.

MC.- Doctor Leo Valladares, en el marco de este taller del COFADEH, ¿cuál es la importancia de que los activistas y los movimientos sociales se reconozcan como defensores de los derechos humanos y se capaciten?

LV.- Creo que este es un momento muy positivo para aprovecharlo, comentaba con algunos de los participantes que a pesar del problema que estamos enfrentando por la crisis del golpe de Estado, lo provechoso es que hemos logrado que distintas organizaciones se reúnan en torno de una agenda común como la defensa de los derechos humanos y esto hace que los lazos de solidaridad se vayan extendiendo más y más; por otra parte este es un trabajo que no conviene hacerlo de forma aislada, somos un tejido social que debe estar permanentemente unido, para analizar las violaciones y la estrategias para denunciarlas y documentarlas, si hacemos el trabajo en colectivo encontraremos mejores formas de lograr nuestros objetivos. Es bueno conocer todos los criterios para esta lucha y hacerla más eficiente.

MC.- Usted hizo mención a un proyecto de Ley en defensa de los defensores de derechos humanos, ¿retomará la idea con la posible restitución del Presidente Zelaya?

LV.- Estamos trabajando desde hace dos años, esta situación aceleró el proceso; nosotros tenemos el propósito y ya estamos trabajando un proyecto de Ley para defender a los defensores de derechos humanos, es decir, hablamos mucho en el discurso diario, tanto el gobierno como las organizaciones, y se cree que derechos humanos son expresiones vacías, pero son ideas llenas de contenido y cuando vemos a gente apaleada que ha sido torturada y vejada, entendemos la urgente situación para protegerlos; nosotros estimamos que si no hay de parte del Estado, si no se le obliga a través de la presión social no van a variar las cosas, quedarían siempre en una retórica vacía, entonces el proyecto de una Ley en defensa de los defensores de derechos humanos sería importante, sabemos que no será fácil, pero tenemos que irla empujando.

MC.- Con la fobia que tiene el régimen de facto a una Asamblea Constituyente y dado el acuerdo de no iniciarla durante la restitución del Presidente Zelaya, ¿habría posibilidad de enviar el proyecto de Ley mediante una reforma constitucional?

LV.- Mire, existe dentro de la legislación actual la posibilidad, puesto que la Constitución tiene un catálogo amplio de garantías individuales, de goce y ejercicio de libertades fundamentales, pero como decía antes eso hay que operativizarlo, hacerlo que sea una conducta al tiempo que sea un derecho del ser humano defender sus propios derechos. Tenemos que hacer que los derechos sean efectivos y por eso trabajamos en el instrumento, quiero decirle que revisando la legislación internacional, hay precedentes, declaraciones de organizaciones para defender a los defensores, por ejemplo Naciones Unidas y la misma OEA, por consiguiente es una forma de decir lo que nosotros exigimos que la ONU y la OEA sostengan su palabra cuando dicen que están a disposición de los defensores de derechos humanos.

MC.- ¿Cuál fue el aporte del COFADEH al ser usted el primer Comisionado de Derechos Humanos en Honduras?

LV.- Todo fue una coyuntura, uno debe estar con la preparación adecuada en el momento preciso, en mi caso –sin tener nada de extraordinario-, me tocó vivir una coyuntura especial a principios de los años 1990, durante un proyecto de modernización del Estado se pensó que había que hacer algo por los derechos humanos, entonces se creó una nueva institución: Comisionado Nacional para la Protección de los Derechos Humanos, que en esa época el Congreso de la República no se hubiera atrevido a aprobar, sino que el Presidente dijo: “Voy a crear esa figura, pero a nivel de un decreto ejecutivo”, eran tiempos en que se trataba de buscar que las personas que habían salido del país regresaran, eran esos procesos de apertura que se dan en nuestros países, entonces comienzo a trabajar como Comisionado de los Derechos Humanos amparado por los Acuerdos de Paz en Centroamérica –donde se establecían Comisiones Nacionales de Reconciliación-, en Honduras dicha Comisión funcionaba con independencia e investigamos casos de violaciones de derechos humanos y los crímenes de lesa humanidad. Yo trabajaba en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, conocía el sistema Interamericano, así que resultaba obvio que yo no trabajaría en Honduras de una forma distinta a lo que hacía en la OEA, así entendí que un Comisionado de los Derechos Humanos se debía al pueblo para defenderlo, y no era un organismo para dar una imagen al gobierno de turno para decir que “respetamos los derechos humanos”, entonces me preguntaron si yo iba a investigar qué había pasado con los desaparecidos de las décadas 1980 y principios de los 90, al iniciar la tarea no sabía cómo, pero afortunadamente logré algunos apoyos y así trabajé con COFADEH, eran tan alternativos que ni siquiera tenían el reconocimiento del Estado, los gobernantes decían que el trabajo de COFADEH era subversivo, pero COFADEH vio que estábamos trabajando en buena lid con la verdad y nos proporcionó información, hace 20 años me convencí de que la lucha del COFADEH es permanente, por eso estoy colaborando con COFADEH ahora que ya no tengo cargo público.

MC.- 20 años después, la dictadura de Micheletti pretender cancelar la personalidad jurídica del COFADEH, y el actual Comisionado de los “derechos humanos” (Ramón Custodio) es un cómplice de los crímenes y violaciones; ¿cómo observa este retroceso en Honduras?

LV.- Es cierto lo que usted dice, vemos un retroceso, una involución, cuando uno cree que las cosas han cambiado y que son conquistas que no se van a revertir vienen estos retrocesos y por eso me parece absurdo que ahora se amenace al COFADEH con cancelarle la Personalidad Jurídica, cuando vivimos capturas, detenciones ilegales, clausuras de medios de comunicación; eso no es de nuestros tiempos, ahora lo interesante es que ahora hay más preocupación de la Comunidad Internacional en relación a las violaciones de los derechos humanos y sobre todo cuando hay una ruptura del orden constitucional, ya no es como antes que sólo esperaban que el nuevo gobierno se “consolidara” y decían ya los reconocemos y la Comunidad Internacional no se involucraba con la defensa para impedir crímenes de lesa humanidad; esperamos que el proceso de “diálogo”, yo lo llamaría de negociación entre dos partes sin consultar a otros actores sociales, el gobierno golpista subestimó dos factores importantes: creían que la reacción interna del país iba a durar –como nos explicaba Bertha Oliva esta mañana- 72 horas y que después la gente quedaría tranquila, y el otro facto que subestimaron fue la reacción de la Comunidad Internacional, eso ha puesto en aprietos al régimen de facto. Insisto en se que trata de una negociación, porque el diálogo es más abierto, más propositivo; la negociación es un toma y daca, si yo te empujo aquí vos tendrás que ceder del otro lado, todo indica que estamos en marcha de un proceso, espero que sea de permanente reivindicación, yo escucho a los colegas defensores de los derechos humanos –algunos muy entusiastas- que desearían que las cosas cambiaran de la noche a la mañana, pero esto es un proceso donde se va construyendo ciudadanía, construyendo democracia, el pueblo sabe que tiene derechos, puede reclamarlos, nosotros no tendremos esas involuciones del régimen de facto, ya es tiempo que entendamos que todos nacimos libres e iguales, pero si vemos nuestra sociedad algunos pueden quedarse con nuestros recursos y dejar a los demás en la pobreza, eso no es posible, tiene que haber un equilibrio de Justicia dentro de la sociedad, creo que es lo que reclama el pueblo hondureño.

MC.- Hablando de seres involucionados, está el caso del represor Billy Joya, fundador de los escuadrones de la muerte en la década de 1980 y actualmente asesor de Micheletti; Joya Améndola escribió el libro: “Una luz en el camino” (1996) en respuesta al Informe que usted hizo “Los hechos hablan por sí mismos” (1993); sin la teoría de los dos demonios utilizada por Billy Joya para “justificar” a los escuadrones de la muerte. ¿Qué pretexto utilizará la dictadura de Micheletti para “justificar” la represión?

LV.- Todo sistema totalitario se inventa la idea de un enemigo, seguimos con ese tipo de construcciones; si usted ve antes del golpe de Estado se creó una política mediática del terror: “con La Cuarta Urna va a venir el comunismo” (sic), la gente estaba asustada frente a esas amenazas y no veía la realidad –mucha gente todavía no ve la realidad-, cuando escucho a los compañeros defensores de derechos humanos explicando lo que está pasado pienso “menos mal que tengo la opción de refrescarme con la verdad y no estar viendo lo que dicen los medios que aquí desafortunadamente son medios oficiales porque sus propietarios también son dueños del poder y por consiguiente los medios dicen lo que espera escuchar el régimen de facto que son las mismas personas”, es triste ver que algunos comunicadores sociales no aceptan la realidad, cuando su función es informar los hechos para que nos formemos libremente la opinión basados en hechos verdaderos.

MC.- Con el anuncio de la nueva Comisión de la Verdad, ¿si lo invitan aceptaría participar?

LV.- Por supuesto que sí aceptaría, pero dudo que me propongan porque si hice el Informe sobre los detenidos desaparecidos en Honduras sin apoyo oficial, más bien cuando buscaba información me decían: “No, fíjese que nosotros tenemos como practica destruir todos los papeles para que no ocupen espacio”, ahora afortunadamente ya no sería problema de espacio porque electrónicamente se pueden conservar grandes archivos en respaldo digital. Creo que sería un reto interesante, pero sinceramente dudo que me propongan para la nueva Comisión de la Verdad.

MC.- Ante la restitución del Presidente Zelaya, ¿cree que leeremos en las plataformas electorales propuestas en defensa de los derechos humanos?

LV.- De momento no hemos visto propuestas más allá de ofrecer trabajo y cosas así que los candidatos no saben cómo lograrlas; por nuestra parte hemos tratado de formar un grupo de personas para hacer planteamientos reales y no a un candidato, sino a todos los candidatos, para saber: ¿Qué piensan sobre el golpe de Estado?, es decir ningún candidato tradicional se manifiesta, y necesitamos saber la opinión de los candidatos sobre el golpe de Estado, ya que la crisis social y política no se va a solventar con las elecciones, sino con un Acuerdo que involucre e incluya a toda la población. Yo no soy de los que creen que hay que anatemizar a la Asamblea Constituyente, si hablamos de una teoría democrática el poder constituyente lo tiene el pueblo, pienso que en este momento hay sectores de la población que piden una Asamblea Constituyente no podemos verlo como algo negativo; los que dicen que debe permanecer la Constitución actual son los que la han violado, cuando uno ve esa hipocresía, entiende que debe ser necesario el cambio. Dentro de todo es interesante comprender que el poder lo tiene el régimen de facto, pero se ha abierto una brecha, desearíamos que esa brecha se abriera totalmente para hacer un cambio de 180 grados, o por lo menos media vuelta, o los 360 grados de una vez por todas, pero el reto es consolidar las fuerzas populares y cómo: amén de la Resistencia se haga una estrategia para tener los elementos necesarios para dar una lucha permanente, aunque en esto hay divergencia, pienso que a pesar de las limitaciones si se abre el espacio para participar en una Candidatura Independiente, habría que aprovecharla porque es la oportunidad para probar el sistema electoral, no hay que darlo por desechado, sino hacerlo que funcione sin esas trampas y fraudes; hay que tomar cierta experiencia; sería interesante que dada las personas que no respaldan al régimen de facto, el Candidato Independiente podría sacar medio millón de votos, mostrando que es una nueva fuerza y con todo lo ocurrido se vaya consolidando, porque a mí me preocuparía escuchar “somos la Resistencia, pero no tenemos una plataforma, no tenemos objetivos ni estrategias”.

MC.- ¿Con la condición de participar en las elecciones si restituyen al Presidente Zelaya?

LV.- Por supuesto, eso es obvio que tiene que haber una restitución, sin la restitución del Presidente Zelaya el sistema no funciona, en este momento no es el sufragio donde se gana una elección, se necesita libertad de circulación, libertad de expresión, libertad de reunión, que cesen todo tipo de coacción y amenazas en el ambiente para que pueda haber una verdadera manifestación de la voluntad popular, pero si continua la represión, por ejemplo los militares piden listas con nombres de la Resistencia y quién está en el otro bando, me parece terrible, eso es volver a un tiempo superado; Para contar con un proceso electoral es necesario que cese la represión, que a partir de ahora vamos a vamos a llevar otro recuento de las personas que son amenazadas, torturadas y si lo demostramos en las campañas electorales, así como titulamos al Informe sobre los detenidos desaparecidos en Honduras: Los hechos hablan por sí mismos (1993). Vamos a ir aprendiendo sobre cómo luchar en esta coyuntura.

MC.- Finalmente, siendo usted un experto en la teoría y ejercicio del derecho, ¿cómo debiera organizarse la Asamblea Nacional Constituyente?

LV.- Soy profesor universitario, en la materia de Filosofía del derecho, y he trabajado en Derecho Constitucional, en teoría general del Estado y Derechos Humanos; la semana pasada me tocó dar un curso con un nombre muy sugerente: Constitución y Protección Nacional de los Derechos Humanos, a nivel Maestría, me ha interesado toda la temática de la Asamblea Constituyente, así que manejo el tema porque conozco el desarrollo, pero me parece que la población debería conocer más sobre ¿qué es una Asamblea Constituyente?, ¿dónde nace?, ¿qué potestades tiene? y entender el contenido de una Constitución, ¿cuáles son los mecanismos que la misma Constitución establece para garantizar todos los derechos? y ¿cómo se elegirían a los Diputados Constituyentes? es obvio que habría que romper el estrecho margen que ofrecen los partidos políticos actuales, y abrir la posibilidad para que un grupo de ciudadanos con ciertos requisitos se organizaran y propusieran a sus candidatos para Diputados Constituyentes y no dejar el monopolio a los partidos políticos, en el marco de unas elecciones que garanticen la libre expresión del voto; ese trabajo se debe comenzar desde ahora, tengo interés en apoyar esfuerzos de esa naturaleza, tanto desde la academia, tanto a nivel de las organizaciones. Quiero decirle que después de ser Comisionado de Derechos Humanos organicé con un grupo de amigos una ONG: Asociación para una ciudadanía participativa, porque creemos que la democracia tiene que ejercerse mediante la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones de interés público y colectivo, por ejemplo en este diálogo para la restitución del Presidente Zelaya…

MC.- Quedamos de acuerdo en que se trata de una negociación…

LV.- (Risas), Cierto, a mí nadie me ha pedido opinión alguna, a la mayoría de la población no le han pedido su opinión, entonces los delegados del régimen de facto ni siquiera son diputados para decir que fueron electos por el pueblo, son políticos; estamos viviendo un proceso dizque democrático y en las negociaciones no hay una verdadera participación democrática. Pronto sabremos el resultado.

Fuente: http://www.elclarin.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=18888&Itemid=6023

Fuente: www.rebelion.org

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Gobierno de Honduras solicita a comunidad internacional vigilar para que Congreso restituya a Zelaya


 Se debe
Se debe "retrotraer la titularidad del Poder Ejecutivo a su estado previo al 28 de junio", es decir, que se vaya Micheletti. (Foto:Archivo)

Mediante un comunicado emitido este martes, el Gobierno constitucional de Honduras advierte que "el cargo del Presidente de la República que constitucionalmente eligió el pueblo hondureño para un mandato de 4 años no está en discusión".


TeleSUR
El Gobierno constitucional de Honduras solicitó este martes a la comunidad Internacional "que se mantenga vigilante para que en cumplimiento del Acuerdo Tegucigalpa/San Jose", el Congreso proceda a la inmediata restitución del presidente, Manuel Zelaya, algo que advirtió no está en discusión.

"el cargo del Presidente de la República que constitucionalmente eligió el pueblo hondureño para un mandato de 4 años no está en discusión".

El Acuerdo Tegucigalpa/San José, "surge con el fin de atender los mandatos incluidos en las Resoluciones de la Organización de Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos, para revertir el Golpe de Estado Militar y restaurar el Orden Constitucional, situación que irrevocablemente pasa por la restitución sin demora del Presidente Constitucional José Manuel Zelaya Rosales", expresa un comunicado emitido este martes por parte del Gobierno legítimo de Honduras.

A continuación se transcribe el texto íntegro:

REPUBLICA DE HONDURAS
SECRETARIA DE ESTADO EN LOS DESPACHOS DE RELACIONES EXTERIORES

COMUNICADO

NUESTRAS ARMAS SON LAS IDEAS NUESTRA LUCHA ES PACIFICA

Por instrucciones del Presidente Constitucional de la República, Jose Manuel Zelaya Rosales, y ante las distorsiones públicas realizadas por los miembros de la comisión negociadora que representaba al señor Micheletti en el acuerdo de Tegucigalpa/San José, al Pueblo hondureño y la Comunidad Internacional, COMUNICAMOS:


1. El Acuerdo Tegucigalpa/San José, constituye el resultado de un diálogo que dentro del espíritu del Plan Arias, y bajo los auspicios de la Comunidad Internacional a través de la Comisión Especial de Cancilleres de países miembros de la Organización de Estados Americanos, surge con el fin de atender los mandatos incluidos en las Resoluciones de la Organización de Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos, para revertir el Golpe de Estado Militar y restaurar el Orden Constitucional, situación que irrevocablemente pasa por la restitución sin demora del Presidente Constitucional José Manuel Zelaya Rosales.

2. Que las Comisiones de Dialogo nombradas por el Presidente Constitucional José Manuel Zelaya Rosales, y por el régimen de facto que encabeza Roberto Micheletti Bain, respectivamente, convinieron en remitir al Congreso Nacional el Acuerdo Tegucigalpa/San José contentivo de doce puntos, de los cuales el numeral 5 manda a retrotraer la titularidad del Poder Ejecutivo a su estado previo al 28 de junio hasta la conclusión del actual periodo gubernamental, el 27 de enero de 2010, señalando taxativamente el procedimiento para revertir el golpe de Estado militar. Por tanto, cualquier interpretación fuera de este contexto seria inaceptable y constituiría una nueva afrenta al pueblo hondureño y a la comunidad internacional.

3. Que apegados al espíritu del Acuerdo Tegucigalpa/San José, el cargo del Presidente de la República que constitucionalmente eligió el pueblo hondureño para un mandato de 4 años no está en discusión, por lo que el Congreso Nacional debe actuar con responsabilidad y derogar los decretos con los que ilegalmente pretendieron destituir al Presidente Constitucional José Manuel Zelaya Rosales y nombrar a un mandatario de facto, hecho que ha sido condenado por todas las naciones del mundo.

4. Que ante el optimismo con que se ha recibido la firma del Acuerdo Tegucigalpa/San José, rechazamos la utilización de estrategias dilatorias o cualquier otra estratagema que ponga en precario el prestigio y la credibilidad que nuestro país merece ante la Comunidad Internacional, la que con firmeza y convicción ha puesto al servicio de nuestro pueblo la buena fe de sus actos y su solidaridad.

5. En consecuencia, hacemos un llamado a la Comunidad Internacional a que se mantenga vigilante para que en cumplimiento del Acuerdo Tegucigalpa/San Jose, el Congreso Nacional proceda a la inmediata restitución del Presidente Constitucional José Manuel Zelaya Rosales, única vía para el retorno al Orden Constitucional, el pleno respeto de los Derechos Humanos y de las Garantías Constitucionales, y el respeto irrestricto al Derecho Internacional.

Solo entonces podremos alcanzar la reincorporación de Honduras en el concierto de las Naciones, el levantamiento de las sanciones impuestas al régimen de facto y el reconocimiento al próximo proceso electoral, el que deberá desarrollarse en un entorno de legalidad, legitimidad e igualdad de oportunidades

Tegucigalpa, M.D.C., el 2 de noviembre de 2009,

GOBIERNO DEL PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE HONDURAS

JOSE MANUEL ZELAYA ROSALES

Fuente: teleSUR - Gobiernohondureño / ld - MM
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Honduras es un gran campo de lucha, dice Juan Barahona


Juan Barahona, coordinador general del
Frente Nacional contra el golpe de estado en Honduras

Sé que quizá voy a parecer repetitiva, sin embargo, las asambleas dominicales en el STIBYS (Sindicato de Trabajadores de la Industria de Bebidas y Similares) en Tegucigalpa, pueden excitar hasta la persona más fría de la Tierra.

Son una explosión de alegría resistente, de cantos, de consignas, de los alimentos preparados con amor por manos voluntarias para permitir subsistir a todas las personas en la resistencia.

Y es aquí que conozco personalmente a Juan Barahona, coordinador general del Frente Nacional contra el golpe de estado en Honduras, quien desde la época de la secundaria, cuando todavía era un adolescente, ha dedicado toda su vida a luchar por los pobres, para los más humildes.

Este movimiento del Frente Nacional, que coordina, me sorprende por su capacidad aglutinante, que ha sido capaz de llegar a un acuerdo con las fuerzas progresistas, las mismas que antes del 28 de junio, habían sido incapaces de conversar como iguales.

Al hablar con Juan, un hombre lleno de optimismo y buen humor, las canciones de la Resistencia son el trasfondo en mi grabadora, la banda sonora de estos días históricos, dolorosos, llenos de esperanza, pero también de sufrimiento, de ira y de impotencia frente a la violencia gratuita por parte del gobierno de facto de Gorilletti, perdón, Micheletti y sus lacayos complacientes.

“Honduras, el pueblo está contigo”… “Honduras, un pueblo que no calla//Honduras resiste a la batalla//para que vuelva José Manuel Zelaya”, son las palabras del himno de la Resistencia, escrito y regalado al pueblo hondureño por Abiayala, una agrupación de venezolanos, una forma de ayudar a los rebeldes a luchar contra el terrible y violento golpe de Estado del 28 de junio que secuestró en su país al presidente democráticamente electo, Manuel Zelaya Rosales.

Explica Juan Barahona que el Frente Nacional contra el golpe de Estado nació exactamente el 29 de junio, mientras que el pueblo hondureño estaba en plena revuelta en las calles, todavía sacudido por la acción violenta que alteró el orden constitucional, y sin embargo, ya habían decidido que la lucha para el regreso del Presidente y la Asamblea Constituyente no se detendrá hasta la victoria.

Aquel día de junio la gente empezó a darse cuenta de que necesitaba una estructura que le permitiera poner en práctica la coordinación -que en la actualidad incluye todos los sectores populares como los indígenas, los maestros, las feministas en resistencia, la población negra “Garifuna”, médicos, sindicalistas, campesinos, trabajadores, una parte de las pequeñas y medianas empresas, jóvenes y estudiantes, un sector de la Iglesia católica y evangélica contra el golpe de Estado, los artistas contra el golpe de estado, los abogados contra el golpe de Estado- y construir la estrategia para hablar con la Coordinadora del Partido Liberal contra el golpe de Estado y con el Partido Unificación Democrática.

Personalmente, me interesa mucho cuando Juan Barahona me dice que la estrategia del Frente se basa en una estructura horizontal, participativa, más típica de los movimientos sociales que de los partidos políticos tradicionales: la gente está cansada de la elección de representantes que son corruptos, que no mantienen las promesas hechas en la campaña electoral ni sus compromisos con los electores una vez elegidos, y después de obtener su “pequeño” espacio de poder.

El hecho nuevo es que incluso algunos de los partidos políticos tradicionales están de acuerdo con el cambio y en el trabajo codo a codo con el Bloque Popular, el grupo del Frente que contiene la parte del pueblo que no pertenece a partidos políticos.

Juan me dice que el golpe no los tomó por sorpresa: la rapidez de la organización se debe también a una amplia labor en los barrios y lugares de trabajo, asambleas populares que sirvieron para informar y preparar a la población, y han permitido una difusión a nivel nacional del Bloque Popular nacido el 2 de mayo de 2000, con la característica de ser un anti-movimiento, anti-sistema y anti-modelo.

La confrontación con el gobierno neoliberal ha sido muy difícil desde el principio y en agosto del 2003 el Bloque Popular ya había “ganado la calle”, y logró llamar a una huelga nacional en la capital, un fenómeno que fue capaz de paralizar las cuatro entradas de la ciudad. En otras ocasiones todo el país ha quedado paralizado por los bloqueos de las carreteras principales de Honduras. Un papel importante en el bloque es el realizado por la Coordinadora de Resistencia Popular, que reúne a todos los movimientos sociales.

Una cosa que me impresiona mucho es que la comunidad rebelde considera a Zelaya como un líder indiscutible. Justo antes de la conversación con Juan, el presidente democráticamente electo y sitiado en la Embajada de Brasil en Tegucigalpa desde el 21 de septiembre, llamó por teléfono a Barahona y saludó a su pueblo, entre innumerables muestras de afecto y gritos de alegría.

“Debemos seguir gritando nuestras verdades, están tratando de silenciarnos para perpetrar sus crímenes con impunidad, pero no lo podemos permitir, yo soy la solución al golpe de Estado, no el problema, como dice Micheletti”, dijo Zelaya.

Y realmente creo que, lamentablemente, la comunidad internacional no actúa con suficiente firmeza para conseguir una solución democrática; por ejemplo, una delegación de la Unión Europea que se reunió para firmar un Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y Europa, ha preferido conocer en ¡Costa Rica!, lo que está sucediendo en Honduras: nada más se preocupan por resolver el problema del contrato sobre el banano y no acercarse demasiado a los rebeldes, por temor del contagio de una extraña fiebre progresiva.

Intrigada y fascinada por el apoyo al Presidente, me pregunto si el Bloque Popular, había apoyado a Zelaya desde el comienzo de su campaña electoral, y sinceramente Barahona me explica que la gente estaba desconfiada de su procedencia burguesa y se acercó a él cuando se dio cuenta de hechos concretos como la reducción del precio de la gasolina, la apertura al ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) y, especialmente, el aumento del salario mínimo.

Después de esto, cuando Mel Zelaya, como cariñosamente lo llaman sus partidarios, sugirió la encuesta de las cuarta urna (para saber si la mayoría de la gente en Honduras quería convocar una asamblea constituyente), ya todo el movimiento estaba dispuesto a seguir juntos. Y como Juan dice, “estamos dispuestos a continuar esta lucha pacífica hasta el resultado final, como lo demuestran nuestros mártires, que no se murieron en vano”.

Y mientras que Juan pronuncia esta frase, un rebelde del Frente lo oye y me grita en la grabadora una de las tantas consignas, para reafirmar: “Sangre de mártires, semilla de libertad”. Pero… ¿toda esta energía, esta convicción y esta gran dedicación absoluta a esta nación, cómo ha comenzado en Juan?

El dirigente sindical, con su sonrisa franca y honesta, me dice que desde la secundaria era un muchacho militante. Asistió al Colegio más grande no sólo en Honduras sino también en toda América Central, el Instituto Central Vicente Cáceres y aquí, además de los temas de estudio, confiesa que él también aprendió a luchar en la calle para defender sus derechos de estudiantes. “Este instituto es famoso por haber formado los líderes que lucharon por las causas justas de los 70 y 80 y continúan hoy en la batalla, puesto que están en Resistencia, están enseñando a sus estudiantes a preservar la escuela pública y tienen que tener la fuerza, valor y valentía para defender su país y solicitar una nueva nación”. Y mientras Juan está hablando conmigo, creo que es realmente envidiable la fuerza de este hombre, que cumplió 55 años recientemente, el 12 de julio, y no pudo celebrar tranquilamente con su familia porque él estaba en la calle de la Resistencia, pero a cambio fue acompañado por el afecto de todo un pueblo.

Fijo mi mirada en la gorra con la imagen del Che Guevara, un símbolo de Barahona, que permite reconocerlo en forma rápida entre los cientos de “caminantes”, como llaman a la gente en la resistencia, cuando nos encontramos en el lugar de reunión todas las mañanas.

Un símbolo tan emblemático que, en el diálogo entre las dos delegaciones, una de Zelaya y la del golpe de Estado que tuvo lugar en un hotel a cuatro estrellas y muy snob, ha sido parte de su atuendo y el compañero Barahona no ha abandonado el Che Guevara y sus jeans fieles; por eso fue apreciado aún mas por los miembros del Frente: cualquier líder de un movimiento es amado por sus seguidores, por supuesto, cuando es coherente con sus ideales.

“Compañera, si usted tiene puesto este broche de Mel debe estar en la resistencia, entonces por favor, dile a Juan Barahona, que me conmovió cuando vi cómo estaba vestido en el hotel de los ricos, aún más porque no tenía saco y corbata y el Che Guevara estuvo presente en el diálogo, le dice que la gente lo quiere, porque no le interesan las convenciones vacías”, dijo un taxista mientras me llevaba a la casa donde estaba hospedada. Cuando le digo lo que pasó, Juan me mira con su amplia sonrisa y me dice: “me siento feliz cuando la gente comprende plenamente la forma de aplicación mía, siempre del lado de la gente; querida amiga, me alegro de que nos acompañe en estos momentos tan difíciles, la prensa internacional progresistas es la que nos permite vivir, tener una voz gritando en los oídos de los sordos del mundo, el tirano está tratando de tirarnos al olvido, al silencio, que nadie sepa las violaciones, la tortura, los abusos de poder que está soportando el pueblo hondureño”.

“Las cosas que han pasado han causado el hecho de que el pueblo hondureño siga en la calle, también después del retorno del Presidente Zelaya, también después de la formación de la Asamblea Constituyente, cuando se pueda lograr”.

“La gente hondureña finalmente dio una vuelta de cambio en su vida, los hombres de hoy, los de después del 28 de junio, no son los mismos que la gente antes del 28 de junio, hemos aprendido a luchar mucho más en estos últimos 4 meses que en los últimos 90 años”.

Después, saludo a Juan y le doy las gracias por la entrevista y le expreso el deseo de que su maravillosa gente pueda obtener el retorno, lo más rápido posible, de su presidente democráticamente elegido y la formación de una asamblea constituyente.

Recordando las palabras del Comandante en Jefe Fidel Castro, que tratando del tema Honduras, dijo: “Hemos visto surgir una nueva conciencia en el pueblo hondureño. Toda una legión de luchadores sociales se ha curtido en esa batalla. Zelaya cumplió su promesa de regresar. Tiene derecho a que se le restablezca en el Gobierno y presidir las elecciones. De los combativos movimientos sociales están destacándose nuevos y admirables cuadros, capaces de conducir a ese pueblo por los difíciles caminos que les espera a los pueblos de Nuestra América. Allí se engendra una Revolución”.

*Ida Garberi es responsable de la pagina web en italiano de Prensa Latina.

Enviado por Ida Garberi* (Cubadebate)

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Fuente: www.radiosurco.icrt.cu

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lunes, 2 de noviembre de 2009

OEA: "UNICA SALIDA DE PAZ ES RESTABLECER A ZELAYA"

SANTIAGO DE CHILE, 3 (ANSA)- José Miguel Insulza, secretario general de la Organización de Estados Americanos, OEA, urgió a los congresistas hondureños a que "se dejen de retórica", instalen ya un gobierno de unidad nacional y restituyan al depuesto presidente Manuel Zelaya.
"La única salida de paz es restablecer al Presidente (Manuel) Zelaya por el escaso tiempo que le queda en la presidencia", declaró hoy Insulza a radio Cooperativa desde Ecuador, donde asistirá a una reunión de ministros de defensa y relaciones exteriores de Colombia y Ecuador.
Insulza subrayó que el primer punto acordado por los representantes de Manuel Zelaya (presidente constitucional) y Roberto Micheletti (presidente de facto) es "instalar un gobierno de unidad con un gabinete que va a representar a todos los sectores de Honduras para que conduzca al país durante los dos meses que quedan antes del fin de la presidencia de Zelaya".
"Todo el mundo espera que el Congreso decida el tema porque fue el Congreso, el 28 de junio, el que tomó la decisión finalmente de nombrar al señor Micheletti", insistió el secretario general de la OEA. "Yo espero que lo hagan pronto. No creo que lo vayan a hacer hoy día, pero lo ideal sería que lo hicieran ya", insistió.
"Los tiempos apremian y ojalá que (los congresistas) hagan lo que quieren los hondureños. En Honduras la gente quiere que esto se termine. Esta mesa de dialogo todos dicen que la empujó Estados Unidos y la OEA, pero en realidad la empujó la gente de Honduras que no quería que se rompiera y que quería que hubiera un acuerdo", explicó Insulza.
Insulza dijo que la OEA quiere efectuar una asamblea general el 16 de noviembre e "incluso la queremos hacer en Tegucigalpa si es posible, para levantar las sanciones a Honduras".
"Yo pedí autorización al Consejo (de la OEA) para empezar a preparar la misión electoral que va a ir a observar las elecciones en Honduras. Todavía tengo que decidir quién encabeza esa misión. Pero para eso necesitamos levantar las sanciones, por cierto, y para eso hay que cumplir el acuerdo", detalló.
Insulza agregó que "en la mesa de dialogo se habló mucho de la creación de este gobierno de unidad nacional y de la búsqueda de un cierto pacto nacional para sacar adelante al país" donde el 60% está bajo la línea de pobreza.
"Honduras es el tercer país más pobre de América, un poco por encima de Nicaragua y ambos bastante por encima de Haití, lo que genera mucho de estas situaciones que tienen que ver con la situación social que se vive", aseveró.
ACZ

Fuente: ansa.it
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Honduras: La victoria del “Smart Power”

Por Eva Golinger

Henry Kissinger decía que la diplomacia es “el arte de refrenar el poder”. Obviamente, el ideólogo más influyente de la política exterior estadounidense del siglo XX estaba haciendo referencia a la necesidad de “refrenar el poder” de otros países y gobernantes para poder mantener la posición dominante de Estados Unidos ante el mundo. Presidentes como George W. Bush, empleaban el “poder duro” (Hard Power) para lograr este fin: armas, bombas, amenazas e invasiones militares. Otros como Bill Clinton, utilizaban el “poder suave” (Soft Power): la guerra cultural, Hollywood, ideales, diplomacia, autoridad moral y campañas para ganar “las mentes y corazones” de las poblaciones civiles en países adversarios. Pero la administración de Barack Obama ha optado por una mutación de estos dos conceptos, fusionando el poder militar con la diplomacia, la influencia política y económica con la cultural y legal, y llamándolo el “poder inteligente” (Smart Power). Su primera aplicación ha sido en el caso de Honduras, con el golpe de estado, y hasta hoy, ha funcionado a la perfección.

Decía la Secretaria de Estado Hillary Clinton en su audiencia de confirmación ante el Senado de Estados Unidos, que “debemos utilizar lo que se ha llamado el “smart power”, el rango completo de herramientas que están a nuestra disposición – diplomáticas, económicas, militares, políticas, legales y culturales – escogiendo la herramienta correcta, o combinación de herramientas, para cada situación. Con el “smart power”, la diplomacia sería la vanguardia de nuestra política exterior.” Luego, Clinton reforzaba este concepto afirmando que “el camino más sabio es primero utilizar la persuasión.”

¿Qué es lo inteligente de ésta concepción? Es una política dificil de clasificar, dificil de detectar y dificil de desmontar. El caso de Honduras es ejemplar. Por un lado, el Presidente Obama condenaba al golpe contra el Presidente Zelaya, y por otro lado, su embajador en Tegucigalpa se reunía constantemente con los golpistas. La Secretaria de Estado Clinton repetía muchas veces durante los últimos cuatro meses, desde el primer día del golpe, que Washington no quería meterse ni influir sobre la situación en Honduras – que eran los hondureños que tenían que resolver su crisis, sin ninguna injerencia externa. No obstante, fue Washington que impuso la mediación de Oscar Arías, presidente de Costa Rica, era Washington que seguía financiando al régimen golpista a través de la USAID, y era Washington que comandaba y controlaba las fuerzas armadas hondureñas, a través de la base militar Soto Cano (Palmerola).

También fue el lobby de Washington que redactó el “acuerdo” de San José, y en el final, fueron los altos funcionarios de la Casa Blanca y el Departamento de Estado que tuvieron que “persuadir” a los hondureños para que aceptaran ese acuerdo. A pesar de la constante injerencia de Estados Unidos en el golpe de estado en Honduras – desde su financiación, diseño y apoyo político hasta el apoyo militar – el “smart power” logró distorcionar la realidad ante la opinión pública, convertiendo al duo Obama/Clinton en los “grandes ganadores del multilateralismo”.

Lo que hizo el “smart power” fue disfrazar el unilateralismo estadounidense de multilateralismo. Del primer día, la agenda de Washington se impuso. El 1 de julio, los voceros del Departamento de Estado admitieron en una rueda de prensa que tenían conocimiento previo del golpe. También admitieron que dos altos funcionarios de la diplomacia estadounidense, Thomas Shannon y James Steinberg, estuvieron en Honduras la semana anterior al golpe para mantener reuniones con los grupos civiles y militares que lo llevaron a cabo. Decían que su propósito era “frenar el golpe”, pero ¿cómo se explica entonces el hecho de que el avión llevando al presidente Zelaya ilegalmente fuera del país salió de la base militar de Soto Cano, en la presencia de los militares estadounidenses?

Los hechos demuestran la verdad sobre el papel de Washington en el golpe de estado, y su posterior experimento exitoso con la aplicación del “smart power”. Sabían del golpe, financiaban a los involucrados, ayudaron sacar al Presidente Zelaya del país y luego, utilizaron a la Organización de Estados Americanos (OEA) – en un momento incluso en que estaba en peligro de extinción – como fachada para imponer su agenda. En su discurso, el Departamento de Estado siempre legitimaba a los golpistas, llamando a “todas las partes…a resolver las disputas políticas de manera pacífica a través del diálogo”. ¿Desde cuando un usurpador ilegal del poder es considerado “una parte” légitima dispuesta a dialogar? Obviamente es un actor criminal que no estaba dispuesto a dialogar en primer lugar. Basada en esa lógica de Washington, el mundo debería hacer un llamado al gobierno de Obama para que “resuelva su disputa política con Al Qaeda de manera pacífica a través del diálogo”.

El “smart power” de Obama/Clinton logró su primera victoria durante los primeros días del golpe cuando los estados miembros de la OEA aceptaron la solicitud de esperar 72 horas para “darles tiempo” en Honduras para resolver su crisis. Luego vino la imposición de la mediación de Arías, y ya, de haber cedido tanto espacio a Washington, el imperio tomó el reino y lo llevó hasta el final. Cuando el presidente Zelaya se fue a Washington para reunirse con la Secretaria de Estado Clinton, fue obvio quien estaba en control. Y asi lo jugaron, alargando el tiempo hasta el último momento para no permitir un regreso de Zelaya que tuviera el espacio de revertir lo que ya se habían logrado.

El pueblo se quedó fuera, los meses de represión, violencia, persecución, violaciones, toques de queda, cierres de medios de comunicación y torturas y asesinatos, se han olvidado. Menos mal, como dijo el Subsecretario de Estado Thomas Shannon, luego de lograr hacer firmar el “acuerdo” entre Micheletti y Zelaya, que la situación en Honduras se pudo resolver “sin violencia”.

Al firmar el acuerdo el pasado 30 de octubre, Washington “levantó” las pocas restricciones que habían impuesto para presionar al régimen golpista. Ya pueden sacar sus visas y viajar al norte, no se tienen que preocupar por los millones de la USAID que ni siquiera se habían suspendidos. Los militares estadounidenses en Soto Cano pueden reiniciar todas sus actividades – bueno, realmente nunca las habían dejado de hacer, como confirmó el Comando Sur del Pentágono, días después del golpe: “todo está normal con nuestras fuerzas armadas en Honduras, están haciendo sus actividades y maniobras conjuntas con los hondureños como siempre”. Washington está preparando su delegación de observadores para las elecciones en Honduras el próximo 29 de noviembre – ya están en camino.

Olvídanse del torturador Billy Joya y los paramilitares colombianos enviados para ayudar al régimen golpista “controlar” la población. No se preocupan por el arma sónica LRAD utilizado para torturar a los habitantes en la embajada de Brasil, durante la estadía de Zelaya. No pasó nada. Como dijo Thomas Shannon, “felicito a dos grandes hombres por haber logrado este acuerdo histórico”. Y la Secretaria de Estado Hillary Clinton comentó que “este acuerdo es un logro tremendo para los hondureños”. ¿Disculpa, para quién?

En el final el celebrado “acuerdo” impuesto por Washington sólo llama al congreso de Honduras – el mismo que falsificó la renuncia de Zelaya para justificar el golpe, y el mismo que apoyó la instalación ilegal de Micheletti en la presidencia – de determinar si quieren o no restituir a Zelaya en la presidencia. Y sólo después de recibir una opinión de la Corte Suprema de Honduras – la misma que opinó que Zelaya era un traidor por promover una encuesta no vinculante sobre una posible reforma constitucional y la misma que ordenó su captura violenta. En caso de ser positiva la respuesta del congreso, Zelaya no tendrá ningun poder. Su gabinete sería impuesto por los partidos que apoyaron el golpe, las fuerzas armadas golpistas estarían bajo el control de la Corte Suprema golpista, y además, Zelaya podría ser enjuiciado por su supuesto “crimen”, por haber promovido una encuesta no vinculante sobre una potencial reforma constitucional.

Según el “acuerdo”, una comisión de la verdad supervisará la implementación de los términos acordados. Hoy anunciaron que la comisión será liderada por una ficha de Washington, el ex presidente chileno, Ricardo Lagos. Promotor de las políticas neoliberales de Washington, Lagos es co-director de la Junta Directiva del Diálogo Interamericano, un centro de pensamiento estadounidense de la derecha que analiza los temas relacionados con América Latina. También fue encargado por la National Endowment for Democracy (NED) para crear una versión chilena, la Fundación Democracia y Desarrollo, para “promover la democracia”, al estilo estadounidense en la región. Al salir de la presidencia en Chile, Lagos fue Presidente del Club de Madrid – un club exclusivo de expresidentes dedicados a “promover la democracia” por el mundo. En ese “club”, también figuran personajes vinculados con la desestabilización de los gobiernos de izquierda en América Latina como Jorge Quiroga y Gonzalo Sánchez de Lozada (ex presidentes de Bolivia), Felipe González (ex primer ministro de España), Václav Havel (ex presidente de la República Checa) y José María Aznar (ex primer ministro de España), entre muchos otros.

En el final, el “smart power” fue suficientemente inteligente para engañar a los que hoy se abrazan y celebran “el fin de la crisis” en Honduras. Pero para la mayoría del pueblo latinoamericano la victoria del “smart power” de Obama/Clinton en Honduras significa una sombra muy oscura y peligrosa que nos acerca. Apenás, iniciativas como el ALBA estaban logrando la independencia en América Latina del poder estadounidense. Por primera vez, los países y pueblos se levantaban en colectivo con dignidad y soberanía para determinar sus propios futuros. Y llegó Obama con su “smart power” y golpeó al ALBA, debilitó la integración latinoamericana y aplastó cualquier pensamiento sobre independencia y soberanía en el patio trasero de Washington.

Arrodillados y entregados ante Washington, “fue resuelta” la crisis en Honduras, la misma que se había fomentado en el norte. Ahora, se habla de Paraguay, Nicaragua, Ecuador y Venezuela, donde cada día aumenta la subversión, la contrainsurgencia y la desestabilización. El pueblo de Honduras sigue en resistencia, a pesar del “acuerdo” entre sus gobernantes. Su insurrección y compromiso con la reivindicación de sus derechos es el símbolo de la dignidad. La única manera de derrotar a la agresión imperial – que sea inteligente o que sea bruta – es a través de la unión e integración de los pueblos, a todo nivel.

“Lo ilegal lo hacemos de inmediato. Lo inconstitucional tarda más tiempo.” – Henry Kissinger.

Fuente: Virtin Red Informativa

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ACUERDO GUAYMURAS



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Zelaya pide que Congreso actúe sin juegos sucios

José Alfredo Saavedra informó que los directivos del organismo conocerán el lunes el contenido del acuerdo referente a la restitución de Zelaya

TEGUCIGALPA, HONDURAS.- Manuel Zelaya demandó el lunes que el Congreso actúe responsablemente "sin juegos sucios'' y dilaciones a fin de restituirlo cuanto antes en la presidencia.

Al respecto, el líder del legislativo José Alfredo Saavedra informó que los directivos del organismo conocerán el lunes el contenido del acuerdo referente a la restitución de Zelaya y que luego determinarán la ruta a seguir, sin precisar la fecha en que se llamará al plenario a debatir el tema.

Cinco días después que las partes en conflicto sellaran el acuerdo para superar la crisis con el respaldo decisivo de Estados Unidos, todos los reflectores están puestos en el Congreso, artífice del decreto que destituyó a Zelaya y dio lugar al gobierno interino de Roberto Micheletti, el 28 de junio.

Desde su refugio en la embajada brasileña, el líder depuesto divulgó un comunicado a los hondureños y a la comunidad internacional ante lo que consideró "distorsiones'' formuladas por los negociadores de Micheletti.

Zelaya reiteró que el Congreso debe actuar con responsabilidad y celeridad para resolver lo que considera el "espíritu'' del acuerdo Tegucigalpa-San José, alcanzado el jueves: al reversión del golpe estado.

"Cualquier interpretación fuera de este contexto constituiría una nueva afrenta al pueblo hondureño y a la comunidad internacional'', expresa el comunicado.

Saavedra, en declaraciones a la Radio HRN, recordó que el acuerdo fue remitido el viernes ante la secretaría del Congreso, y prometió que este lunes repartirá copia del documento a los directivos.

"Vamos a comenzar por conocer los contenidos, el alcance y la dinámica de este acuerdo'', señaló el diputado del Partido Liberal, de gobierno, sin determinar cuánto tiempo tomará ese análisis, en una crisis donde la parte de Zelaya sigue impaciente. ``Una vez que tengamos el conocimiento de los alcances y de la dinámica de este acuerdo, y los miembros de la junta directiva tengan ese conocimiento vamos a definir cuál es la ruta que se va a seguir''.

Reiteró que consultará a la Corte Suprema de Justicia, al tiempo en que aseguró que no hay trato bajo la mesa, ni admitirán presiones de nadie.

Los simpatizantes de Zelaya comenzaban a congregarse a las inmediaciones del Congreso para presionar a que éste vote por el regreso al poder de su líder. El legislativo está en receso.

Zelaya dijo el fin de semana que espera su regreso a la presidencia antes del jueves, día en que según el acuerdo debe conformarse e instalarse el gobierno de reconciliación nacional, que debe respetar las elecciones presidenciales del 29 de noviembre y entregar el poder al ganador, el 27 de enero.

Para este lunes, según el acuerdo, debió conformarse la Comisión de Verificación que coordinará la Organización de los Estados Americanos (OEA), pero será hasta el martes en que arribarán los dos representantes internacionales escogidos para esa tarea, la secretaria de Trabajo de Estados Unidos Hilda Solís y el ex presidente chileno Ricardo Lagos. Otros dos comisionados fueron nombrados por Zelaya y Micheletti.

"Los hondureños no tenemos que estar pensando en la parte (del acuerdo) que tiene algún nivel de problemas'', dijo Arturo Corrales, el comisionado por Micheletti. ``Ambas partes decidimos que queremos ir al proceso electoral y que el Congreso decida el punto cinco del acuerdo'' concerniente a la restitución de Zelaya, manifestó.
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Honduras: respetar el acuerdo es esencial

Es necesario que todas las partes implicadas en la realidad hondureña cumplan lo acordado para que finalmente la situación en el país tenga una salida democrática.


El presidente democráticamente electo debe concluir su mandato, se deben celebrar elecciones libres e informadas, y la Constitución debe ser plenamente respetada sin cambios “ad hominem” que alteren las reglas del juego y debiliten la institucionalidad democrática.

Si las cosas suceden de esa manera, Honduras será un hito importante en la frágil historia democrática de la región. Mostrará que los latinoamericanos se están tomando en serio la “democracia de los procedimientos” de la cual nos habla Norberto Bobbio. Que un cuartelazo de madrugada, aun cuando se apoye en las puntas de las bayonetas, no tiene legitimidad ni es aceptable para la región.

Tampoco es aceptable para el gobierno de los Estados Unidos de América, que ha dado pruebas contundentes de abandono de la tesis de que no importa que existan regímenes de facto con tal que sean amigos. Zelaya no es particularmente amigo de los Estados Unidos, pero era un presidente electo democráticamente y su legitimidad fue defendida.

Méritos
Bien entonces por esta nueva realidad. Si las cosas resultan bien, como es previsible, podría surgir una disputa de paternidad por el acuerdo. Considero que ello sería artificial y mezquino.

En esta nueva realidad tienen mérito todos los países latinoamericanos y del Caribe, que, sin excepción alguna rechazaron el golpe de Estado, tiene mérito la Organización de Estados Americanos y Naciones Unidas, tiene mérito el presidente Arias que mostró un camino viable, tienen mérito los negociadores norteamericanos y tienen mérito sobre todo los hondureños, que finalmente rechazaron la violencia y favorecieron la negociación, paciente y laboriosa. Todas y cada una de las gestiones terminaron siendo complementarias y en su conjunto construyeron el acuerdo.

Este acuerdo debe ser también una lección para todos los latinoamericanos acerca de la convivencia democrática. En democracia es fundamental que los gobernantes sean elegidos a través de elecciones libres, pero también es fundamental que el Gobierno desarrolle su acción en un “ethos democrático” de pleno respeto a las minorías y a su legítimo derecho a transformarse en mayoría si así lo decide la ciudadanía.

Reglas del juego
No ayudan a este propósito los cambios impulsados desde los gobiernos para modificar las reglas del juego con el objeto de mantenerse en el poder al gobernante que lo ocupa. No es así como se fortalece la institucionalidad democrática ni en Nicaragua, ni en Venezuela ni en Colombia.

No gustará este acuerdo a sectores conservadores nostálgicos de los tiempos de la guerra fría, quienes veían en este golpe un retorno a “los buenos viejos tiempos”. Tampoco será del agrado de aquellos que condenaban el golpe por razones ideológicas y con palabras altisonantes e irresponsables llamaban a un enfrentamiento donde correría sangre ajena.

Es importante ahora acompañar la puesta en práctica de los acuerdos. Los tiempos son cortos y la verificación internacional indispensable. No es menor para Chile que hayan sido nombrados la Ministra del Trabajo del gobierno de Obama, Hilda Solís, y el ex presidente chileno Ricardo Lagos para cumplir con ese rol, junto a los organismos internacionales.

El pueblo de Honduras se ha ganado con creces su normalidad democrática. Esa normalidad democrática deberá mostrar ahora su capacidad para derrotar los altos niveles de pobreza, desigualdad y ausencia de desarrollo, para que ella adquiera así sentido real para la gran mayoría de los hondureños.

Fuente: www.rnw.nl

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El general que expulsó a Zelaya de Honduras teme una persecución legal

El acuerdo para restituir al presidente en el poder no incluye una amnistía

El lugar se llama Río Abajo, está a la salida de la ciudad, al pie de la carretera que va a Olancho. Música estridente, una bailarina ligerita de ropa y viseras azules de regalo. Esta tarde toca mitin. Vienen el candidato nacionalista a alcalde de Tegucigalpa y el candidato nacionalista a presidente de Honduras. Sólo hay que fijarse en lo que prometen uno y otro para percatarse de lo lejos que está la política real de la que sale en los noticieros. El candidato que quiere ser presidente promete paz, unidad y reconciliación. El que quiere ser alcalde, velatorios y entierros baratos: "Para que no tengáis que enterrar a vuestros mayores en bolsas negras de basura".

De regreso a la ciudad, ya de noche, el taxi pasa rápido por barrios donde ni la policía se atreve a entrar, lugares donde se tira de pistola para robar un teléfono móvil. Los hondureños, al igual que sus vecinos salvadoreños o guatemaltecos, viven sometidos al terror de las pandillas juveniles. En El Salvador, el presidente Mauricio Funes ya ha sacado al Ejército a la calle para combatir a las maras. En Tegucigalpa, los taxistas reclaman una medida similar, después de que varios de ellos hayan sido ultimados a balazos por no pagar el diezmo semanal a los extorsionadores.

Pero el jefe del Ejército hondureño, el general Romeo Vásquez, tiene otras preocupaciones. Según oficiales a sus órdenes, Vásquez está muy preocupado por no terminar en chirona.

Romeo Vásquez, de natural dicharachero, se ha encerrado en el silencio. Ya sólo habla con quien le inspira confianza... La confianza de que no le va a preguntar a bocajarro: "¿Quién le dio la orden de sacar al presidente Manuel Zelaya de su casa y expulsarlo, en pijama, del país?". Al principio, el general salía del apuro contestando: "Vayan a preguntar a los juzgados". Pero ya esa respuesta no sirve. Sobre todo después de dos circunstancias. La primera, la promesa -aunque poco fiable- del presidente golpista, Roberto Micheletti, de que los responsables de aquella acción serán castigados. La segunda, la doble decisión tomada por los negociadores de Zelaya y Micheletti: no a la amnistía, y sí a la creación de una comisión de la verdad que investigue lo sucedido en Honduras desde aquel 28 de junio, cuando un comando militar sacó a Zelaya de su cama y lo abandonó en Costa Rica.

Cuatro días antes, el jueves 25 de junio, el presidente Zelaya había destituido al general Romeo Vásquez, de 52 años, con el que hasta entonces mantenía una buena amistad, por negarse a que el Ejército repartiera el material electoral para la celebración de una consulta popular que despejara el camino hacia su reelección. La llamada "cuarta urna" ya había sido considerada inconstitucional por la Corte Suprema y el Congreso. La Justicia hondureña rehabilitó al general en su cargo sólo unas horas después.

Oficiales cercanos al general comentan que también ellos están preocupados. "Si algo ha quedado claro", sostiene un militar de alto rango, "es que aquí el Ejército cumplió una misión el día 28 de junio. Alguien nos dio una orden y nosotros la cumplimos. Ahí terminó nuestra intervención. Ni el general ni ninguno de nosotros hemos participado después en el nuevo Gobierno o de cualquier otra prebenda. Sería injusto que los políticos se pusieran ahora de acuerdo y que el chivo expiatorio lo pusiéramos nosotros". Tanto los militares, en privado, como el propio Micheletti, en público, se muestran temerosos de que, si Zelaya regresa al poder, aunque sea de modo fugaz y con los poderes mutilados, aproveche para poner en su sitio a quienes con nocturnidad y fusiles de alto poder lo secuestraron aquel 28 de junio.

Zelaya sólo respetará el acuerdo si es restituido

Siempre se ha dicho que la alegría dura poco en la casa del pobre. Dos días llevaban los hondureños celebrando el fin de esta pesadilla de cuatro meses cuando tanto Zelaya como Micheletti se pusieron a tronar, alejando de nuevo la solución y, de paso, dejando en ridículo a sus negociadores. El presidente golpista, un experto en prometer una cosa y hacer otra, dijo que el Congreso no está obligado a restituir a Zelaya en el poder, cuando el acuerdo -que firmaron sus enviados—dice bien claro: "Hemos decidido, respetuosamente, que el Congreso Nacional resuelva en retrotraer la titularidad del Poder Ejecutivo a su estado previo al 28 de junio". Para Micheletti, puede haber un gobierno de conciliación y unidad sin que Zelaya sea necesariamente el presidente.

Creyéndose víctima de una trampa, Zelaya se apresuró a advertir desde su refugio en la embajada de Brasil: "Sólo habrá gobierno de conciliación y unidad si yo soy repuesto como presidente. Si nosotros no estamos de acuerdo, no habrá gobierno de conciliación. El acuerdo se hace por dos partes. Y yo soy una de las dos partes del acuerdo. Si una de las partes siente que le están haciendo una trampa, el acuerdo se rompe".

Fuente: www.elpais.com

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domingo, 1 de noviembre de 2009

Hondureños en vigilia permanente por la restitución de Zelaya

Tegucigalpa, 2 nov (PL) Integrantes del Frente Nacional contra el golpe de Estado en Honduras iniciarán hoy una vigilia permanente frente a la sede del Congreso para exigir que se apruebe la restitución del presidente legítimo Manuel Zelaya.

Según los acuerdos firmados el viernes último entre el gobierno constitucional y el régimen de facto, corresponde al organismo legislativo decidir el retorno del mandatario, previa consulta a la Corte Suprema de Justicia.

"Nos apostaremos allí hasta lograr nuestro objetivo", dijo a la prensa Juan Barahona, líder del Frente de resistencia, que aglutina a decenas de agrupaciones sindicales, indígenas, campesinas, de intelectuales y otros sectores.

Las organizaciones populares denunciaron la posibilidad de que el Parlamento, que apoyó el cuartelazo del pasado 28 de junio, recurra ahora a tácticas dilatorias para extender la presencia de los golpistas en el poder.

José Alfredo Saavedra, quien funge como presidente del Congreso, afirmó que "nadie le puede poner plazos al organismo legislativo".

Por su parte, el vicepresidente del Parlamento, Ramón Velásquez Nazar, declaró que la mayoría de los diputados están muy ocupados con la campaña por la reelección y tienen programadas reuniones con sus simpatizantes en las comunidades.

"Será hasta el martes que se discutirá el acuerdo porque tenemos muchos compromisos", dijo Velásquez Nazar y añadió que "el lunes es muy especial para la campaña porque es el Día de los Difuntos y hay que acompañar a la gente a los panteones".

Hasta ahora se desconoce cual será el resultado de la votación en el Congreso, pero se sabe que la posición del Partido Nacional resulta decisiva porque tiene 54 curules, de un total de 128, y podrían pronunciarse en bloque.

El Partido Liberal, al cual pertenecen Zelaya y el jefe del régimen Roberto Micheletti, tiene 62 legisladores, pero sus posiciones están divididas, mientras que el resto de los escaños se lo reparten tres partidos minoritarios.

Zelaya afirmó que moralmente el Congreso tiene la obligación de restituir el orden democrático existente antes del 28 de junio, aunque siempre existe la posibilidad de que intenten burlar el acuerdo.

"Si el Congreso vota contra mi restitución, eso significaría que fracasaron las negociaciones, que fracasó todo", advirtió el mandatario constitucional, quien permanece en la embajada de Brasil desde su regreso al país el pasado 21 de septiembre.

ocs/car
Fuente: Prensa Latina
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Zelaya denuncia ''juego oscuro'' de Micheletti tras acuerdo


 Zelaya afirmó que
Zelaya afirmó que "no ha terminado la lucha para revertir el golpe". (Foto: Archivo)

Zelaya señaló que aunque se ha logrado un gran avance en el proceso de negociación con el nuevo acuerdo para la posible salida a la crisis política de su país, la comunidad internacional debe mantenerse alerta y sostener su posición con respecto a la situación que vive el país centroamericano

TeleSUR _ Hace: 12 horas
El presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, advirtió a la comunidad internacional que podría existir un "juego oscuro" por parte del mandatario de facto, Roberto Micheletti, luego del acuerdo para su restitución a la presidencia.

"Puede existir la manipulación y juego oscuro por lo que debemos mantenernos alerta hasta que se haya logrado su cumplimiento (el acuerdo)", denunció Zelaya.

Igualmente, Zelaya dijo que "advertimos a la comunidad internacional que no ha terminado la lucha para revertir el golpe de Estado (Â…), hemos logrado un gran éxito a favor de la democracia".

Zelaya hizo un llamado a las naciones del mundo a que sigan manteniendo su postura y se mantengan firmes, para así poder lograr el éxito y "para que este acuerdo se cumpla al beneficio de todos", resaltó.

El mandatario legítimo informó en entrevista exclusiva para teleSUR que el pueblo hondureño seguirá en la defensa por la democracia y que no cambiará su posición para que se restablezca la democracia a través de su restitución.

Igualmente, señaló que los ciudadanos del país centroamericano son los únicos encargados de decidir quién debe ser presidente y quién no.

Por otro lado, el derrocado presidente señaló que el Congreso de la nación ya está listo para reunirse en el momento que así lo crean conveniente. "El congreso tiene la opción de continuar con el golpe de Estado o la posibilidad extraordinaria de convertir a Honduras en un ejemplo para América y el mundo", explicó.

Asimismo, aclaró que no existe un pacto secreto entre él, Micheletti y Estados Unidos, tal y como lo había divulgado un parlamentario hondureño.

"No existe nada secreto, todos los acuerdos son de conocimiento general. Posiblemente algunos diputados estén tratando de impedir que se logre culminar este acuerdo", señaló Zelaya.

El mandatario manifestó que las elecciones prevista para el próximo 29 de noviembre deben estar bajo la libertad y que "no haya persecuciones contra personas que no están de acuerdo con el régimen".

Por otro lado, Manuel Zelaya, y el presidente de facto, Roberto Micheletti, designaron a los delegados que los representarán en la Comisión de Verificación del acuerdo para encontrar la salida a la crisis política.

Jorge Reina representará a Zelaya mientras que por el lado de Micheletti lo hará Auturo Corrales. Estos delegados son conocidos en la nación hondureña como hábiles negociadores.

El ex presidente chileno Ricardo Lagos y la secretaria de Trabajo de Estados Unidos, Hilda Solis, también formarán parte de la comisión de verificación y viajarán el próximo martes a Honduras para iniciar su trabajo, según informó este domingo la OEA.

Otro de los puntos del acuerdo que debe cumplirse durante esta semana es la conformación de un Gobierno de unidad y reconciliación nacional, cuya fecha límite es el próximo 5 de noviembre.


El mandatario legítimo dijo que espera que el Congreso Nacional tome la decisión antes de este jueves, pues según el acuerdo el Parlamento debe resolver su restitución.

"Para el día jueves deberá de estar organizado el Gobierno de Unidad e instalado, para ese día se tiene que tener resuelto el punto 5", referente a la resolución del Legislativo sobre su restitución, indicó Zelaya.

Mientras tanto el pueblo hondureño seguirá a la espera de una solución, puesto que el Parlamento se encuentra en receso por la campaña electoral y no ha anunciado todavía cuándo se reunirá para debatir sobre la restitución de Zelaya.

Fuente: teleSUR-EFE/kg - FC
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Honduras: La lucha de clases es el motor de la resistencia

La lucha de clases no aparece súbitamente en nuestro país como si fuera el “chupa cabras” u otro fenómeno ajeno a las sociedades
Ricardo Arturo Salgado

Honduras: La lucha de clases es el motor de la resistencia.

El famoso pacto San José-Tegucigalpa ha traído mucha incertidumbre. Al mismo tiempo ha servido para que algunos elementos en la izquierda le traten de hacer el juego a las oligarquías continentales, presionando con sus argumentos una división en el heterogéneo movimiento popular hondureño. Nótese que utilizo “movimiento social” como una expresión genérica que se refiere a todas las fuerzas aglutinadas en resistencia.

La derecha misma ha intensificado esta campaña de dudas y drama. Algunos congresistas dicen que no restituyen al presidente Zelaya. Hablan de la legalidad o no en este acto, como si la destitución que aprobaron el 28 de junio hubiera sido un acto apegado a las obsoletas leyes que existen en Honduras.

Hemos podido identificar una línea de pensamiento que busca hacer ver al presidente Zelaya como un traidor, y a la dirigenciacomo torpe y servil frente a los intereses de este. Se ha llegado a afirmar que la dirigencia no ha estado a nivel de las circunstancias, y le adjudican un radicalismoa las masas en resistencia que no ha existido.

Podemos identificar en esto una óptica contra revolucionaria que ahora pretende decir “nosotros lo hubiéramos hecho mejor”. Sin embargo, no podemos afirmar que todos los escritos en esta dirección han sido hecho de mala fe; seguramente muchas personas habrían preferido ver una dirigencia mas agresiva y al presidente tomar maletas e ir a las montañas a liderar una revolución armada.Aquí se nota que el dogmatismo es mal consejero frente a momentos históricos como el presente.

El movimiento de resistencia hondureño se fortalece durante cuatro meses de lucha; pero no es cierto que al momento del golpe la movilización popular fuera inexistente, como han afirmado muchos. Aquí se trata de ignorar el hecho de que esto es la expresión clara de la exacerbación de las contradicciones entre la clase dominante y la masa sometida a sus designios.

La lucha de clases no aparece súbitamente en nuestro país como si fuera el “chupa cabras” u otro fenómeno ajeno a las sociedades. Por el contrario, durante 500 años se han presentado formas claras de una disputa antagónica entre los que controlan los medios de producción y los que tienen que vender su fuerza de trabajo para vivir.

Si se viaja a las áreas campesinas mas pobres del occidente o a las comunidades pesqueras del Golfo de Fonseca, se encontraran aun relaciones de producción claramente feudales donde hay un señor que alquila o presta su tierra a cambio de parte del resultado de la faena del siervo.

Siguiendo con la travesía encontrará una relación productiva capitalista basada en la explotación industrial, esto en el norte del país. A esta zona, la oligarquía le dice “el motor del progreso”, porque es donde se define mejor su estructura de explotación de la mano de obra asalariada; donde se produce plusvalía, donde el trabajo obrero transforma la materia: Aquí están las maquilas.

Hay un apartado interesante en el sector agro exportador donde los patrones comprometen toda su producción en mercados norteamericanos por años, como en el caso del café, los camarones, los melones, las sandias, la tilapia, el rambután, la palma africana, todos cultivos que cumplen con el axioma de que a mas producción mas pobre es la gente que trabaja en esas actividades.

Que podemos decir de el desempleo o el subempleo que se generan a través de la mal llamada ”economía informal”, en la que se pone en practica la mas vil explotación a través de financiamientos leoninos de bancos y usureros, lo que esclaviza al trabajador al capital por años.

Es común que los trabajadores independientes (entiéndase que no generan responsabilidad a los capitalistas) digan que su actividad es de subsistencia. Los capitalistas se las han ingeniado para evitar pagar por el trabajo, de tal modo que este no es una actividad dignificante sino mas bien esclavizante.

Esta no pretende ser una radiografía de las relaciones de producción en Honduras; mas bien tratamos de utilizar unos cuantos ejemplos para mostrar la presencia permanente de la lucha de clases en nuestro país, que alcanza niveles antagónicos agudizados en medio de la inequidad y la ambición desmedida de los dueños de medios de producción.

Durante mucho tiempo se ha estigmatizado al pueblo hondureño como haragán, lento, cobarde, torpe y otros calificativos insultantes, surgidos de la derecha oligárquica que resultan muy cómodos para explicar los fenómenos sociales en el país. Muchas veces se ha hecho uso de estos argumentos para razonar la falta de una guerra insurreccional en los años ochenta.

Mucha dificultad han tenido algunos teóricos en ver la realidad objetivamente. Mucha dificultad han tenido para dejar de lado los escritos clásicos como manuales para pasar a aplicar la Teoría Científica de la Historia. No ha sido extraño ver acusaciones como “pequeño burgués”, pareciéndose mas a la Congregación de la Doctrina de la Fe vaticana que a movimientos revolucionarios verdaderos.

Parece olvidarse con facilidad que la dialéctica es en esencia desarrollo, movimiento, avance. Esto es también, especialmente, aplicable al pensamiento.Cuando omitimos esto comenzamos a hacerle el juego a la derecha, eso es peligroso e irresponsable. Claro si se hace de manera consciente se llama traición.

En cualquier caso, los hondureños llevan adelante un movimiento revolucionario en el que se cuenta con una dirigencia responsable, y, dialécticamente, surgen nuevos conceptos, nuevos pensadores, nuevos lideres, nuevas estrategias de lucha. Es la combinación de estos factores lo que asegura la victoria. Habrá que ser muy cuidadosos con los que tratan de precipitar eventos sin antes hacer las valoraciones correctas de las cosas.

Recordemos siempre que los acontecimientos en Honduras son producto de la lucha de clases, no de la acción del presidente Zelaya o de la dirigencia del frente. Acusar de traidor al presidente, de torpe e incapaz a la dirigencia de la resistencia, es ignorar la lucha histórica del pueblo hondureño. Por eso invitamos a los que caen en la tentación de seguir esa ruta a reflexionar un poco; y a los miembros de la resistencia a no prestar atención a estas aberraciones históricas.

La victoria es nuestra; el camino no es fácil; la burguesía no entregó nunca de forma voluntaria sus privilegios. Debemos entender con claridad que ha sido el accionar del pueblo organizado en resistencia lo que nos llevó hasta este momento, y que la derecha no descansa tratando de romper el vigor de nuestro movimiento, por lo que debemos entender nuestra historia y asumir la responsabilidad que hoy tenemos.

Ricardo Salgado

01/noviembre/2009#

Fuente: www.kaosenlared.net

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